martes, 29 de abril de 2014

Inflación

Inflación las verdaderas causas de un efecto que daña la sociedad   

AUDIO DEL DEBATE DE PATAS PARA ARRIBA

Pocos temas son de tanta importancia para la sociedad como la inflación y la seguridad, son dos temas claves en la lucha política, y además son la programación central de los medios de prensa que fogonean estos temas constantemente, siempre reciclándolos. La forma en que lo hacen es clara, si se piensa en la cantidad de tiempo de aire que se aplica en hablar de estos temas y en lo poco informada que esta la sociedad, lo que lleva a definir que la información llega distorsionada en el sentido político que le sirve al medio, de otra forma es inexplicable que tanto este tema como la seguridad sean tratados de manera tan superficial, son pocas las voces que hablan de causas y soluciones para enfrentar estos problemas. Y eso se traduce en una sociedad poco informada sobre como participar para terminar con estos problemas estructurales, y se trasforman en simples lobistas mediáticos.

La inflación es el centro de las críticas a la política económica de los últimos años. La discusión pública debería girar en torno de sus causas, su nivel y cómo bajarla. Pero los cambios que produce en la estructura de precios relativos casi no se tratan. Y es muy relevante que unos precios suban más que otros o que lo hagan a distintos ritmos. En este sentido, la teoría más repetida –la monetarista– nada explica.

.Concepto teórico
La inflación es el aumento generalizado de los precios durante un periodo de tiempo considerable. Esto provoca que la moneda de circulación vaya perdiendo poder de compra, es decir cada vez se compra menos bienes y servicios con la misma cantidad de plata. Esto simplemente se traduce en la pérdida de poder adquisitivo de la población, o parte ella, ya que la inflación afecta de forma más fuerte a aquellos que tienen ingresos fijos y no pueden acoplar su ingreso rápidamente a los niveles de inflación, es el caso de los asalariados que deben esperar hasta las paritarias para corregir su nivel de ingresos, caso contrario es el de los supermercados o productores que ofrecen los bienes y pueden ajustar en forma online sus precios a la inflación.

Este efecto provoca que la moneda deje de cumplir con sus funciones básicas en la economía:

Medida de valor: el valor de las cosas se puede representar por unidades de moneda. Los precios se modifican constantemente en épocas inflacionarias.

Medio de Pago: permite adquirir cualquier bien en función de su valor. Esta es la característica menos afectada si el proceso inflacionario es alto pero constante.

Medio de atesoramiento: debe conservar su valor en el tiempo permitiendo el ahorro. Este es el más afectado por su constante desvalorización.

Esto provoca que la tendencia sea a deshacerse rápidamente de los pesos para comprar bienes que si mantienen su valor en el tiempo, agravando más la situación por el exceso de demanda.

 .Causas de la inflación
La inflación es un fenómeno en todas las economías ya que está relacionada directamente al uso de moneda como método de cambio. Esto provoca que el capital y los bienes se negocien, bajo ciertas variables macroeconómicas que afectan la negociación. Lo importante es tener los instrumentos para mantener controlada la inflación, además existe el efecto inverso que es la deflación. Las casusas de inflación son muy variadas para entender vamos a analizar las más estudiadas:

Inflación monetaria, parte de la vieja teoría monetaria, es la explicación más ortodoxa de la inflación y es una de las más populares utilizada por los analistas económicos que desfilan por los programas televisivos, es la llamada maquinita de generar dinero. En realidad la teoría postula que un estado que maneja la oferta de moneda imprime billetes a una tasa por arriba de la demandada, en general se hace referencia al uso de esta herramienta para cubrir los déficit fiscales, relacionados con los servicios sociales, subsidios, e inversión pública. Los ejemplos de que este razonamiento es incorrecto son muchos y si se compara los niveles de déficit y la emisión no son los más altos que muchos países desarrollados. 

Inflación por demanda, esta explicación es más heterodoxa y también se utiliza para explicar la inflación actual, postula que cuando la demanda de bienes es mayor a la oferta, los precios tienden a aumentar. Es decir que a pesar de que la demanda de bienes crece, la inversión no acompaña este aumento y por lo tanto no crece la oferta de bienes, lo que provoca mayor presión sobre el precio de los bienes escasos.

Inflación por costos, en esta teoría se habla de que el aumento en los insumos que forman parte del costo del producto provoca un aumento en el precio, esto puede relacionarse a mejoras salariales, aumento del tipo de cambio, aumento del costo del alquiler, aumento en la materia prima, aumento en el costo de la maquinaria, etc. Estos aumentos se trasladan automáticamente al precio de venta. (Importante entender que aumenta primero en comparación con el tipo de inflación anterior).
 
