Desigualdad
e impuestos, la reforma tributaria
Durante
algunas semanas estuvimos recorriendo en el programa el camino de la
desigualdad orientada hacia la pobreza, debatimos sobre la falta de
oportunidades y los causales que van provocando lo que llamamos pobreza
estructural, la cual tiene efectos directos en nuestra vida en sociedad, la
inseguridad, la reducción en la calidad educativa, incluso la falta de trabajo
son consecuencias de las división de clases que tenemos en la sociedad y muchas
veces nos pasa por el costado sin darnos cuenta.
En las
próximas semanas estaremos hablando sobre los impuestos o los tributos,
principalmente para entender sus funciones y sus implicancias, pero además para
comprender que desde una reforma tributaria se puede lograr mitigar la
desigualdad y lograr una sociedad más justa, donde los derechos mínimos sean
garantizados y podamos vivir en armonía como sociedad. El contrato social
firmado del que todos somos parte desde que nacemos permite que como sociedad
elijamos a nuestros gobernantes democráticamente, a la ves estos deben cumplir
con las obligaciones sociales y asegurar un piso de derechos básicos que tienen
que ver específicamente con la alimentación, habitación, educación, salud y
seguridad. Es decir que el piso debe ubicarse en este punto, nadie debería
tener menos que esto, salvo que la decisión sea personal y las oportunidades
sean ciertas y concretas. También este contrato social plasmado principalmente
en la constitución pero legislados en los códigos y las leyes que votamos en el
congreso, acuerda que cada persona aportara ingresos para lograr estos fines,
teniendo en cuenta los ingresos, es decir de forma progresiva, a medida que más
ganamos más aportaremos, esto tiene dos objetivos el primero y más importante
no reproducir la desigualdad y ampliarla cada vez más, es decir mantener una
distancia entre el que más y el que menos gana soportable, la premisa acá es
que nadie sea tan rico como para comprar la libertad del pobre, ni nadie sea
tan pobre que deba verse obligado a vender su dignidad a un rico. El segundo
objetivo es hacer un aporte proporcional, es decir que a partir de la base que
una persona requiere para vivir según su condición, es decir cantidad de hijos,
familia, discapacidades y otras características que deben ser tenidas en cuenta
para determinar cuánto es el piso de ingresos que requiere para cubrir sus
necesidades básicas, a partir de este punto se debe comenzar a aportar
impositivamente a las necesidades del estado en una escala proporcional.
Esta es la
idea básica del impuesto y sus características, además es el punto de partida,
ya que a partir de este punto las aristas se abren y comienzan las discusiones
sobre como recaudarlo, si realmente lega a donde debe llegar, si no se pierden
fondos en las manos de los políticos que nos gobiernan en ocasiones rodeados
por corrupción, si realmente los más ricos pagan más impuestos, si la evasión
impositiva es importante, o incluso si la presión tributaria es alta o baja.
