miércoles, 16 de abril de 2014

Las idas y vueltas de la agenda mediática

Las idas y vueltas de la agenda mediática



Entramos en la última etapa del gobierno de Cristina, la verborragia se huele en el ambiente mediático y socaba exitosamente en una sociedad tendenciosa, la exacerbación es el modelo más ofertado por una degradada oposición que deja muchos agujeros sin tapar, rozando peligrosamente los límites de la vergüenza y el desprecio nacional. Recorrer los hechos periodísticos de este 2014 es seguramente para otros países el equivalente a una década de noticias, en solo 3 meses este gobierno soporto presiones increíbles, muchos gobiernos renunciaron por menos que esto. Haciendo una recorrida rápida de la agenda mediática opositora, surgen palabras como devaluación, paro nacional, código penal, reservas del banco central, dólar, seguridad, paritarias, linchamientos, FMI, inflación, narcotráfico, difícil decidir dónde poner el foco no?, como también difícil separar lo verdadero de lo exagerado, ya habíamos hablado sobre lo complejo que resulta el filtrado mediático y razonamiento definitivo de una noticia, muchas tapas de diario que luego son desmentidas fehacientemente marcan nuestro entendimiento, este juego de la mentira real, o la formación de la realidad a través de la mentira, es una moda periodística que rompe las fronteras de cualquier país. La capacidad de sorprendernos se reduce, como también se reduce la cantidad de voces que se escuchan en los medios, porque comenzó el filtrado de candidatos por los poderes hegemónicos, que deben ir tomando partido pensando en las próximas elecciones, el tiempo aprieta, los plazos se acortan y los resultados no son tan claros. Cuántas voces activas hasta no hace mucho tiempo son calladas o separadas de los medios, que en definitiva es parecido cuando un candidato se forja simplemente de la militancia mediática. Creo que todo es política, hoy los espacios con más rating se llenan con programas de opinión, en suplencia de las novelas o programas faranduleros, hoy la política vende muy bien y todos somos parte de ese negocio, consumimos sin darnos cuenta.Hace algunos años recuerdo a mi hermanito cuando me hablaba de nombres de vedetes que yo ni conocía, y hace algunos días sentí nuevamente la gran presión mediática que existe, cuando mi hijo de 5 años me dijo en el supermercado esta frase, ¡Pa, lleva este queso que es de los precios cuidados!, en ese momento se frenó todo lo que pasaba por mi mente, el vacío y el desconcierto domino mi razón, y comprendí con hechos que desgraciadamente estamos ya inmersos en el negocio televisivo esta vez con un nuevo rubro la política mediática.

Como todo negocio con buena rentabilidad, atrae cada vez más aspirantes a ganar dinerorápido, cada vez más lugares donde mostrarse, cada vez más hechos de que hablar, o en realidad cada vez más opinologos hablando de los mismos hechos que marcan algunos medios como agenda, en una forma simplista y oportunista. Sensaciones de este razonamiento son imposibles de evitar, en sentido positivo y negativo, positivo se puede decir que es bueno que la sociedad entre en el debate y sea participe en las decisiones que van a dar forma a su futuro, ampliar los conocimientos, profundizar en las consecuencias, y limpiar un poco la cabeza de peleas faranduleras poco constructivas, creo que todo lo que incluya mayor participación ciudadana y democratización de la información, siempre es un rumbo prometedor, así lo muestra la historia democrática. En el aspecto negativo, se puede decir que con la conformación  mediática actual puede ser una prueba peligrosa de superar, muy tendenciosa y orientada a los intereses de las pocas manos que digitan las reglas de discusión y difusión, los temas que tendrán más trascendencia, y la información que llega al común de la sociedad. El problema de la información no pasa por la escases sino por la exposición, es decir la información que hoy vemos es el reflejo de la concentración mediática que vivimos en la Argentina.Una información debe pasar un filtro periodístico antesde ser introducida al medio, algo que no se respeta en muchas ocasiones por darle prioridad a la primicia, ya que es lo que mejor puede capitalizar un medio y lo que le exigen a sus cuerpos periodísticos. Somos el reflejo de lo que vemos en un sentido filosófico, ya que los medios nos informan, nos enseñan, nos dan tema de conversación en nuestros ámbitos sociales, nos acompañan en nuestro almuerzo, o camino al trabajo en el auto, es decir forman nuestra realidad, o la parte de la realidad que no podemos vivir porque es imposible estar en todos lados.Si los medios no hacen el filtro periodístico adecuado, o lo hacen en el sentido que a sus dueños y periodistas le sirve, nos obliga a hacer un doble trabajo de revisar la información o recorrer fuentes diferentes para confirmar la información, esta no es una tarea simple por el hecho de que no todo el mundo dedica el tiempo o el interés a obtener información de calidad, o al menos no influenciada solamente por un medio.

La ley de medio ya muestra señales de fortalecimiento aunque la mejora no es significativa en la actualidad, la cantidad de medios se amplio, los controles y la reglamentación son mucho más exigentes, por ello la tendencia es que a largo plazo aumente la calidad mediática con la posibilidad de elegir entre una mayor oferta menos concentrada, pero aún falta mucho en este camino.

