sábado, 18 de octubre de 2014

Desigualdad e impuestos

Desigualdad e impuestos, la reforma tributaria





Durante algunas semanas estuvimos recorriendo en el programa el camino de la desigualdad orientada hacia la pobreza, debatimos sobre la falta de oportunidades y los causales que van provocando lo que llamamos pobreza estructural, la cual tiene efectos directos en nuestra vida en sociedad, la inseguridad, la reducción en la calidad educativa, incluso la falta de trabajo son consecuencias de las división de clases que tenemos en la sociedad y muchas veces nos pasa por el costado sin darnos cuenta.

En las próximas semanas estaremos hablando sobre los impuestos o los tributos, principalmente para entender sus funciones y sus implicancias, pero además para comprender que desde una reforma tributaria se puede lograr mitigar la desigualdad y lograr una sociedad más justa, donde los derechos mínimos sean garantizados y podamos vivir en armonía como sociedad. El contrato social firmado del que todos somos parte desde que nacemos permite que como sociedad elijamos a nuestros gobernantes democráticamente, a la ves estos deben cumplir con las obligaciones sociales y asegurar un piso de derechos básicos que tienen que ver específicamente con la alimentación, habitación, educación, salud y seguridad. Es decir que el piso debe ubicarse en este punto, nadie debería tener menos que esto, salvo que la decisión sea personal y las oportunidades sean ciertas y concretas. También este contrato social plasmado principalmente en la constitución pero legislados en los códigos y las leyes que votamos en el congreso, acuerda que cada persona aportara ingresos para lograr estos fines, teniendo en cuenta los ingresos, es decir de forma progresiva, a medida que más ganamos más aportaremos, esto tiene dos objetivos el primero y más importante no reproducir la desigualdad y ampliarla cada vez más, es decir mantener una distancia entre el que más y el que menos gana soportable, la premisa acá es que nadie sea tan rico como para comprar la libertad del pobre, ni nadie sea tan pobre que deba verse obligado a vender su dignidad a un rico. El segundo objetivo es hacer un aporte proporcional, es decir que a partir de la base que una persona requiere para vivir según su condición, es decir cantidad de hijos, familia, discapacidades y otras características que deben ser tenidas en cuenta para determinar cuánto es el piso de ingresos que requiere para cubrir sus necesidades básicas, a partir de este punto se debe comenzar a aportar impositivamente a las necesidades del estado en una escala proporcional.

Esta es la idea básica del impuesto y sus características, además es el punto de partida, ya que a partir de este punto las aristas se abren y comienzan las discusiones sobre como recaudarlo, si realmente lega a donde debe llegar, si no se pierden fondos en las manos de los políticos que nos gobiernan en ocasiones rodeados por corrupción, si realmente los más ricos pagan más impuestos, si la evasión impositiva es importante, o incluso si la presión tributaria es alta o baja. Como vemos el tema es amplio y profundo, todos somos parte y tenemos interés en el tema, por el hecho de que nos afecta a todos y que además la recaudación es una masa de dinero que nos pertenece como sociedad ya que es fruto de nuestro esfuerzo. Surge otra pregunta ¿porque es necesario recaudar impuestos?, como adelantamos es necesario para financiar las actividades del estado, específicamente aquellas que no son lo suficientemente rentable para que la actividad privada las realice, además para lograr obtener cierta soberanía que no dependa del humor de los empresarios, tienen un carácter subsidiario entre los habitantes y además permite enfrentar situaciones imprevistas a través del ahorro común. Sino pensemos en los fondos por desempleo, la licencias por maternidad, o incluso la jubilación, todos salen de una suerte de fondo común que acumulan los trabajadores y que además se utiliza para muchos otros fines. Pensémoslo de esta forma, si no existiera educación pública, salud pública, o servicios de recolección de residuos, deberíamos pagar para tenerlos porque solo los llevarían a cabo iniciativas privadas, esto obligaría a las empresas a pagar un mayor sueldo as sus empleados para enfrentar los mayores gastos de actividades que el estado no ejerce, algunos países siguen este modelo en el cual cada persona decide cómo gastar su dinero, por ejemplo Suiza es un ejemplo de un buen funcionamiento de este sistema tributario en el cual la presión tributaria es muy baja, pero existe una trampa en este modelo para aquellos que no tienen la capacidad económica suficiente para abonar todos sus gastos, este modelo solo es posible en una sociedad desarrollada donde la desigualdad sea mínima y no existan posibilidades de amplificar la desigualdad. Por ejemplo en EEUU el modelo es muy parecido al suizo con la diferencia que en este país la desigualdad es muy grande lo que provoca que muchas personas no puedan acceder a los derechos mínimos de supervivencia como salud y educación, pero sin embargo el sistema se mantiene y se reproduce beneficiando cada vez más a los más ricos. En nuestro país como en la mayoría de los países que están en proceso de mejorar sus índices de desarrollo humano en un proceso inclusivo, se toma la decisión de formar una masa monetaria que permita prestar servicios básicos de forma razonable para que el acceso sea público. Claramente las personas que poseen las mayores riquezas no están muy conformes con pagar impuestos, por tanto prefieren el modelo Suizo, está demostrado en el desarrollo del neoliberalismo de los últimos cuarenta años que pretendía achicar al estado y reducir los impuestos para alentar la inversión, la famosa teoría del derramen que nunca existió porque los más ricos se hicieron más ricos aun.