Como vemos el tema es amplio y profundo, todos somos parte y tenemos interés en
el tema, por el hecho de que nos afecta a todos y que además la recaudación es
una masa de dinero que nos pertenece como sociedad ya que es fruto de nuestro
esfuerzo. Surge otra pregunta ¿porque es necesario recaudar impuestos?, como
adelantamos es necesario para financiar las actividades del estado,
específicamente aquellas que no son lo suficientemente rentable para que la
actividad privada las realice, además para lograr obtener cierta soberanía que
no dependa del humor de los empresarios, tienen un carácter subsidiario entre
los habitantes y además permite enfrentar situaciones imprevistas a través del
ahorro común. Sino pensemos en los fondos por desempleo, la licencias por
maternidad, o incluso la jubilación, todos salen de una suerte de fondo común
que acumulan los trabajadores y que además se utiliza para muchos otros fines. Pensémoslo
de esta forma, si no existiera educación pública, salud pública, o servicios de
recolección de residuos, deberíamos pagar para tenerlos porque solo los
llevarían a cabo iniciativas privadas, esto obligaría a las empresas a pagar un
mayor sueldo as sus empleados para enfrentar los mayores gastos de actividades
que el estado no ejerce, algunos países siguen este modelo en el cual cada
persona decide cómo gastar su dinero, por ejemplo Suiza es un ejemplo de un
buen funcionamiento de este sistema tributario en el cual la presión tributaria
es muy baja, pero existe una trampa en este modelo para aquellos que no tienen
la capacidad económica suficiente para abonar todos sus gastos, este modelo
solo es posible en una sociedad desarrollada donde la desigualdad sea mínima y
no existan posibilidades de amplificar la desigualdad. Por ejemplo en EEUU el
modelo es muy parecido al suizo con la diferencia que en este país la
desigualdad es muy grande lo que provoca que muchas personas no puedan acceder
a los derechos mínimos de supervivencia como salud y educación, pero sin
embargo el sistema se mantiene y se reproduce beneficiando cada vez más a los más
ricos. En nuestro país como en la mayoría de los países que están en proceso de
mejorar sus índices de desarrollo humano en un proceso inclusivo, se toma la
decisión de formar una masa monetaria que permita prestar servicios básicos de
forma razonable para que el acceso sea público. Claramente las personas que
poseen las mayores riquezas no están muy conformes con pagar impuestos, por
tanto prefieren el modelo Suizo, está demostrado en el desarrollo del
neoliberalismo de los últimos cuarenta años que pretendía achicar al estado y
reducir los impuestos para alentar la inversión, la famosa teoría del derramen
que nunca existió porque los más ricos se hicieron más ricos aun.
Existen en
principio tres momentos para medir la desigualdad de un país y si sus medidas
tendientes a mejorar la equidad son efectivas, la medida de valor más
importante en estos casos es el índice de gini que permite entender este
efecto. La primer medición en antes de aplicar impuestos es decir cuánto gana
de forma neto cada persona, es decir el estado no está presente es esta medición,
se llama distribución primaria. Luego el estado recauda impuestos basándose en
su legislación tributaria, lo que resta ingresos a los habitantes de un país,
en el próximo punto el estado se encarga de redistribuir la masa monetaria que
recaudo de la sociedad principalmente entre los más desfavorecidos, distribución
secundaria. Este simple hecho puede mostrar la progresividad de los impuestos,
es decir si el índice de gini de la distribución de ingresos inicial es testigo
de una distribución desigual, la acción de estado recaudando y luego
distribuyendo puede mitigar esta desigualdad de los ingresos y lograr en
definitiva índices de Gini favorables, en la distribución final. Pero puede
pasar que la acción del estado no modifique el estado inicial de desigualdad o
incluso es posible que lo empeore según la estructura tributaria que posea el
país.
Los
impuestos que pagamos tienen dos extremos según la afectación que tienen en la
desigualdad, por un lado esta los progresivos, los que a medida que aumenta el
ingreso proporcional aumenta la tasa impositiva, pero en el otro extremo están
los impuestos regresivos, son aquellos que no diferencian entre las capacidad
de ingreso de las personas, entre medio de estos se pueden encontrar distintos
grados de proporcionalidad. En este ejemplo se entenderá mejor, una persona que
gana 100 pesos por mes y una que gana 1000, ambas compran una mesa que cuesta
$50, la tasa de IVA que es el impuesto en este caso, es del 20% para
simplificar, es decir $10 pesos adicionales al costo del bien, para la persona
que gana $100 esos $10 representan el 10% del ingreso, mientras que para el que
gana $1000 representa solo un 1%, es decir que aunque la tasa sea uniforme para
ambos el efecto impositivo es diferente y siempre afecta más al que tiene menos
ingresos.
Existe un
efecto adicional en este punto que en lugar de enfrentar las desigualdades las
amplia, por lo general la persona de bajos ingresos no tiene capacidad de
ahorro, lo que permite pensar que todo su ingreso está bajo la imposición de
los tributos regresivos, en cambio las personas de ingresos medio o altos se
caracterizan por tener capacidad de ahorro en diferentes grados, es decir que
solo una porción de sus ingresos debe afrontar los impuestos regresivos, el resto
que son los ahorros o inversiones pagan otro tipo de impuestos, el más
importante es el impuesto a las ganancias que tiene carácter progresivo, lo que
ayudaría a compensar las desigualdades, sin embargo en la mayoría de los
regímenes los ahorros se encuentran exentos en pos de favorecer la inversión,
pero en definitiva provocando que la desigualdad se reproduzca.