Inflación por la estructura productiva, este tipo de inflación está relacionada a la anterior pero la separe para hablar de un efecto que nos afecta especialmente. Argentina es un gran productor de alimentos, parte se consume en el mercado interno y parte se exporta, esto provoca que exista una puja en el precio ya que el productor siempre intentara colocar sus productos al mejor precio, es decir en el comercio exterior, lo que provoca que si los habitantes deban pagar los productos a un precio internacional, algo que no es justo si se piensa que los principales beneficiarios de los recursos del país deberían ser sus habitantes. Para ello el gobierno pone retenciones a los precios de exportación, lo que cumple una doble función, toma parte de las ganancias del productor para redistribuirlas en la población, esto es justo ya que los beneficios provienen de las ventajas comparativas de los suelos Argentinos y no a una gestión eficiente del empresario, la otra función es lograr que el mercado interno sea más competitivo y el productor decida vender parte de su producción para no caer en retenciones. Este es un conflicto de todos los países que tienen alto consumo de los bienes exportables y no poseen buenos controles estatales para equilibrar la situación, por ejemplo un país productor minero como Chile o Perú, no sufre los efectos de esta puja ya que el consumo interno no participan mayoritariamente en este rubro. El problema de la soja tiene que ver con esta causa, en el sentido que es la causa de los altos costos de la tierra, ya que cualquier uso alternativo necesariamente debe competir con la producción sojera algo que es difícil de superar, esta es la explicación de porqué se abandonó la siembra de productos frutícolas y hortalizas, incluso la actividad agraria y también la actividad industrial, ya que el valor de la tierra es fijo o semifijo siempre alineado al máximo valor.

Inflación por ganancia, este es un efecto de la inflación que no se habla mucho y a mi entender es el que más influye en la actual coyuntura, se genera por la presión de los empresarios de obtener cada vez una mayor rentabilidad, para que esto pueda ser posible se debe quebrar la principal barrera que tiene la oferta, es decir que según la teoría de la economía cuando los precios aumentan la demanda cae por no aceptar este nuevo precio y esto provoca que las empresas retrotraigan los valores poniéndose nuevamente en equilibrio el mercado. Para que esto ocurra el mercado debe ser competitivo, es decir que debe existir un número importantes de empresas que ofrezcan el producto, lo que provocaría que si una empresa aumente demasiado sus precios, sus consumidores comprarían a otra marca que tenga un mejor precio, obligando a la empresa a volver a los precios de mercado para obtener ganancia. Cuando existen oligopolios que concentran la producción y que además se cartelizan para decidir a qué precio vender su producto y que además se apoyan en alianzas con supermercados que cierran el ingreso a nuevos productos, generan las condiciones perfectas para que todos los participantes de la cadena obtengan ganancias excesivas, que no se relacionan con el costo real sino con la capacidad de pago de sus clientes, la cual la llevan al límite soportable, quedándose con los ingresos y presionando los precios al alza. En este país los gremios también son muy poderosos, y la herramienta de las paritarias libres permiten que el sector más afectado por esta suba de precios, los trabajadores, puedan negociar acuerdos de sueldo que se acerquen a los valores de inflación, es decir que existe una puja por obtener la mayor porción del ingreso de los trabajadores a través de los precios, y de los trabajadores de no perder capacidad de compra. El problema en este caso es que existen capas sociales que no tienen este poder de negociación, como son los trabajadores en negro o los beneficiarios de planes sociales que son los que se más sufren en la escalada inflacionaria. Este tipo de efecto no es bueno para nadie ya que lleva a aumentos constantes de precios y sueldos que se desvirtúan dificultan el reparto equitativo del crecimiento del país y por lo general los ganadores son las grandes empresas que tienen gran poder de maniobrabilidad en este tipo de situaciones.    

.Recorrido histórico de la inflación
La inflación no es algo nuevo en este país ya desde la época de Perón, es decir desde que se amplió el consumo y la capacidad de compra de los trabajadores, a través de las mejoras sociales obtenidas, comenzaron este tipo de problemas, se lo llamaba agio y era el aprovechamiento o la especulación sobre los precios para obtener mayor lucro. A partir de este momento la inflación fue una constante en la historia Argentina y fue el método utilizado por los empresarios para tomar parte de los ingresos obtenidos por los trabajadores, mediante la redistribución de la riqueza que llevaban a cabo los gobiernos, esto le sucedió a Perón, Frondici, Illia, o también a través de golpes de mercado como fue el caso de Alfonsín, donde los empresarios fortalecidos luego de la dictadura militar, mantuvieron a raya los avances del gobierno radical, incluso cambiándolo por un títere como Menem en el momento que ya no les servía porque se oponía al avance de las privatizaciones y las modificaciones neoliberales a la escala que ellos necesitaban, por lo que fueron grandes influyentes en la hiperinflación del ´89, a través del desabastecimiento y la bicicleta financiara del tipo de cambio, lo que le resto legitimidad al gobierno y preparo las bases para el plan de la convertibilidad y la venta de las joyas de la abuela. Esto todavía sucede, luego de muchos años de democracia lo vemos a diario fogoneando a través de los medios a la sociedad, dando toda la culpa de los problemas al gobierno, que seguramente tiene parte pero no son la única pata del problema, además trabajan día a día para restarle credibilidad a los gobiernos democráticos quitándole maniobrabilidad y legitimidad social para enfrentar a los grandes especuladores de la economía, esta no es una práctica local sino que se lleva a cabo mundialmente pero se oye muy poco de ello en los medios hegemónicos. Distraen las fuerzas de los gobiernos, que deben responder a los requerimientos de la sociedad, evitando que se enfrenten verdaderas causas estructurales.  

