jueves, 8 de mayo de 2014

Redescubriendo la clase media

Has lo que yo digo no lo que yo hago





Entender la clase media es uno de los mayores desafíos que personalmente tengo, muchos son los intentos de estudiar esta clase pero como un grupo homogéneo, algo de difícil resolución pensando en la cantidad de aristas que se pueden encontrar sobre entre tema. En algún momento en el programa de radio abordamos este tema buscando entender el comportamiento y las razones de esta clase tan particular. Ser clase media no tiene que ver con razones económicas, ni de edad, ni de formación educativa, ni demográficas, ni de linaje familiar, sino que es una gran mezcla de todas y a la ves de ninguna, porque ser clase media en realidad es un sentimiento, una necesidad de sentirse superior a algo. También se puede pensar en una grupo de personas que buscan entrar en una porción de la sociedad llamada clase alta, pero ninguna de estos pensamientos podría generalizarse. La clase media en la teoría es una clase con ingresos y patrimonio suficientemente alto para tener una vida tranquila mientras la situación del país acompañe, sus hijos aspiran llegar a tener una educación universitaria, y ellos a trabajar hasta obtener una jubilación que les permita culminar su ciclo de vida en condiciones aceptables. En general aspiran a tener una casa y un vehículo, tomar vacaciones cada cierto tiempo y mantener una capacidad de ahorro que le permita cubrir sus necesidades sociales. Estas pueden ser características unificadoras de la clase media, pero también existen otras características no tan positivas que también deberíamos entender, en general la clase media tiene origen humilde, basado en el trabajo y el apoyo del estado, que es un actor principal en esta película. El gobierno crea el ambiente necesario para que las personas vallan  ascendiendo en la pirámide social, pero una vez que se logra llegar a un nivel aceptable el estado este debe priorizar continuar este proceso con las capas sociales que aún no llegaron a este nivel mínimo o aceptable, pudiendo en ocasiones alejarse, en distintos grados, de la clase media. También es necesario hacer notar que a medida que se escala en esta pirámide las necesidades cambian y se multiplican, no es lo mismo una persona que no tiene un vehículo, un aire acondicionado, acceso a internet, teatro, shopping, dólares, entre miles de necesidades que surgen y es muy favorable que esto ocurra. También es notoria como las necesidades se asemejan a las de las clases altas, claramente a una menor escala pero en un acercamiento constante, de esto podemos desmenuzar que la clase media tiende a parecerse a la clase alta apoderándose de bienes sociales propios de otro nivel y a alejarse de las clases bajas, con un curioso terror de volver a ser parte de ella y perder su estatus social obtenido, los nuevos hábitos no son solamente materialmente sino en todos los ámbitos sociales, y desgraciadamente también en las ideas y los comportamientos para con las clases bajas. No se puede generalizar este aspecto pero desgraciadamente es un común en gran parte de la clase media. La situación actual tiene mucho de este panorama, pero históricamente es un comportamiento repetitivo, la clase media luego de superar las barreras de ascenso social a través de medidas gubernamentales orientadas a la redistribución de recursos desde las clases altas hacia las clases bajas, logrando mejorar los ingresos, los índices de desempleo, los servicios básicos, y ampliación de derechos orientadas a igualar oportunidades, comienza un proceso de rechazo hacia la clase política que permitió el crecimiento, los reclamos por necesidades insatisfechas se tornan cada vez más recurrentes y variados, la paciencia es cada vez menor y la ambición mayor, las críticas hacia la ayuda estatal a sectores aun fuera del sistema por cuestiones estructurales abundan y comienza un proceso de desprecio a todo lo relacionado a las clases bajas de donde proviene la clase media y un acercamiento ideológico el pensamiento individualista de la clase alta, el recuerdo más claro es el derrocamiento de Perón donde gran parte de la clase media creada en esta etapa histórica de mejoras sociales apoyo un golpe de estado sin pensar en las consecuencias que le precedieron. Se transforman en soldados de una lucha no propia que indefectiblemente culminan en el empoderamiento de la clase dominante que rápidamente recupera el terreno cedido a la clase media, tirando al tacho el avance y sintiendo en pocos años la consecuencias de la pérdida de poder social. Un ejemplo más actual fue en 2008, la clase media salió a defender al campo cuando el estado busco ajustar los impuestos para redistribuir mejor los ingresos asociados a la exportación cerealera, principalmente la soja por el aumento de precios a nivel internacional, la gente exaltada como si los gringos del campo fueran sus patrones y benefactores, es curioso defender a una clase tan concentrada y poco nacionalista en desprestigio del estado, pero es un claro ejemplo de cómo en ocasiones se defienden intereses que no son propios. Sera la propiedad del campo su mayor anhelo en el acercamiento con las clases altas?. Pasemos a replantear algunas situaciones específicas.   