Pagar
impuestos es un deber de todos los habitantes del país, pero también es deber
del estado que el pago del impuesto sea proporcional y que los fondos
recaudados lleguen a las personas que más lo necesitan para mejorar sus
ingresos y poder tener mayores oportunidades en el futuro, que es la única
forma de combatir la desigualdad, la ola de gobierno populistas que llegaron
con el nuevo milenio a américa latina permitieron mejorar ampliamente la
calidad de vida de la población incluyendo a masas de personas que estaban
realmente excluidos de la sociedad en un estado de abandono casi homicida por
las medidas neoliberales que enriquecían a las capas con más ingresos en el
país, también ampliaron la clase media en valores nunca antes visto, es cierto
que estos avances permiten que hoy vivamos un poco mejor que hace un tiempo sin
embargo los centros de poder no se modificaron e incluso cada vez se intensifican
más en contra de los gobiernos socialistas que permanecen en la lucha por
quebrar un estatus quo donde pocas personas decidían en futuro del país. Si no
se logra romper esta barrera y devolver el poder al pueblo todos los avances
serán fácilmente desviados hacia estos sectores, un ejemplo claro fue la
devaluación de enero que provoco una enorme transferencia de ingresos a bancos,
exportadores y sectores con acceso a dólares que hoy siguen especulando por
reducir la participación del salario en los índices macroeconómicos que hoy se
encuentran en valores picos, con esto quiero decir que es urgente lograr llevar
estos cambios materiales y monetarios, al ideario de la población para que la
política pueda cumplir con su objetivo principal que es darle a las personas
las armas necesarias para entender los procesos políticos, los actores y ser partícipes
de su futuro, no pensando en un partido político especifico sino pensando en lo
que nos conviene como sociedad para no caer nuevamente en las garras de los que
prometen mucho y hacen poco por la gente.
La reforma tributaria
es un punto en contra en este gobierno que a pesar de haber mejorado la
distribución a través de las retenciones y otros impuestos que permiten hoy
tener una presión tributaria coincidente con la necesidad de ampliar el estado
para orientar el crecimiento hacia la gente, no podemos dejar de entender que
el estado somos todos y está muy cerca de nosotros, la obligación democrática
no acaba con el voto, sino que debe ser una constante en nuestras vidas para
que nuestros gobernantes tomen medidas a favor del pueblo y no de la oligarquía
que constantemente está presionando por mayores ganancias. Como decíamos los
cambios fueron positivos pero tienen carácter transitorio dependiendo muy
fuertemente de los precios de los comodities, especialmente la soja, y en el
futuro de las regalías de los hidrocarburos a través del no convencional que se
está desarrollando fuertemente, estos ingresos adicionales y algunos retoques
aplicados especialmente al impuesto a las ganancias permitió al estado mejorar
los ingresos de las capas sociales más pobre sin afectar demasiado los ingresos
de los de mayor ingreso, y esto es lo que debemos tender a repensar a través de
un ordenamiento impositivo que permita reducir la desigualdad sin tener en
cuenta ingresos transitorios que son dependientes de las fluctuaciones
internacionales. Es fácil escribirlo pero muy difícil llevarlo a cabo
especialmente en un país como el nuestro donde la riqueza se concentra en muy
pocas manos y además tienen hace tiempo armado un aparato de poder que les
permite manejar la información de los argentinos a través de los medios, poner
políticos a dedo por el poca participación político que tenemos en el país,
tomar los mayores ingresos que perciben los trabajadores a través del aumento
de precios, ya que son formadores de precios oligopólicos que además tienen el
control de la oferta a través de los supermercados, también poseen los
contactos para lograr que desde el exterior se muestre una imagen negativa del
país, como es el caso de los fondos buitre, todas estas medidas las esconden en
errores y deficiencias de los gobiernos con vocación política por cambiar un
poco el mapa de la desigualdad, lo que puede ser en algunos casos correctos
porque no se puede gobernar sin cometer errores. Conocen por su experiencia en
la dominación de las fuerzas políticas las herramientas para domesticar o para
encontrar adeptos a proyectos de país que no incluyen a todos los argentinos, y
no es un tema económico sino que es un tema de poder, porque estos grupos
económicos son los más favorecidos en estos tiempos, pero sin embargo saben que
si pierden el centro de la escena puede venir un gobierno como este con
vocación de dar pelea, que les extirpe sus beneficios y que además ya no tengan
las herramientas para oponerse, la ley de medios es un claro ejemplo de lo que
están dispuestos para mantener un centro de poder esencial para formar la
opinión de las personas.