Existen en principio tres momentos para medir la desigualdad de un país y si sus medidas tendientes a mejorar la equidad son efectivas, la medida de valor más importante en estos casos es el índice de gini que permite entender este efecto. La primer medición en antes de aplicar impuestos es decir cuánto gana de forma neto cada persona, es decir el estado no está presente es esta medición, se llama distribución primaria. Luego el estado recauda impuestos basándose en su legislación tributaria, lo que resta ingresos a los habitantes de un país, en el próximo punto el estado se encarga de redistribuir la masa monetaria que recaudo de la sociedad principalmente entre los más desfavorecidos, distribución secundaria. Este simple hecho puede mostrar la progresividad de los impuestos, es decir si el índice de gini de la distribución de ingresos inicial es testigo de una distribución desigual, la acción de estado recaudando y luego distribuyendo puede mitigar esta desigualdad de los ingresos y lograr en definitiva índices de Gini favorables, en la distribución final. Pero puede pasar que la acción del estado no modifique el estado inicial de desigualdad o incluso es posible que lo empeore según la estructura tributaria que posea el país.

Los impuestos que pagamos tienen dos extremos según la afectación que tienen en la desigualdad, por un lado esta los progresivos, los que a medida que aumenta el ingreso proporcional aumenta la tasa impositiva, pero en el otro extremo están los impuestos regresivos, son aquellos que no diferencian entre las capacidad de ingreso de las personas, entre medio de estos se pueden encontrar distintos grados de proporcionalidad. En este ejemplo se entenderá mejor, una persona que gana 100 pesos por mes y una que gana 1000, ambas compran una mesa que cuesta $50, la tasa de IVA que es el impuesto en este caso, es del 20% para simplificar, es decir $10 pesos adicionales al costo del bien, para la persona que gana $100 esos $10 representan el 10% del ingreso, mientras que para el que gana $1000 representa solo un 1%, es decir que aunque la tasa sea uniforme para ambos el efecto impositivo es diferente y siempre afecta más al que tiene menos ingresos.

Existe un efecto adicional en este punto que en lugar de enfrentar las desigualdades las amplia, por lo general la persona de bajos ingresos no tiene capacidad de ahorro, lo que permite pensar que todo su ingreso está bajo la imposición de los tributos regresivos, en cambio las personas de ingresos medio o altos se caracterizan por tener capacidad de ahorro en diferentes grados, es decir que solo una porción de sus ingresos debe afrontar los impuestos regresivos, el resto que son los ahorros o inversiones pagan otro tipo de impuestos, el más importante es el impuesto a las ganancias que tiene carácter progresivo, lo que ayudaría a compensar las desigualdades, sin embargo en la mayoría de los regímenes los ahorros se encuentran exentos en pos de favorecer la inversión, pero en definitiva provocando que la desigualdad se reproduzca.

