Inflación las verdaderas causas de un efecto que daña la sociedad
AUDIO DEL DEBATE DE PATAS PARA ARRIBAPocos temas son de tanta importancia para la sociedad como la inflación y la seguridad, son dos temas claves en la lucha política, y además son la programación central de los medios de prensa que fogonean estos temas constantemente, siempre reciclándolos. La forma en que lo hacen es clara, si se piensa en la cantidad de tiempo de aire que se aplica en hablar de estos temas y en lo poco informada que esta la sociedad, lo que lleva a definir que la información llega distorsionada en el sentido político que le sirve al medio, de otra forma es inexplicable que tanto este tema como la seguridad sean tratados de manera tan superficial, son pocas las voces que hablan de causas y soluciones para enfrentar estos problemas. Y eso se traduce en una sociedad poco informada sobre como participar para terminar con estos problemas estructurales, y se trasforman en simples lobistas mediáticos.
La inflación es el centro de las críticas a la política
económica de los últimos años. La discusión pública debería girar en torno de
sus causas, su nivel y cómo bajarla. Pero los cambios que produce en la
estructura de precios relativos casi no se tratan. Y es muy relevante que unos
precios suban más que otros o que lo hagan a distintos ritmos. En este sentido,
la teoría más repetida –la monetarista– nada explica.
.Concepto teórico
La inflación es el
aumento generalizado de los precios durante un periodo de tiempo considerable.
Esto provoca que la moneda de circulación vaya perdiendo poder de compra, es
decir cada vez se compra menos bienes y servicios con la misma cantidad de
plata. Esto simplemente se traduce en la
pérdida de poder adquisitivo de la población, o parte ella, ya que la inflación afecta de forma más
fuerte a aquellos que tienen ingresos fijos y no pueden acoplar su ingreso
rápidamente a los niveles de inflación, es el caso de los asalariados que
deben esperar hasta las paritarias para corregir su nivel de ingresos, caso
contrario es el de los supermercados o productores que ofrecen los bienes y
pueden ajustar en forma online sus precios a la inflación.
Este efecto provoca que la moneda deje de cumplir con sus
funciones básicas en la economía:
Medida de valor:
el valor de las cosas se puede representar por unidades de moneda. Los precios
se modifican constantemente en épocas inflacionarias.
Medio de Pago:
permite adquirir cualquier bien en función de su valor. Esta es la característica
menos afectada si el proceso inflacionario es alto pero constante.
Medio de
atesoramiento: debe conservar su valor en el tiempo permitiendo el ahorro.
Este es el más afectado por su constante desvalorización.
Esto provoca que la
tendencia sea a deshacerse rápidamente de los pesos para comprar bienes que si
mantienen su valor en el tiempo, agravando más la situación por el exceso
de demanda.
.Causas de la inflación
La inflación es un
fenómeno en todas las economías ya que está relacionada directamente al uso
de moneda como método de cambio. Esto provoca que el capital y los bienes se
negocien, bajo ciertas variables macroeconómicas que afectan la negociación. Lo importante es tener los instrumentos
para mantener controlada la inflación, además existe el efecto inverso que es
la deflación. Las casusas de inflación son muy variadas para entender vamos
a analizar las más estudiadas:
Inflación monetaria,
parte de la vieja teoría monetaria, es la explicación más ortodoxa de la inflación
y es una de las más populares utilizada por los analistas económicos que
desfilan por los programas televisivos, es
la llamada maquinita de generar dinero. En realidad la teoría postula que
un estado que maneja la oferta de moneda imprime billetes a una tasa por arriba
de la demandada, en general se hace referencia al uso de esta herramienta para
cubrir los déficit fiscales, relacionados con los servicios sociales,
subsidios, e inversión pública. Los ejemplos de que este razonamiento es
incorrecto son muchos y si se compara los niveles de déficit y la emisión no
son los más altos que muchos países desarrollados.
