Las idas y vueltas de la agenda mediática
Entramos en la última etapa del gobierno de
Cristina, la verborragia se huele en el ambiente mediático y socaba
exitosamente en una sociedad tendenciosa, la exacerbación es el modelo más
ofertado por una degradada oposición que deja muchos agujeros sin tapar,
rozando peligrosamente los límites de la vergüenza y el desprecio nacional.
Recorrer los hechos periodísticos de este 2014 es seguramente para otros países
el equivalente a una década de noticias, en solo 3 meses este gobierno soporto
presiones increíbles, muchos gobiernos renunciaron por menos que esto. Haciendo
una recorrida rápida de la agenda mediática opositora, surgen palabras como
devaluación, paro nacional, código penal, reservas del banco central, dólar,
seguridad, paritarias, linchamientos, FMI, inflación, narcotráfico, difícil decidir
dónde poner el foco no?, como también difícil separar lo verdadero de lo
exagerado, ya habíamos hablado sobre lo complejo que resulta el filtrado mediático
y razonamiento definitivo de una noticia, muchas tapas de diario que luego son
desmentidas fehacientemente marcan nuestro entendimiento, este juego de la
mentira real, o la formación de la realidad a través de la mentira, es una moda
periodística que rompe las fronteras de cualquier país. La capacidad de
sorprendernos se reduce, como también se reduce la cantidad de voces que se
escuchan en los medios, porque comenzó el filtrado de candidatos por los
poderes hegemónicos, que deben ir tomando partido pensando en las próximas
elecciones, el tiempo aprieta, los plazos se acortan y los resultados no son
tan claros. Cuántas voces activas hasta no hace mucho tiempo son calladas o
separadas de los medios, que en definitiva es parecido cuando un candidato se
forja simplemente de la militancia mediática. Creo que todo es política, hoy
los espacios con más rating se llenan con programas de opinión, en suplencia de
las novelas o programas faranduleros, hoy la política vende muy bien y todos
somos parte de ese negocio, consumimos sin darnos cuenta.Hace algunos años
recuerdo a mi hermanito cuando me hablaba de nombres de vedetes que yo ni
conocía, y hace algunos días sentí nuevamente la gran presión mediática que
existe, cuando mi hijo de 5 años me dijo en el supermercado esta frase, ¡Pa,
lleva este queso que es de los precios cuidados!, en ese momento se frenó todo
lo que pasaba por mi mente, el vacío y el desconcierto domino mi razón, y comprendí
con hechos que desgraciadamente estamos ya inmersos en el negocio televisivo
esta vez con un nuevo rubro la política mediática.
Como
todo negocio con buena rentabilidad, atrae cada vez más aspirantes a ganar
dinerorápido, cada vez más lugares donde mostrarse, cada vez más hechos de que
hablar, o en realidad cada vez más opinologos hablando de los mismos hechos que
marcan algunos medios como agenda, en una forma simplista y oportunista. Sensaciones
de este razonamiento son imposibles de evitar, en sentido positivo y negativo,
positivo se puede decir que es bueno que la sociedad entre en el debate y sea
participe en las decisiones que van a dar forma a su futuro, ampliar los
conocimientos, profundizar en las consecuencias, y limpiar un poco la cabeza de
peleas faranduleras poco constructivas, creo que todo lo que incluya mayor
participación ciudadana y democratización de la información, siempre es un
rumbo prometedor, así lo muestra la historia democrática. En el aspecto
negativo, se puede decir que con la conformación mediática actual puede ser una prueba
peligrosa de superar, muy tendenciosa y orientada a los intereses de las pocas
manos que digitan las reglas de discusión y difusión, los temas que tendrán más
trascendencia, y la información que llega al común de la sociedad. El problema
de la información no pasa por la escases sino por la exposición, es decir la
información que hoy vemos es el reflejo de la concentración mediática que
vivimos en la Argentina.Una información debe pasar un filtro periodístico antesde
ser introducida al medio, algo que no se respeta en muchas ocasiones por darle
prioridad a la primicia, ya que es lo que mejor puede capitalizar un medio y lo
que le exigen a sus cuerpos periodísticos. Somos el reflejo de lo que vemos en
un sentido filosófico, ya que los medios nos informan, nos enseñan, nos dan
tema de conversación en nuestros ámbitos sociales, nos acompañan en nuestro
almuerzo, o camino al trabajo en el auto, es decir forman nuestra realidad, o
la parte de la realidad que no podemos vivir porque es imposible estar en todos
lados.Si los medios no hacen el filtro periodístico adecuado, o lo hacen en el
sentido que a sus dueños y periodistas le sirve, nos obliga a hacer un doble
trabajo de revisar la información o recorrer fuentes diferentes para confirmar
la información, esta no es una tarea simple por el hecho de que no todo el
mundo dedica el tiempo o el interés a obtener información de calidad, o al
menos no influenciada solamente por un medio.
La ley de medio ya muestra señales de
fortalecimiento aunque la mejora no es significativa en la actualidad, la
cantidad de medios se amplio, los controles y la reglamentación son mucho más
exigentes, por ello la tendencia es que a largo plazo aumente la calidad mediática
con la posibilidad de elegir entre una mayor oferta menos concentrada, pero aún
falta mucho en este camino.