Pagar impuestos es un deber de todos los habitantes del país, pero también es deber del estado que el pago del impuesto sea proporcional y que los fondos recaudados lleguen a las personas que más lo necesitan para mejorar sus ingresos y poder tener mayores oportunidades en el futuro, que es la única forma de combatir la desigualdad, la ola de gobierno populistas que llegaron con el nuevo milenio a américa latina permitieron mejorar ampliamente la calidad de vida de la población incluyendo a masas de personas que estaban realmente excluidos de la sociedad en un estado de abandono casi homicida por las medidas neoliberales que enriquecían a las capas con más ingresos en el país, también ampliaron la clase media en valores nunca antes visto, es cierto que estos avances permiten que hoy vivamos un poco mejor que hace un tiempo sin embargo los centros de poder no se modificaron e incluso cada vez se intensifican más en contra de los gobiernos socialistas que permanecen en la lucha por quebrar un estatus quo donde pocas personas decidían en futuro del país. Si no se logra romper esta barrera y devolver el poder al pueblo todos los avances serán fácilmente desviados hacia estos sectores, un ejemplo claro fue la devaluación de enero que provoco una enorme transferencia de ingresos a bancos, exportadores y sectores con acceso a dólares que hoy siguen especulando por reducir la participación del salario en los índices macroeconómicos que hoy se encuentran en valores picos, con esto quiero decir que es urgente lograr llevar estos cambios materiales y monetarios, al ideario de la población para que la política pueda cumplir con su objetivo principal que es darle a las personas las armas necesarias para entender los procesos políticos, los actores y ser partícipes de su futuro, no pensando en un partido político especifico sino pensando en lo que nos conviene como sociedad para no caer nuevamente en las garras de los que prometen mucho y hacen poco por la gente.

La reforma tributaria es un punto en contra en este gobierno que a pesar de haber mejorado la distribución a través de las retenciones y otros impuestos que permiten hoy tener una presión tributaria coincidente con la necesidad de ampliar el estado para orientar el crecimiento hacia la gente, no podemos dejar de entender que el estado somos todos y está muy cerca de nosotros, la obligación democrática no acaba con el voto, sino que debe ser una constante en nuestras vidas para que nuestros gobernantes tomen medidas a favor del pueblo y no de la oligarquía que constantemente está presionando por mayores ganancias. Como decíamos los cambios fueron positivos pero tienen carácter transitorio dependiendo muy fuertemente de los precios de los comodities, especialmente la soja, y en el futuro de las regalías de los hidrocarburos a través del no convencional que se está desarrollando fuertemente, estos ingresos adicionales y algunos retoques aplicados especialmente al impuesto a las ganancias permitió al estado mejorar los ingresos de las capas sociales más pobre sin afectar demasiado los ingresos de los de mayor ingreso, y esto es lo que debemos tender a repensar a través de un ordenamiento impositivo que permita reducir la desigualdad sin tener en cuenta ingresos transitorios que son dependientes de las fluctuaciones internacionales. Es fácil escribirlo pero muy difícil llevarlo a cabo especialmente en un país como el nuestro donde la riqueza se concentra en muy pocas manos y además tienen hace tiempo armado un aparato de poder que les permite manejar la información de los argentinos a través de los medios, poner políticos a dedo por el poca participación político que tenemos en el país, tomar los mayores ingresos que perciben los trabajadores a través del aumento de precios, ya que son formadores de precios oligopólicos que además tienen el control de la oferta a través de los supermercados, también poseen los contactos para lograr que desde el exterior se muestre una imagen negativa del país, como es el caso de los fondos buitre, todas estas medidas las esconden en errores y deficiencias de los gobiernos con vocación política por cambiar un poco el mapa de la desigualdad, lo que puede ser en algunos casos correctos porque no se puede gobernar sin cometer errores. Conocen por su experiencia en la dominación de las fuerzas políticas las herramientas para domesticar o para encontrar adeptos a proyectos de país que no incluyen a todos los argentinos, y no es un tema económico sino que es un tema de poder, porque estos grupos económicos son los más favorecidos en estos tiempos, pero sin embargo saben que si pierden el centro de la escena puede venir un gobierno como este con vocación de dar pelea, que les extirpe sus beneficios y que además ya no tengan las herramientas para oponerse, la ley de medios es un claro ejemplo de lo que están dispuestos para mantener un centro de poder esencial para formar la opinión de las personas.