Inflación por demanda,
esta explicación es más heterodoxa y también se utiliza para explicar la
inflación actual, postula que cuando la demanda de bienes es mayor a la oferta,
los precios tienden a aumentar. Es decir que a pesar de que la demanda de bienes crece, la inversión no acompaña
este aumento y por lo tanto no crece la oferta de bienes, lo que provoca mayor presión
sobre el precio de los bienes escasos.
Inflación por costos,
en esta teoría se habla de que el
aumento en los insumos que forman parte del costo del producto provoca un
aumento en el precio, esto puede relacionarse a mejoras salariales, aumento
del tipo de cambio, aumento del costo del alquiler, aumento en la materia
prima, aumento en el costo de la maquinaria, etc. Estos aumentos se trasladan
automáticamente al precio de venta. (Importante entender que aumenta primero en
comparación con el tipo de inflación anterior).
Inflación por la
estructura productiva, este tipo de inflación está relacionada a la
anterior pero la separe para hablar de un efecto que nos afecta especialmente.
Argentina es un gran productor de alimentos, parte se consume en el mercado
interno y parte se exporta, esto provoca que exista una puja en el precio ya
que el productor siempre intentara
colocar sus productos al mejor precio, es decir en el comercio exterior, lo que
provoca que si los habitantes deban pagar los productos a un precio
internacional, algo que no es justo si se piensa que los principales
beneficiarios de los recursos del país deberían ser sus habitantes. Para ello el gobierno pone retenciones a los precios
de exportación, lo que cumple una doble función, toma parte de las
ganancias del productor para redistribuirlas en la población, esto es justo ya
que los beneficios provienen de las ventajas comparativas de los suelos
Argentinos y no a una gestión eficiente del empresario, la otra función es
lograr que el mercado interno sea más competitivo y el productor decida vender
parte de su producción para no caer en retenciones. Este es un conflicto de
todos los países que tienen alto consumo de los bienes exportables y no poseen
buenos controles estatales para equilibrar la situación, por ejemplo un país
productor minero como Chile o Perú, no sufre los efectos de esta puja ya que el
consumo interno no participan mayoritariamente en este rubro. El problema de la
soja tiene que ver con esta causa, en el sentido que es la causa de los altos costos de la tierra, ya que cualquier
uso alternativo necesariamente debe competir con la producción sojera algo
que es difícil de superar, esta es la explicación de porqué se abandonó la
siembra de productos frutícolas y hortalizas, incluso la actividad agraria y también
la actividad industrial, ya que el valor de la tierra es fijo o semifijo
siempre alineado al máximo valor.
Inflación por
ganancia, este es un efecto de la inflación que no se habla mucho y a mi
entender es el que más influye en la actual coyuntura, se genera por la presión de los empresarios de obtener cada vez una
mayor rentabilidad, para que esto pueda ser posible se debe quebrar la principal
barrera que tiene la oferta, es decir que según la teoría de la economía
cuando los precios aumentan la demanda cae por no aceptar este nuevo precio y
esto provoca que las empresas retrotraigan los valores poniéndose nuevamente en
equilibrio el mercado. Para que esto ocurra el mercado debe ser competitivo, es
decir que debe existir un número importantes de empresas que ofrezcan el
producto, lo que provocaría que si una empresa aumente demasiado sus precios,
sus consumidores comprarían a otra marca que tenga un mejor precio, obligando a
la empresa a volver a los precios de mercado para obtener ganancia. Cuando existen oligopolios que concentran
la producción y que además se cartelizan para decidir a qué precio vender su
producto y que además se apoyan en alianzas con supermercados que cierran el
ingreso a nuevos productos, generan las condiciones perfectas para que todos
los participantes de la cadena obtengan ganancias excesivas, que no se
relacionan con el costo real sino con la capacidad de pago de sus clientes,
la cual la llevan al límite soportable, quedándose con los ingresos y
presionando los precios al alza. En este país los gremios también son muy
poderosos, y la herramienta de las paritarias libres permiten que el sector más
afectado por esta suba de precios, los trabajadores, puedan negociar acuerdos
de sueldo que se acerquen a los valores de inflación, es decir que existe una puja por obtener la mayor
porción del ingreso de los trabajadores a través de los precios, y de los
trabajadores de no perder capacidad de compra. El problema en este caso es que
existen capas sociales que no tienen este poder de negociación, como son los
trabajadores en negro o los beneficiarios de planes sociales que son los que se
más sufren en la escalada inflacionaria. Este tipo de efecto no es bueno para
nadie ya que lleva a aumentos constantes de precios y sueldos que se desvirtúan
dificultan el reparto equitativo del crecimiento del país y por lo general los
ganadores son las grandes empresas que tienen gran poder de maniobrabilidad en
este tipo de situaciones.
