sábado, 4 de junio de 2016

De presidentes, democracias y medios

De presidentes, democracias y medios




Hace unos días me preguntaba, ¿Cuál es el margen de acción que tiene un presidente que pretende cambiar diametralmente la situación del país? ¿Sirve de algo estar en contra de los poderes permanentes, aun sabiendo que ellos son una parte importante del problema? ¿Hasta qué punto las democracias son una solución para llegar al desarrollo del país? ¿Es posible pensar en un país desarrollado industrialmente usando herramientas de otros países?, todas estas preguntas son el puntapié para muchas otras.

La política es una vocación del hacer por los demás y una convicción de que la patria puede estar mucho mejor, los políticos existen en todas las formas de gobierno que conocemos desde democracias presidenciales o parlamentarias, hasta regímenes comunistas e incluso regímenes autoritarios de otro tipo. Mi primer duda floreció en el calor de una oleada de medidas que nada tenían que ver con combatir la desigualdad, claramente hubo beneficiados y desfavorecidos como en casi todos los gobiernos, lo curioso de todo esto es el tiempo y la velocidad en que fue modificándose el statu quo, un gobierno en retirada que supo hablar de soberanía y caminaba en esa dirección, el problema es que llevo 10 años lograr algunas modificaciones de envergadura, lograr el salario mínimo mas alto de Latinoamérica, tasas de desocupación aceptables, record en consumo en casi todos los rubros, carne consumida por habitantes, cantidad de autos vendidos, celulares vendidos, consumo eléctrico, venta de entradas para cines, gastos en el exterior, turismo interno, venta de cemento y materiales de construcción, etc. Cada uno de estos valores tuvo altibajos pero en general tocaron su pico en algún momento del gobierno anterior, todas variables que hablan del aumento del poder adquisitivo, hoy vemos a los especialistas neoliberales intentando explicar que todo ese consumo no era real, asumiendo que no es normal que una persona de sueldo medio pueda acceder a estos consumos, quizás alguna teoría económica pueda explicar  que es lo que paso, pero lo cierto es que la gente pudo acceder a estos consumos durante un periodo más o menos prolongado de tiempo, con una seguridad relativa y baja probabilidad de perder el trabajo, una inflación alta pero estable permitieron dinamizar la demanda. Volviendo un poco a la idea central fueron al menos 10 años para lograr que una porción importante de la sociedad pueda acceder a estos consumos, rápidamente menos de 6 meses después esta situación cambio extremadamente, un sinceramiento curiosamente parecido al de Celestino Rodrigo y al de Martínez de Hoz, llevo a repartir desigualmente la Herencia K, a pesar de que todas las empresas se beneficiaron, quizás como en ningún otro momento de la historia argentina, de un modelo keynesiano orientado a mantener una demanda sostenida, dejando de lado una planificación más orientada al desarrollo, pero con un gran éxito en mejorar los estándares de vida de la población. Ahora mi pregunta es ¿Qué pasaría si fuera inversa la situación?, por ejemplo nos podríamos ubicar en el año 1998, con una situación no tan adversa como la crisis del 2001 pero si altamente favorable a los poderes concentrados ya que todas las variables sociales no eran para nada aceptables, me pregunto ¿si un gobierno con vocación de modificar es statu quo hacia las clases medias y bajas, podría en menos de 6 meses dar vuelta la página y hacer los cambios que rápidamente y sin mucha necesidad de debate en el parlamento se hizo para beneficiar a los poderes permanentes?, acá presumo existe una trampa de la democracia en la que algunas herencias son fácilmente modificables y otras no tanto, no vamos a entrar en el debate de porque la clase media voto a un gobierno de derecha con vocación neoliberal, mi intensión es llevar la conversación hacia la pregunta simple y hasta lógica de ¿qué defensa tiene la “democracia” sobre cambios en política económica que benefician a una parte de la población concentrada? ¿Por qué para lograr una ley de moratoria jubilatoria o de casi cualquier ley que aumente los derechos sociales, debe superar un proceso burocrático determinado, incluso con la posibilidad como ocurrió por este tiempo de que un gobierno pueda derogarla?. En definitiva mi pregunta es ¿tiene el pueblo alguna herramienta dentro de la democracia y un sistema presidencialista altamente permeable a la presión de la opinión pública concentrada y a los poderes permanentes, para defender los derechos alcanzados? ¿O siempre vamos a depender de la idiosincrasia de lo que pueda hacer cada presidente que llega al poder?.