Hace algunas líneas nombramos los temas que estuvieron en la agenda mediática en lo que va del año, eso se tradujo en la agenda de los argentinos por la gran potencia de difusión que tienen algunos medios hegemónicos y además porque muchos forman la columna vertebral de los problemas del país, y no son descubrimientos sino que se reciclan constantemente. El problema en este caso es justamente la simplificación de los problemas, la forma en que se asocia los conflictos históricos con las acciones tomadas por el gobierno, una culpa algo exagerada, que sabemos tiene muchas deficiencias pero que necesariamente no puede cubrir todos los flancos que abre la oposición, no porque no tenga capacidad sino porque tiene una forma de pensar los problemas como un todo, con gran inteligencia en este sentido ya que hablar de los conflictos en forma disociada nunca traerá una solución real y definitiva, porque en general obliga a tomar medidas cortoplacistas o de lavado de cara, que solo cubrirán las expectativas de momento de un grupo de personas con necesidades potenciadas mediáticamente y que de forma espontánea se modificaran según la planificación de los medios, así de volátiles son algunos reclamos. Un ejemplo claro son las soluciones propuestas por el tema de la seguridad, primero decir que el tema es tan amplio que obligaría a recorrer casi todos los puntos en conflicto para poder limpiar este concepto. Pensemos algunas relaciones que se hicieron en este último tiempo, se asocio el código penal con la seguridad, que tienen cierta relación, pero no en el sentido de resolver este conflicto, ya que el nuevo proyecto es simplemente un ordenamiento de un código de casi 100 años con modificaciones en casi todos los gobiernos que pasaron por el poder, lo que llevo a una descompensación en las penas enorme, un claro ejemplo de esto es el caso Blumberg, que por presión social llevo a que un secuestro tenga más años de pena que un homicidio simple, algo totalmente desvirtuado ya que la vida es el bien social más importante y el que debería llevar más castigo asociado, muchos ejemplos como este son el marco legal en el que hoy la justicia se debe manejar, en el plan de modificación se crean muchas penas nuevas como el genocidio y se quitan algunas que no se utilizan hace tiempo, como la pena de muerte que se dejó de usar en el año ’58, o la reclusión que se llevaba a cabo en la cárcel de Ushuaia cerrada en 1947 y que hoy en día es un museo, lo que muestra lo alejado de la realidad del código que nos regula, no voy perder líneas hablando de falsos anacronismos que se hicieron del proyecto de código para sacar una ventaja electoral, de parte de algunos partidos que fueron parte en el proyecto y hoy se manifiestan en contra, algo muy lamentable. Está demostrado que el aumento de penas no mejora las estadísticas del delito, nadie en su sano juicio dejaría el arma en su casa para ir a robar porque en el código diga que le corresponden más años de cárcel, es un exabrupto pensar de esa forma la delincuencia. También se muestra a la seguridad como el gran problema a solucionar, pero no se habla de las bases de este conflicto donde el primer objetivo para mejorar los índices debe ser reducir la desigualdad de los ingresos, dar trabajo y educación a esas personas socialmente fuera del sistema que asaltan a un taxista por 150$ de recaudación, para comer porque no creo que el tipo de delincuente que vemos normalmente en la cárcel cometa estos delitos para salvarse de por vida, tenemos muchos delincuentes de corbata que son los que realmente hipotecan nuestro futuro y andan libre por la calle disfrutando del dinero que arrebataron de la sociedad, algunos incluso son el ejemplo a seguir por muchos jóvenes estudiantes. Con esto solo quiero decir que está perfecto que se hable de seguridad pero con ánimos de llegar a la raíz del problema no a soluciones cortoplacistas como poner más patrulleros y reducir partidas presupuestarias que van a una capa social que necesita esta ayuda para poder acoplarse a este mundo capitalista que suprime oportunidades y donde la vida de algunos es más importante que la de otros. El debate debe ser amplio y continuo no es posible que en esta semana haya desaparecido en su totalidad el tema de los linchamientos por su nueva estrella el paro nacional, que incluso ya quedo en el olvido, la actualidad es el FMI y el narcotráfico, es claro cómo se usan los temas para vender y no con ánimo de solucionar problemas, cuando algo ya sufrió un desgaste televisivo se lo cambia y los mismos actores pasan a hablar de otro tema, son los conocidos como especialistas en casi todo, esto provoca que nada se soluciones definitivamente y que la población siga las noticias en un estado somnoliento o aturdido por la cantidad de información.

Somos presos de una agenda mediática que tiende a dañar y debilitar la figura democrática, y obliga al estado a cometer errores guiados por la presión mediática en algunos temas, que distraen las fuerzas de los problemas verdaderos, por ejemplo el paro nacional entre otros temas pedía correr el piso de ganancias sin pensar que esta medida se realiza todos los años sin necesidad de paros una vez que cierran todas las paritarias, y que otros temas como la precarización laboral apañada por los gremios no se pusieron ni siquiera en discusión. Todo tiene que ver con todo y no podemos hablar de seguridad cuando asinamos una parte importante de la sociedad en las villas miserias en condiciones infrahumanas de vida, y luego pedimos que esa gente sin trabajo ni educación respete la propiedad privada de la clase media, la verdad es un despropósito, no quito de este conflicto al gobierno que muchas veces es demasiado lento en atacar sectores que deben aportar más ingresos a la redistribución de ingresos como son los casinos, las mineras, la pesca y los sectores agropecuarios, pero también entiendo la complejidad asociada a la falta de información, además sin el acompañamiento social y con los medios en contra, es muy difícil de conseguir resultados favorables.



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