.Recorrido histórico de la inflación
La inflación no es
algo nuevo en este país ya desde la época de Perón, es decir desde que se amplió
el consumo y la capacidad de compra de los trabajadores, a través de las
mejoras sociales obtenidas, comenzaron este tipo de problemas, se lo llamaba agio y era el aprovechamiento
o la especulación sobre los precios para obtener mayor lucro. A partir de
este momento la inflación fue una constante en la historia Argentina y fue el
método utilizado por los empresarios para tomar parte de los ingresos obtenidos
por los trabajadores, mediante la redistribución de la riqueza que llevaban a
cabo los gobiernos, esto le sucedió a Perón, Frondici, Illia, o también a través
de golpes de mercado como fue el caso de Alfonsín, donde los empresarios
fortalecidos luego de la dictadura militar, mantuvieron a raya los avances del
gobierno radical, incluso cambiándolo por un títere como Menem en el momento
que ya no les servía porque se oponía al avance de las privatizaciones y las
modificaciones neoliberales a la escala que ellos necesitaban, por lo que
fueron grandes influyentes en la hiperinflación del ´89, a través del
desabastecimiento y la bicicleta financiara del tipo de cambio, lo que le resto
legitimidad al gobierno y preparo las bases para el plan de la convertibilidad
y la venta de las joyas de la abuela. Esto todavía sucede, luego de muchos años
de democracia lo vemos a diario fogoneando a través de los medios a la
sociedad, dando toda la culpa de los problemas al gobierno, que seguramente
tiene parte pero no son la única pata del problema, además trabajan día a día
para restarle credibilidad a los gobiernos democráticos quitándole maniobrabilidad
y legitimidad social para enfrentar a los grandes especuladores de la economía,
esta no es una práctica local sino que se lleva a cabo mundialmente pero se oye
muy poco de ello en los medios hegemónicos. Distraen las fuerzas de los gobiernos, que deben responder a los
requerimientos de la sociedad, evitando que se enfrenten verdaderas causas
estructurales.
.Efectos en los diferentes sectores sociales
Ya hablamos de los
principales afectados por la inflación que son los trabajadores pero
principalmente los no agremiados y los beneficiarios de planes sociales, además
también son afectados los sectores que apenas cubren sus necesidades y no
tienen posibilidad de ahorro para poder cubrirse temporalmente ante aumentos de
precios en espera de una mejora salarial. Los precios son el punto de fuga
de los avances sociales, y los medios son el escudo protector que evita mostrar
a los verdaderos beneficiarios de esta situación. Vivimos una etapa de alta inflación
porque la puja es grande, pero esta no es la única causa es una combinación de
toda, pero seguramente esta es la más importante.
.Ejemplo simples de oligopolios, concentración y
cartelización.
La inflación proviene
en su mayoría del sector privado vamos a dar dos ejemplos:
Mercado de lácteos
La serenisima (Danone), Sancor, Milkaut y Nestle concentran más
del 90% del mercado de lácteos (principalmente
los dos primeros). Estas empresas asociadas a los supermercados ponen barreras
de ingreso a marcas nuevas a estas cadenas que concentran la venta minorista
(casi el 70%), lo que afianza la concentración y cartelización de esta marcas.