No quiero con toda esta nota poner en debate el sistema presidencial ni mucho menos un sistema democrático, aunque mi forma de entender este tema es simple y no depende de que sistema tengamos sino que hacemos con él, no creo que haya buenos ni malas formas de gobierno, lo importante es que la mayoría de las personas que lo padecen estén conformes y los que no tengan espacios para debatir, pero esta es una opinión puramente personal. Sin salir de los límites de la editorial y sin poner en discusión el sistema actual debemos como sociedad construir nuevos métodos de defensa de los logros obtenidos como país, tener clara una base de ideas llamadas “políticas de estado” donde halla espacio para el debate pero que este claro el camino a tomar. Esta batalla cultual es necesaria, 200 años de independencia no alejaron los fantasmas de la dominación extranjera, detectar quienes y que medidas nos benefician y que logros deben ser para siempre es un trabajo e la sociedad toda, el debate político es parte esto, y los medios de comunicación son una herramienta primordial en todo este proceso, democratizar los medios debe ser una urgencia, sino solo miremos algunos años atrás donde una ley de medios que no era más ni menos que la que se aplica en cualquier país desarrollado, genero un revuelo tan grande que hoy, con otra idea de gobierno en el poder, fue despedazándose hasta hacerla casi ilógica y sin necesidad de pasar por ningún debate parlamentario, esto es un ejemplo de herramientas que tiene el sistema presidencial que deben ser eliminadas porque no son congruentes con una democracia sana y equilibrada.

Estamos en tiempos donde las democracias son puestas en discusión por los grandes pensadores, no como forma de elegir a los gobernantes sino por el hecho de que se han transformado en una gran herramienta de hegemonía de las clases dominantes, se observa que los votantes ya no confían en los candidatos, los índices de votación son cada vez más bajos, los ámbitos de debate son cada vez mas mediatizados, e incluso esos candidatos solo tienen posibilidad si cuentan con el capital necesario para estar en los medios, de otra forma no tienen posibilidad cierta. Los dirigentes que en sus raíces políticas predican romper el círculo de desigualdad en el que estamos inmersos internacionalmente, con el tiempo y el poder se separan de sus bases sociales, y lo más grave de todo es que estamos asistiendo a un incumplimiento sistémico de las promesas electorales lo que dificulta cada vez mas creer en la política y en las elecciones democráticas como verdadera fuente de cambio.

En la entrada anterior hablábamos de la puja de intereses entre los poderes que buscan tener mayor influencia en las decisiones que se toman a nivel político, ¿se puede avanzar hacia un desarrollo equilibrado sin un gran acuerdo entre éstos?, el famoso “acuerdo nacional” del que nos hablan la mayoría de los gobiernos, solo logrado temporalmente en momentos donde la situación era muy compleja y existe una cierta dependencia de unos con otros para resolver la situación. La mayoría de los países que se desarrollaron, al menos durante el siglo XX supieron delegar la tarea de coordinar los poderes al estado, para bien o para mal tuvieron la paciencia de mantenerse a sus espaldas por 20 años sabiendo que los resultados llegarían si se cumplían los objetivos, también es cierto que la geopolítica internacional explica muchos de los desarrollos de nuevas potencias que hace 100 años eran menos que colonias, justamente las colonias inglesas pudieron desarrollarse por el fuerte apoyo de su patria madre que era el gran comprador y financiero de las actividades que se iban desarrollando, otro grupo de países los llamados de desarrollo tardío tuvieron gran influencia de EEUU financiando sus déficits por largo periodos con el objetivo de que no se conviertan al comunismo, el caso más claro es Corea y los demás tigres asiáticos, Malacia, indonesia, etc países que no se desarrollaron con vocación de combatir la desigualdad sino que su objetivo era tener exportaciones competitivas, que el mismo EEUU compraría para mantener el nivel de consumo de su población. Los países latinoamericanos no tuvieron la posibilidad de recibir el apoyo de alguna potencia para su desarrollo, casi todos los intentos fueron en soledad, incluso regionalmente, ya que el Mercosur nunca fue lo que prometía ser en las teorías económicas latinoamericanas de desarrollo, esto llevaba a países como Argentina a caer recurrentemente en las crisis de falta de dólares para mantener el desarrollo hasta un punto en el que sus industrias sean competitivas a nivel internacional. En definitiva una solución regional puede ser factible pero los problemas internos de cada país no han permitido salvo en la época de Lula, Nestor y Chavez mirar con esperanza una integración industrial.

Muchos son los caminos para mejorar el nivel de vida de los habitantes del país, ser más competitivos, desarrollar una industria, lo importante es romper ese círculo de desigualdad y tener un desarrollo inclusivo, aumentar el debate político en la sociedad, como lo comenzó a hacer el gobierno anterior o como lo había hecho Perón, lograr espacios de discusión, crear mayores herramientas de participación popular en las medidas que se toman y por sobre todo que los representados se reflejen en sus dirigentes.      

Para finalizar mi opinión es que estamos en un sistema burocrático democrático para los cambios que afecten a las mayorías pero en un sistema altamente flexible y autoritario para las medidas que favorecen a las minorías concentradas. Estamos en una clara plutocracia que será tema de debate en las próximas entradas.  

Hasta la proxima entrada...