jueves, 18 de agosto de 2016

Circulo de medidas neoliberales, ¿las vamos a aceptar una vez más?




Circulo de medidas neoliberales, ¿las vamos a aceptar una vez más?



Muchos argentinos con una dialéctica sorpresiva aceptan que cada 10 años tenemos una crisis profunda, de forma cíclica y sin una lógica explicación, como si fuera un fenómeno aislado que nos envían los dioses. Es inevitable razonar sobre si esto se usa como una forma de aceptar las épocas de vacas flacas desde la resignación, sin mínima posibilidad de enfrentar la situación en pos del cambio positivo, sería algo así como sentarse a esperar que las cosas mejoren. Podríamos decir que es una postura pasiva frente a la situación, esta resignación no es buena desde el punto de vista político ya que le da una ventaja al gobierno para tomar decisiones en contra de las mayorías sin lograr la resignación que debería generar para lograr una oposición social que obligue a repensar las medidas. 

Los medios juegan un rol importantísimo en la construcción del ideario y la aceptación de una medida, deformar la información para hacerla más potable a las mayorías cuando esconden grandes posibilidades, en un futuro cercano, de tener un efecto negativo en los derechos de estas mayorías.

Una editorial muy clara se preguntaba si los pueblos se suicidan?, si pueden enamorarse de esas piedras que en la historia nos dañaron tanto?, si las ganas de tener y formar parte de una elite de ricos es más fuerte que las ganas de construcción colectiva que nos lleven a romper esa barrera ideológica que nos aleja de lo que somos y nos lleva a lo que querríamos ser, sin pasar por el camino de la construcción democrática más allá del voto sino con participación activa comprendiendo la importancia de las medidas que se vallan tomando. La editorial partía de la idea que comparto sobre los modelos de felicidad armados a través de la hegemonía de los ricos sobre los pobres, aquella que no necesita armas para mantener en un estado pasivo al pueblo, un pueblo que no logra identificar los cebos o las zanahorias que nos ponen en el camino para mantenernos ocupados, desde lo material vemos que el consumismo es una excelente forma de mantener a las clases medias con una satisfacción suficiente como para que no se conviertan en parte de una revolución, es decir y esto va por mi cuenta, que en lugar de ver los padecimiento de sus hermanos pobres, están perdidos en el mundo de los ricos con ansias de ser cada vez más parecidos a ellos, incluso con total desprecio usan el termino meritocracia como justificativo de porque los pobres están tan lejos de este modelo mental de felicidad armado por los ricos donde el tener y el pertenecer es la base de la felicidad.

Hasta acá la pasividad de las clases medias, en crecimiento en el mundo durante la última década y media, en un claro proceso de aumentar la brecha clasista a través de la recomposición del poder adquisitivo de los países en desarrollo que vivieron el boom de los precios en los comoditis, también impulsado por el crecimiento de los BRICS, aunque los grupos más concentrados son los que más crecieron en este tiempo. Esto en periodos de crecimiento parece más fácil de explicar como fenómeno clasista que dificulta tener como país una visión integral de las medidas económicas en pos de favorecer a las clases pobres, en definitiva el clase media que viene muy probablemente de ser pobre, ahora se olvida de su origen humilde incluso critica este segmento social y va directamente a un mundo de clase alta, sin darse cuenta que le queda muy lejos ese mundo y lo más probable es que nunca haya un lugar reservado en el, incluso es mas probable que vuelva al mundo del pobre que por mas que su ideario sea distinto le queda muy cerca, tan cerca como un tarifaso y una perdida de poder adquisitivo, y aca estamos frente a un conflicto social nuevamente ya que la parte de la clase media que perdió sus beneficios excepcionales podríamos decir ya que depende de que el gobierno genere las condiciones económicas para que se puedan dar caso contrario pasa lo que vemos hoy, esa parte de la clase media sigue siendo discriminada por los que aun pueden “ser”. Claramente nadie puede pensar que en 6 meces la meritocracia cambio, somos los mismos habitantes en el mismo país pero con un gobierno que tiene vocación de gobernar para los ricos, ¿o acaso ese millón y medio de nuevos pobres dejaron de cumplir con los meritos para pertenecer?, no creo, simplemente las condiciones no están dadas.

Este enorme enriedo de clases muestra que la hegemonía es tan importante que puede hacer que dos clases hermanas como la clase baja y la media puedan no comprender que sus objetivos de gobierno deben ser muy similares y su brecha debe ser marcada hacia los sectores concentrados, la lucha debe enfocarse a retraer parte de los beneficios para redistribuirlos. Sin embargo se logro a través de las estrategias mediáticas, de campaña y a errores propios del gobierno anterior, convencer a gran parte de la clase media a votar a políticos que no los cuidarían como prometían en campaña, que se sabía de antemano lo que pensaba hacer con el poder político a su favor, quizás más claro que nunca en nuestra historia, sin embargo la hegemonía y los desajustes del kirchnerismo, dieron como resultado un gobierno que está destrozando los logros conseguidos, y que busca ir mas allá llevarnos a un país como el que teníamos previo a la crisis del ’29, un país agroexportador con dos tipos de habitantes el rico y el pobre, con un agregado mas a todo esto, que es la explosión de los negocios financieros como ocurrió en los ’90, es decir tenemos entre nosotros a lo peor de estos dos momentos de la historia donde los beneficiados nunca fueron ni los trabajadores, ni los pobres, ni las clases medias.

Recomponer los liderazgos en esta circunstancia va a ser importante si no se quiere caer en una situación donde las masas presionen de tal forma por un rol activo que busquen nuevas formas de organización, una situación similar a la del 2001, donde el pueblo tomo cartas y salió a tomar la calle sin la necesidad de gremios que los organicen. Es una situación compleja de analizar ya que no creo que sea deseo de nadie que se rompa el mandato democrático, sin embargo tampoco es soportable que un gobierno rompa todas las promesas de campaña y no demuestre intenciones por retomar la senda de recomponer la capacidad de consumo de las clases bajas y medias. El daño puede ser gigante no solo por la división que generaría sino porque pondría nuevamente en jaque la credibilidad de la política para resolver los problemas del pueblo. Algo muy contrario a lo que estaba sucediendo donde el estado y la política habían tomado un protagonismo que durante décadas venia en decadencia.

Cuidar la democracia es una necesidad en este marco, cuidar el bienestar del pueblo es lo que debe apremiar, no es lo mismo que la sociedad tenga problemas para comprar dólares o enojo por el impuesto a las ganancias, a que el consumo de carne se derrumbe o que la leche se transforme en un consumo de lujo para los sectores más pobres, distinto es quejarnos de la falta de inversiones y generación de puestos de trabajo a que cantidades importantes de trabajadores pierdan su fuente laboral o estén en riesgo de hacerlo, distinto es que tengamos que soportar altas inflaciones a ver como se multiplican los chicos que deben acudir a comedores escolares para tener al menos un alimento diario.

Debemos mantener la cordura y pensar las estrategias que nos lleven a mejorar la situación rompiendo lo menos posible la paz de los argentinos.   
Hasta la Proxima…
                
    


-El gobierno no habla de sus malos cálculos y de las citicas de campaña     


No hay comentarios:

Publicar un comentario