Los costos de transporte y publicidad de la Serenicima alcanzan
el 28% del costo, el precio acordado con el gobierno es de $7,15, el productor
recibe $2,60, es decir que la ganancia es de 4 a 1 con el productor, el costo
de pasterización y ensachetado es entre $0,50 y $0,70. Es decir que toda la
diferencia queda en las diferentes etapas de la cadena de venta, o se incorpora
a gastos inútiles, como es el caso del flete donde los productores deben mandar
la leche a las plantas principales ubicadas en Bs As, para luego redistribuirla
en el país, esto provoca un mayor costo en transporte que si se tendría una red
de producción localizada, ya que no se requiere de mucho equipamiento para su elaboración.
La concentración le otorga la suficiente protección a esta empresas que a pesar
de ser muy ineficientes no pierden ventas porque no tienen competencia. El
precio cuidado ronda los $7,15 pero podría ofrecerse a $5 con buenos márgenes de
ganancia para las empresas y supermercados.
Frascos y envases
Para 2013 se produjeron 686 millones de botellas de vino, la
empresa Rigolleau (Cattorini) es la productora monopólica de envases de vidrio
para alimentos, bebidas, medicamento, esto provoca que en muchos casos que el
envase cuesta más caro que lo que tiene adentro, esto ocurre por los precios
abusivos pero también asociado a los altos costos de flete que por trasportar
envases vacíos que son livianos pero ocupan mucho espacio, la empresa concentra
su producción en cierta zona obligando a tener altos costos de flete para
redistribuirlo, también se podría llevar a cabo por producción localizada.
.Bienes transables y no transables, y los precios relativos
“Nota resumida del suplemento Cash (Pagina12)”
Se sabe que los alimentos lideraron, por lejos, los aumentos
de precios, que las tarifas de los servicios públicos subsidiados quedaron
rezagadas, que aumentó la presión tributaria y que los sectores sociales
postergados en los noventa recuperaron poder de compra; no mucho más. El
deterioro de las estadísticas oficiales y la dificultad de acceso a datos sobre
la evolución histórica de precios complican el seguimiento de los efectos
distributivos de la inflación.
Entre 2001 y 2010 los precios mayoristas de las industrias
oligopólicas se incrementaron el 8 por ciento por encima del promedio
industrial, mientras que las ramas fabriles con mayores niveles de competencia
aumentaron sus precios el 10 por ciento por debajo de la media.
Ese informe se circunscribe al sector industrial que debe
competir, en mayor o menor medida, con la importación. Si bien la
administración comercial moderó su crecimiento, el monto en dólares de las
compras externas de bienes de consumo e intermedios se multiplicó por cuatro
entre 2003 y 2013. Ante esa competencia, los aumentos de precios industriales
–medidos en dólares– tienen un techo. No pueden superar niveles que excedan
significativamente los internacionales de mercaderías similares más los costos
para su ingreso en el mercado local (impuestos, transporte y seguro). En
consecuencia, la evolución de esos precios posee cierta correlación respecto
del comportamiento del tipo de cambio.
En cambio, los aumentos de precios de los servicios no
transables (son los que no se pueden importar o exportar como los financieros,
seguros, alquileres, seguridad, administrativos, marketing, transporte y
telecomunicaciones) sólo están limitados por la competencia interna y la
capacidad de la demanda de avalarlos. Por lo tanto, frente a un aumento del consumo,
pueden subir independientemente de la evolución del tipo de cambio.
Cuando la cotización del dólar aumenta, las industrias
aprovechan que la competencia externa se encarece y buscan ganar o recuperar
terreno respecto de sus costos no transables. La medida de sus aumentos luego
de una devaluación no está explicada en un todo por la incidencia del costo de
sus insumos importados. Su límite está dado por eventuales regulaciones
estatales, por el nivel de la participación de su oferta en el mercado interno
y por la capacidad de la demanda de soportar las subas.