.Efectos en los diferentes sectores sociales
Ya hablamos de los principales afectados por la inflación que son los trabajadores pero principalmente los no agremiados y los beneficiarios de planes sociales, además también son afectados los sectores que apenas cubren sus necesidades y no tienen posibilidad de ahorro para poder cubrirse temporalmente ante aumentos de precios en espera de una mejora salarial. Los precios son el punto de fuga de los avances sociales, y los medios son el escudo protector que evita mostrar a los verdaderos beneficiarios de esta situación. Vivimos una etapa de alta inflación porque la puja es grande, pero esta no es la única causa es una combinación de toda, pero seguramente esta es la más importante.

.Ejemplo simples de oligopolios, concentración y cartelización.
La inflación proviene en su mayoría del sector privado vamos a dar dos ejemplos:

Mercado de lácteos
La serenisima (Danone), Sancor, Milkaut y Nestle concentran más del 90%  del mercado de lácteos (principalmente los dos primeros). Estas empresas asociadas a los supermercados ponen barreras de ingreso a marcas nuevas a estas cadenas que concentran la venta minorista (casi el 70%), lo que afianza la concentración y cartelización de esta marcas.
Los costos de transporte y publicidad de la Serenicima alcanzan el 28% del costo, el precio acordado con el gobierno es de $7,15, el productor recibe $2,60, es decir que la ganancia es de 4 a 1 con el productor, el costo de pasterización y ensachetado es entre $0,50 y $0,70. Es decir que toda la diferencia queda en las diferentes etapas de la cadena de venta, o se incorpora a gastos inútiles, como es el caso del flete donde los productores deben mandar la leche a las plantas principales ubicadas en Bs As, para luego redistribuirla en el país, esto provoca un mayor costo en transporte que si se tendría una red de producción localizada, ya que no se requiere de mucho equipamiento para su elaboración. La concentración le otorga la suficiente protección a esta empresas que a pesar de ser muy ineficientes no pierden ventas porque no tienen competencia. El precio cuidado ronda los $7,15 pero podría ofrecerse a $5 con buenos márgenes de ganancia para las empresas y supermercados.

Frascos y envases
Para 2013 se produjeron 686 millones de botellas de vino, la empresa Rigolleau (Cattorini) es la productora monopólica de envases de vidrio para alimentos, bebidas, medicamento, esto provoca que en muchos casos que el envase cuesta más caro que lo que tiene adentro, esto ocurre por los precios abusivos pero también asociado a los altos costos de flete que por trasportar envases vacíos que son livianos pero ocupan mucho espacio, la empresa concentra su producción en cierta zona obligando a tener altos costos de flete para redistribuirlo, también se podría llevar a cabo por producción localizada.

.Bienes transables y no transables, y los precios relativos “Nota resumida del suplemento Cash (Pagina12)”
Se sabe que los alimentos lideraron, por lejos, los aumentos de precios, que las tarifas de los servicios públicos subsidiados quedaron rezagadas, que aumentó la presión tributaria y que los sectores sociales postergados en los noventa recuperaron poder de compra; no mucho más. El deterioro de las estadísticas oficiales y la dificultad de acceso a datos sobre la evolución histórica de precios complican el seguimiento de los efectos distributivos de la inflación.

Entre 2001 y 2010 los precios mayoristas de las industrias oligopólicas se incrementaron el 8 por ciento por encima del promedio industrial, mientras que las ramas fabriles con mayores niveles de competencia aumentaron sus precios el 10 por ciento por debajo de la media.
Ese informe se circunscribe al sector industrial que debe competir, en mayor o menor medida, con la importación. Si bien la administración comercial moderó su crecimiento, el monto en dólares de las compras externas de bienes de consumo e intermedios se multiplicó por cuatro entre 2003 y 2013. Ante esa competencia, los aumentos de precios industriales –medidos en dólares– tienen un techo. No pueden superar niveles que excedan significativamente los internacionales de mercaderías similares más los costos para su ingreso en el mercado local (impuestos, transporte y seguro). En consecuencia, la evolución de esos precios posee cierta correlación respecto del comportamiento del tipo de cambio.