Con esta introducción podemos comenzar a hablar sobre ciertos dichos o creencias muy comunes en estos días, es lamentable escuchar como una porción de la sociedad olvida su origen humilde y comienza a perturbar con sus pedidos desmedidos la gobernabilidad y el avance redistributivo. Algo muy común es escuchar como algunas personas se quejan por la cantidad de feriados, o apoyan estos comentarios mediáticos, con argumentos tan básicos que dejan mucho por pensar. Macri postulo que los feriados puente afectan a la economía del país ya que se pierden muchos días de producción y que el en su gobierno los eliminaría, nos asombraríamos de la cantidad de gente que adhiere a esta idea, a pesar de ser beneficiario. Mi reflexión que además tiene mucho que ver con el título, es que una porción de la sociedad con ingresos altos o dueños de empresas pueden decidir tomarse un avión para disfrutar de su tiempo vacacionando en varios momentos del año, no solo por sus ingresos sino porque tiene la oportunidad de hacerlo, ahora ¿es tan grave que dos o tres veces al año el trabajador cuente con la oportunidad de subirse al auto, que logro comprarse con su trabajo estos años y antes era impensado, y salga con su familia a disfrutar y descansar?, el ocio se asocia a la salud, es una necesidad para el trabajador que puede desconectarse 4 días y tomarse unas minivacaciones, incluso quedándose en su casa. Porque esta primera idea es socialmente aceptada de una forma preocupante y la segunda que es una ampliación de derechos hacia la clase media y en menor medida baja, digo esto porque muchas veces no se respeta y el trabajador precarizado no puede ni pensar en esta oportunidad, es rechazada de una forma discriminatoria, tiendo a pensar que la idea es que el pobre tiene que trabajar solo el rico puede disfrutar de su familia y su ocio, este cambio irrita a la clase alta y aquellos que creen pertenecer, y los argumentos son de fácil derribo, solo de pensar que millones de personas se mueven de sus centros urbanos, en general las grandes capitales, hacia destinos del interior favoreciendo ampliamente al turismo interno, que es una actividad que sufre su temporalidad y se ve muy beneficiada con esta medida, esto además permite un crecimiento de las ciudades orientadas hacia el turismo, lo que siempre es positivo para una ciudad, que debe mejorar su infraestructura, su limpieza y su calidad social para recibir a los visitantes. Todo este movimiento turístico ayuda no solo a la economía, sino a la salud, a los niveles de estrés, y la vida familiar, que en muchos casos es mínima por la exigencia laboral. Este es un típico caso de clase media que no acepta que personas de menores recursos puedan acceder a idénticas oportunidades, es tan descabellada la idea o la envidia y el individualismo son más fuertes.

Otro ejemplo de comportamiento clásico de la clase media se orienta al servicio doméstico, y al avance que se está llevando a cabo en este rubro donde los niveles de informalidad rondan el 80% y el 90%, algo despreciable si pensamos que en general es un trabajo que llevan a cabo personas de clase baja o jóvenes que aún no entran en el trabajo formal, en general afecta mayoritariamente al sexo femenino, nadie podría oponerse ideológicamente a reducir el índice de informalidad en este rubro, ahora cuando pasamos a los hechos la situación es diferente, y otra vez se me viene el título a la cabeza y pienso en toda esa gente que tiene servicio doméstico y le paga lo menos posible y se niega a blanquear por no gastar doscientos pesos más, o mejor dicho para no pagar horas extras, o quizás piensan que son una categoría de personas diferente, ya que la pregunta es simple si yo no puedo vivir con un sueldo de 10 o 15 mil pesos, como puedo pretender que una persona viva con $2.500 por mes. Claramente existe una controversia en ocasiones comprensibles ya que si se mejoraría de forma sustancial el sueldo no convendría trabajar, pero mínimamente se debería aspirar a formalizarla y mejorarle el sueldo hasta los niveles de convenio determinados por el gremio, pero es una característica de la clase media que en los países en desarrollo como argentina pueden aspirar a tener servicio doméstico, algo que solo se da en las clases altas o medias-altas en cualquier país que solemos ver como modelo. Valorar a la persona que cuida nuestros hijos o cocina la comida que comemos debería ser la normalidad, pero siempre se tiende a demonizar y precarizar la actividad aprovechando la necesidad laboral de un sector con necesidades y falta de oportunidad.   

Otro ejemplo de la clase media argentina se da en el rubro tributario, nadie es feliz de pagar impuestos pero es lo que permite avanzar y mantener el país, y lo que permite seguir combatiendo la desigualdad social, la evasión impositiva está en el ADN argentino, el evasor se observa como un “vivo” no como un delincuente, los niveles de evasión del país superan el 50%, esto tiene muchos efectos en la sociedad, el principal es que el estado no pueda brindar la calidad de servicios públicos como educación, salud y seguridad, que tanto reclamamos, y secundariamente lleva al estado a cobrar más impuesto a aquellos que no pueden evadir tan libremente los impuestos, es el caso del IVA, que tiene un costo social muy importante y es altamente regresivo. Criticamos al gobierno que nos aumenta los impuestos pero no exigimos factura a los negocios donde compramos, que en su precio tienen incluido el impuesto y al no recibir factura se transforma en ganancia para ellos. Un caso muy actual es el de los argentinos que fueron a ver la pelea en la vegas, que impositivamente se encuadran como monotributistas, lo que no permite explicar como cuentan con los ingresos suficientes, una inconsistencia tributaria que en otros países se castiga con la cárcel, pero en este país se traduce mediáticamente en “Persecución de la AFIP”, es decir que la investigación de personas que están incumpliendo la ley en perjuicio de los argentinos, quedándose con los fondos que deberían redistribuirse en la sociedad, el evasor es la víctima en la película, incluso da a pensar mucho este razonamiento, ya que si tengo mis cuentas en orden no debería preocuparme porque la AFIP me investigue, salvo que tenga algo que esconder, y que ese algo sea muy grande, porque de otra forma no es muy comprensible la queja, también aclarar que esta cultura no es para nada escondida, ya que los medios de comunicación reflejan exactamente esta preocupación, desvirtuando al bueno del malo.      

Analizar los comportamientos de la clase media es un tema apasionante, especialmente en el sentido de cómo olvidan sus orígenes humildes en ocasiones para apersonarse de un estatus social superior pero sin hacerse cargo de las obligaciones de entrar en una nueva categoría de ciudadano a nivel impositivo.


Hasta la próxima…

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