El hecho de que los precios al consumidor de productos
industriales –en dólares– hayan llegado a valores mucho más altos que en otros
países tiene poco que ver con el costo industrial. De hecho, los precios
locales al consumidor son elevados tanto si los productos fueron elaborados en
el país como si son importados. Un estudio de la Fundación Pro Tejer, de la
industria de la confección, da cuenta de que el precio de venta, a nivel
industrial o de importación, de una prenda de vestir de marca y comercializada
en un local formal representa, como máximo, sólo el 18 por ciento del precio de
venta al consumidor. El restante 82 por ciento corresponde a costos no
transables, a la ganancia del comercializador y a impuestos.
Competitividad
En definitiva, el grueso de la competitividad no se juega en
el nivel de productividad de la industria, que es clave en términos de creación
de empleo y de potencial de aprendizaje y desarrollo tecnológico. El problema
de la competitividad se concentra sobre todo en los mercados de menor
competencia interna y externa, como el financiero, el de las grandes superficies
comerciales, el inmobiliario y el de las telecomunicaciones, cuyas tarifas
multiplican varias veces –en dólares– a las internacionales.
Por su parte, las actividades no transables, cuya venta
depende exclusivamente del consumo local, habían sido relativamente
desfavorecidas en hasta el 2008. Con una demanda sin recuperarse plenamente –el
desempleo hasta 2006 se mantuvo en dos dígitos–, habían quedado con una
participación en el ingreso nacional más pequeña que en la convertibilidad,
aunque con un panorama más promisorio por la reversión de la caída de sus
ventas.
Esa estructura de precios relativos comenzó a resquebrajarse
a partir de 2007. Con tasas de desempleo y subocupación que bajaron a un
dígito, recuperado el poder sindical, disparadas las primeras fuertes subas de los
precios internacionales de los alimentos y, en especial, con un consumo interno
fortalecido por la recomposición salarial y el intenso proceso de inclusión
social, las empresas de servicios no transables pudieron comenzar a aumentar
precios en mayor medida que las de bienes transables.
Bajo la nueva estructura de precios relativos surgida en los
primeros años de la posconvertibilidad y hasta 2006, un kilo de hilado costaba
el equivalente a un envío de una caja desde la Ciudad de Buenos Aires hasta
Rosario. Luego del proceso inflacionario de los últimos ocho años, ese envío
vale 135 por ciento más que el hilado,
En 2002, un café en una confitería de Palermo costaba
alrededor de 1,80 peso, en 2007, alrededor de 3 pesos, y hoy vale cerca de 24
pesos. Un plan familiar de una empresa líder de salud costaba 430 pesos en
2002; en 2007 alcanzó los 700 pesos y ahora un servicio con similares
características vale 3700 pesos
Estructuras
La actual estructura de precios relativos refleja graves
desequilibrios, en detrimento de los bienes transables que deben corregirse con
mayor intervención pública en los mercados.
Primero, los trabajadores y la recaudación fiscal poseen una
participación mayor en el alto ingreso de los no transables. Esos recursos se
vuelcan al mercado interno como consumo privado y gasto público, lo cual
sostiene una demanda interna robustecida.
Segundo, a pesar de los altos costos internos, la
administración del comercio exterior y las economías de escala propias de un
mercado interno ampliado permiten que la industria mantenga los empleos creados
en su etapa de mayor crecimiento (2003-2011). Sin embargo, en la situación
actual de precios relativos desfavorables para su actividad, los márgenes de
rentabilidad de las pymes industriales, asfixiadas por las grandes empresas,
son muy magros.
Tercero, los elevados precios de los recursos naturales
generan un ingreso extraordinario de dólares que permitió un gran desendeudamiento,
a diferencia de la convertibilidad, cuando las privatizaciones y la toma de
deuda externa había sido el combustible de un modelo que hundió al país.
Saber qué sectores ganan con cada modelo, cuáles pierden y
sobre todo cuál es la matriz de precios relativos consistente para fomentar el
desarrollo productivo y la equidad.

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