En cambio, los aumentos de precios de los servicios no transables (son los que no se pueden importar o exportar como los financieros, seguros, alquileres, seguridad, administrativos, marketing, transporte y telecomunicaciones) sólo están limitados por la competencia interna y la capacidad de la demanda de avalarlos. Por lo tanto, frente a un aumento del consumo, pueden subir independientemente de la evolución del tipo de cambio.

Cuando la cotización del dólar aumenta, las industrias aprovechan que la competencia externa se encarece y buscan ganar o recuperar terreno respecto de sus costos no transables. La medida de sus aumentos luego de una devaluación no está explicada en un todo por la incidencia del costo de sus insumos importados. Su límite está dado por eventuales regulaciones estatales, por el nivel de la participación de su oferta en el mercado interno y por la capacidad de la demanda de soportar las subas.

El hecho de que los precios al consumidor de productos industriales –en dólares– hayan llegado a valores mucho más altos que en otros países tiene poco que ver con el costo industrial. De hecho, los precios locales al consumidor son elevados tanto si los productos fueron elaborados en el país como si son importados. Un estudio de la Fundación Pro Tejer, de la industria de la confección, da cuenta de que el precio de venta, a nivel industrial o de importación, de una prenda de vestir de marca y comercializada en un local formal representa, como máximo, sólo el 18 por ciento del precio de venta al consumidor. El restante 82 por ciento corresponde a costos no transables, a la ganancia del comercializador y a impuestos.

Competitividad

En definitiva, el grueso de la competitividad no se juega en el nivel de productividad de la industria, que es clave en términos de creación de empleo y de potencial de aprendizaje y desarrollo tecnológico. El problema de la competitividad se concentra sobre todo en los mercados de menor competencia interna y externa, como el financiero, el de las grandes superficies comerciales, el inmobiliario y el de las telecomunicaciones, cuyas tarifas multiplican varias veces –en dólares– a las internacionales.
Por su parte, las actividades no transables, cuya venta depende exclusivamente del consumo local, habían sido relativamente desfavorecidas en hasta el 2008. Con una demanda sin recuperarse plenamente –el desempleo hasta 2006 se mantuvo en dos dígitos–, habían quedado con una participación en el ingreso nacional más pequeña que en la convertibilidad, aunque con un panorama más promisorio por la reversión de la caída de sus ventas.

Esa estructura de precios relativos comenzó a resquebrajarse a partir de 2007. Con tasas de desempleo y subocupación que bajaron a un dígito, recuperado el poder sindical, disparadas las primeras fuertes subas de los precios internacionales de los alimentos y, en especial, con un consumo interno fortalecido por la recomposición salarial y el intenso proceso de inclusión social, las empresas de servicios no transables pudieron comenzar a aumentar precios en mayor medida que las de bienes transables.

Bajo la nueva estructura de precios relativos surgida en los primeros años de la posconvertibilidad y hasta 2006, un kilo de hilado costaba el equivalente a un envío de una caja desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Rosario. Luego del proceso inflacionario de los últimos ocho años, ese envío vale 135 por ciento más que el hilado,

En 2002, un café en una confitería de Palermo costaba alrededor de 1,80 peso, en 2007, alrededor de 3 pesos, y hoy vale cerca de 24 pesos. Un plan familiar de una empresa líder de salud costaba 430 pesos en 2002; en 2007 alcanzó los 700 pesos y ahora un servicio con similares características vale 3700 pesos

Estructuras
La actual estructura de precios relativos refleja graves desequilibrios, en detrimento de los bienes transables que deben corregirse con mayor intervención pública en los mercados.

Primero, los trabajadores y la recaudación fiscal poseen una participación mayor en el alto ingreso de los no transables. Esos recursos se vuelcan al mercado interno como consumo privado y gasto público, lo cual sostiene una demanda interna robustecida.

Segundo, a pesar de los altos costos internos, la administración del comercio exterior y las economías de escala propias de un mercado interno ampliado permiten que la industria mantenga los empleos creados en su etapa de mayor crecimiento (2003-2011). Sin embargo, en la situación actual de precios relativos desfavorables para su actividad, los márgenes de rentabilidad de las pymes industriales, asfixiadas por las grandes empresas, son muy magros.

Tercero, los elevados precios de los recursos naturales generan un ingreso extraordinario de dólares que permitió un gran desendeudamiento, a diferencia de la convertibilidad, cuando las privatizaciones y la toma de deuda externa había sido el combustible de un modelo que hundió al país.


Saber qué sectores ganan con cada modelo, cuáles pierden y sobre todo cuál es la matriz de precios relativos consistente para fomentar el desarrollo productivo y la equidad. 

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