Los impuestos son la base de la forma en que se desarrolla un país, ya que se puede crecer como ocurría en los 90, pero también crecía la pobreza y el desempleo lo que demuestra que ese crecimiento se escapaba a las sectores dominantes, eso era entre otras muchas cosas porque la estructura impositiva lo permitía, reduciendo la capacidad de respuesta del estado al mínimo para lograr sus objetivos sin oposición firme, recordemos lo bien que hablaban la mayoría de los medios de las medidas que tomaba el delincuente Domingo Cavallo, con acompañamiento también del FMI y de EEUU. En los últimos años la distribución del crecimiento fue más equitativa por eso los estudios de los organismos internacionales muestran a la Argentina como el tercer país en tener un crecimiento armónico entre los sectores sociales. Estos dos casos demuestran que la estructura tributaria es el cimiento para poder crecer en forma ordenada, y como suele decirse el problema son los ricos no los pobres, son ellos los que deben entender que el país es de todos y perder esos privilegios que mantienen desde los inicios de este país cuando las luchas sociales y la falta de compromiso llevaron a que pocas personas decidieran por nosotros beneficiándose entre ellos.

Los cambios tributarios se deben llevar adelante con acompañamiento de la sociedad, con un debate que incluya a todos los sectores para ser democrático, es cierto que la sociedad aún no está preparada del todo para lanzarse a esta misión que puede ser el principio de un país más justo, antes debemos tener otros avances, como ser los medios que deben entender que la información debe ser respetada y no usarse con fines secundarios, deben respetar al espectador que requiere de información cierta para tomar decisiones correctas, hoy los extremos son muy amplios y eso no puede ser positivo, por eso es necesario empezar a hacer respetar la ley de medios, a mi entender es central que este debate sea sano sin intereses políticos que no muestren a que sector político defienden, eso la gente lo debe tener claro para que se dé una reforma tributaria sostenible en el tiempo y bajo los diferentes gobiernos que continúen, debe ser una política de esta, con esto quizás logremos ser un mejor país y no esto que tenemos hoy donde en algunas etapas el pueblo logra derechos pero los pierde ante el avance las fuerza de la oligarquía, el famoso siglo de crisis del país, recordemos que en las crisis no pierden todos, esa es una falacia que aprendimos muy bien, existen sectores que se ven muy beneficiados mientras más dura es la crisis, el mejor ejemplo de esto es el 2001 donde los grupos monopólicos del este país lograron terminar de asentarse en un lugar de honor en la lucha por el poder.

Vamos a ir a los puntos centrales de este tema en el programa de radio Patas Para Arriba, y vamos a ir subiendo los audios para complementar esta editorial que solo pretende ser una introducción a este tema difícil de pensar como factible, tan así que no existen muchos ejemplos de países que hayan hecho grandes reformas tributarias si no es por el camino de la revolución y la toma del poder de manera no democráticas, y los poco que lo intentaron terminaron con golpes de estado o bajo crisis insostenibles que volvieron el estatus quo anterior. Espero que disfruten de este tema apasionante.

Hasta la proxima... 

        

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