Los
impuestos son la base de la forma en que se desarrolla un país, ya que se puede
crecer como ocurría en los 90, pero también crecía la pobreza y el desempleo lo
que demuestra que ese crecimiento se escapaba a las sectores dominantes, eso
era entre otras muchas cosas porque la estructura impositiva lo permitía,
reduciendo la capacidad de respuesta del estado al mínimo para lograr sus objetivos
sin oposición firme, recordemos lo bien que hablaban la mayoría de los medios
de las medidas que tomaba el delincuente Domingo Cavallo, con acompañamiento
también del FMI y de EEUU. En los últimos años la distribución del crecimiento
fue más equitativa por eso los estudios de los organismos internacionales
muestran a la Argentina como el tercer país en tener un crecimiento armónico
entre los sectores sociales. Estos dos casos demuestran que la estructura
tributaria es el cimiento para poder crecer en forma ordenada, y como suele
decirse el problema son los ricos no los pobres, son ellos los que deben
entender que el país es de todos y perder esos privilegios que mantienen desde
los inicios de este país cuando las luchas sociales y la falta de compromiso
llevaron a que pocas personas decidieran por nosotros beneficiándose entre
ellos.
Los cambios
tributarios se deben llevar adelante con acompañamiento de la sociedad, con un
debate que incluya a todos los sectores para ser democrático, es cierto que la
sociedad aún no está preparada del todo para lanzarse a esta misión que puede
ser el principio de un país más justo, antes debemos tener otros avances, como
ser los medios que deben entender que la información debe ser respetada y no
usarse con fines secundarios, deben respetar al espectador que requiere de información
cierta para tomar decisiones correctas, hoy los extremos son muy amplios y eso
no puede ser positivo, por eso es necesario empezar a hacer respetar la ley de
medios, a mi entender es central que este debate sea sano sin intereses políticos
que no muestren a que sector político defienden, eso la gente lo debe tener
claro para que se dé una reforma tributaria sostenible en el tiempo y bajo los
diferentes gobiernos que continúen, debe ser una política de esta, con esto quizás
logremos ser un mejor país y no esto que tenemos hoy donde en algunas etapas el
pueblo logra derechos pero los pierde ante el avance las fuerza de la
oligarquía, el famoso siglo de crisis del país, recordemos que en las crisis no
pierden todos, esa es una falacia que aprendimos muy bien, existen sectores que
se ven muy beneficiados mientras más dura es la crisis, el mejor ejemplo de
esto es el 2001 donde los grupos monopólicos del este país lograron terminar de
asentarse en un lugar de honor en la lucha por el poder.
Vamos a ir
a los puntos centrales de este tema en el programa de radio Patas Para Arriba,
y vamos a ir subiendo los audios para complementar esta editorial que solo
pretende ser una introducción a este tema difícil de pensar como factible, tan así
que no existen muchos ejemplos de países que hayan hecho grandes reformas
tributarias si no es por el camino de la revolución y la toma del poder de
manera no democráticas, y los poco que lo intentaron terminaron con golpes de
estado o bajo crisis insostenibles que volvieron el estatus quo anterior.
Espero que disfruten de este tema apasionante.
Hasta la proxima...


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