Hace algunas líneas nombramos los temas que
estuvieron en la agenda mediática en lo que va del año, eso se tradujo en la
agenda de los argentinos por la gran potencia de difusión que tienen algunos
medios hegemónicos y además porque muchos forman la columna vertebral de los
problemas del país, y no son descubrimientos sino que se reciclan
constantemente. El problema en este caso es justamente la simplificación de los
problemas, la forma en que se asocia los conflictos históricos con las acciones
tomadas por el gobierno, una culpa algo exagerada, que sabemos tiene muchas
deficiencias pero que necesariamente no puede cubrir todos los flancos que abre
la oposición, no porque no tenga capacidad sino porque tiene una forma de
pensar los problemas como un todo, con gran inteligencia en este sentido ya que
hablar de los conflictos en forma disociada nunca traerá una solución real y
definitiva, porque en general obliga a tomar medidas cortoplacistas o de lavado
de cara, que solo cubrirán las expectativas de momento de un grupo de personas
con necesidades potenciadas mediáticamente y que de forma espontánea se
modificaran según la planificación de los medios, así de volátiles son algunos
reclamos. Un ejemplo claro son las soluciones propuestas por el tema de la
seguridad, primero decir que el tema es tan amplio que obligaría a recorrer
casi todos los puntos en conflicto para poder limpiar este concepto. Pensemos
algunas relaciones que se hicieron en este último tiempo, se asocio el código
penal con la seguridad, que tienen cierta relación, pero no en el sentido de
resolver este conflicto, ya que el nuevo proyecto es simplemente un
ordenamiento de un código de casi 100 años con modificaciones en casi todos los
gobiernos que pasaron por el poder, lo que llevo a una descompensación en las
penas enorme, un claro ejemplo de esto es el caso Blumberg, que por presión
social llevo a que un secuestro tenga más años de pena que un homicidio simple,
algo totalmente desvirtuado ya que la vida es el bien social más importante y
el que debería llevar más castigo asociado, muchos ejemplos como este son el
marco legal en el que hoy la justicia se debe manejar, en el plan de
modificación se crean muchas penas nuevas como el genocidio y se quitan algunas
que no se utilizan hace tiempo, como la pena de muerte que se dejó de usar en
el año ’58, o la reclusión que se llevaba a cabo en la cárcel de Ushuaia
cerrada en 1947 y que hoy en día es un museo, lo que muestra lo alejado de la
realidad del código que nos regula, no voy perder líneas hablando de falsos
anacronismos que se hicieron del proyecto de código para sacar una ventaja
electoral, de parte de algunos partidos que fueron parte en el proyecto y hoy
se manifiestan en contra, algo muy lamentable. Está demostrado que el aumento
de penas no mejora las estadísticas del delito, nadie en su sano juicio dejaría
el arma en su casa para ir a robar porque en el código diga que le corresponden
más años de cárcel, es un exabrupto pensar de esa forma la delincuencia. También
se muestra a la seguridad como el gran problema a solucionar, pero no se habla
de las bases de este conflicto donde el primer objetivo para mejorar los
índices debe ser reducir la desigualdad de los ingresos, dar trabajo y
educación a esas personas socialmente fuera del sistema que asaltan a un
taxista por 150$ de recaudación, para comer porque no creo que el tipo de
delincuente que vemos normalmente en la cárcel cometa estos delitos para
salvarse de por vida, tenemos muchos delincuentes de corbata que son los que
realmente hipotecan nuestro futuro y andan libre por la calle disfrutando del
dinero que arrebataron de la sociedad, algunos incluso son el ejemplo a seguir
por muchos jóvenes estudiantes. Con esto solo quiero decir que está perfecto
que se hable de seguridad pero con ánimos de llegar a la raíz del problema no a
soluciones cortoplacistas como poner más patrulleros y reducir partidas
presupuestarias que van a una capa social que necesita esta ayuda para poder
acoplarse a este mundo capitalista que suprime oportunidades y donde la vida de
algunos es más importante que la de otros. El debate debe ser amplio y continuo
no es posible que en esta semana haya desaparecido en su totalidad el tema de
los linchamientos por su nueva estrella el paro nacional, que incluso ya quedo
en el olvido, la actualidad es el FMI y el narcotráfico, es claro cómo se usan
los temas para vender y no con ánimo de solucionar problemas, cuando algo ya sufrió
un desgaste televisivo se lo cambia y los mismos actores pasan a hablar de otro
tema, son los conocidos como especialistas en casi todo, esto provoca que nada
se soluciones definitivamente y que la población siga las noticias en un estado
somnoliento o aturdido por la cantidad de información.
Somos presos de una agenda mediática que
tiende a dañar y debilitar la figura democrática, y obliga al estado a cometer
errores guiados por la presión mediática en algunos temas, que distraen las
fuerzas de los problemas verdaderos, por ejemplo el paro nacional entre otros
temas pedía correr el piso de ganancias sin pensar que esta medida se realiza
todos los años sin necesidad de paros una vez que cierran todas las paritarias,
y que otros temas como la precarización laboral apañada por los gremios no se
pusieron ni siquiera en discusión. Todo tiene que ver con todo y no podemos
hablar de seguridad cuando asinamos una parte importante de la sociedad en las
villas miserias en condiciones infrahumanas de vida, y luego pedimos que esa
gente sin trabajo ni educación respete la propiedad privada de la clase media,
la verdad es un despropósito, no quito de este conflicto al gobierno que muchas
veces es demasiado lento en atacar sectores que deben aportar más ingresos a la
redistribución de ingresos como son los casinos, las mineras, la pesca y los
sectores agropecuarios, pero también entiendo la complejidad asociada a la
falta de información, además sin el acompañamiento social y con los medios en
contra, es muy difícil de conseguir resultados favorables.

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