Los límites del modelo y la responsabilidad ciudadana
En esta nueva columna el análisis ira tomando forma en base
a las claras señales de cambio que se sienten en este país a partir del año
2003, cuando caracterizamos como modelo la actualidad estamos dando sujeto y
pertenencia a una forma de gobierno, que para desgracia de los pensamientos de
los medios de prensa opositores es irreal en el sentido que se utiliza y solo
toma forma cuando se busca dar propiedad de los resultados a una persona o un
partido político en poder democrático. Es de una simpleza irracional creer que
las situaciones que se van generando en la revolucionada actualidad del país
son una formación del llamado “modelo”, sin dar paso a un análisis más profundo
que valla definiendo cada variable que puede afectar los resultados y terminan
conformando la realidad. Lo llamativo es que cuando se habla de las debilidades
y brotes de descontento en la sociedad se relacionan automáticamente al
“modelo”, es decir el gobierno, cuando los aciertos son positivos y generan beneficios
para la mayoría ciudadana, son efecto de variables externas que posibilitaron
llegar a esta situación, dejando fuera las decisiones tomadas por el “modelo”
en pos de obtener esos resultados, y se buscan adjetivos para relacionar la
situación como ser el famoso viento de cola, o el famoso bum de precios de la
soja, el aumento de la demanda china en definitiva el modelo solo es modelo
cuando la noticia permite personalizar los resultados, caso contrario los
resultados positivos vienen desde las variables externas al gobierno. Este tipo
de razonamientos permiten determinar que no existe el llamado modelo, ya que en
realidad asumir que existe un modelo es una forma de limitar las acciones
restando herramientas de gobernabilidad, lo que existe y se debe respetar son
las bases y los objetivos primordiales de un gobierno, se deben convertir en
una política de estado, esto obliga en ciertas ocasiones romper los moldes del
llamado “modelo” para mantener el equilibrio democrático. Este tipo de medidas
ponen al descubierto las debilidades del gobierno ante los voraces medios de
prensa que buscan aferrarse de cualquier mínima muestra de desunión para
colocar la primicia del día, en ocasiones la realidad se traduce en un cierto
debate y diferentes posturas ante problemas que van surgiendo, con distintos
grado de discusión pero que en definitiva son los valores que enriquecen la
política. Una de las mayores fortalezas de este gobierno es que supo comprender
sus errores y tomar acciones para reordenar la situación, manteniendo la base ideológica
del movimiento, mejorar los índices de desocupación, mejorar el nivel de
ingresos, incorporar sectores sociales históricamente excluidos, mantener el
consumo interno mejorando la demanda. Esta máxima fue política de estado
durante este tiempo y a pesar de haber pasado momentos difíciles en cuento al grado
de conflictividad democrático se buscó abstraer de estos estos enfrentamientos
estas variables enunciadas, en algunas ocasiones mejor que en otras pero siempre
dando las herramientas a estos grupos sociales para no salir ampliamente
afectados de los conflictos. Siempre al revisar el pasado uno tiende a darse
cuenta que podría haber tomado mejores decisiones, que hubieran provocado
mejores resultados, pero en el momento se toman las decisiones con la
información, las herramientas y bajo la presión que la realidad muestra, no se
puede dejar de tener en cuenta esta variable, este gobierno posee un rodaje muy
largo lo que se traduce en un numero incontable de reproches en las acciones
ejecutivas. Cambios que hoy parecen normales en otro momento fueron grandes
logros, y la sociedad avanza, sus presiones crecen y el gobierno debe dar
respuesta, esa es una situación ideal, muchas veces la cruda realidad y las
urgencias impiden poder resolver todos los conflictos, los cuales muchas veces
se tornan excesivos para los recursos con que se cuenta o incluso maliciosos
para un sector de la sociedad, lo que lleva al gobierno a hacer oídos sordos,
produciendo descontento en los afectados. Es el claro ejemplo de una clase
media que en estos años logro nuevamente tomar cuerpo y convertirse en un
amplio sector de la sociedad, una de las características de la clase media es poner
a espaldas del estado una excesiva carga de responsabilidad antes los reclamos
y los hechos de la realidad, muchas veces hacen pedidos confusos o que se
contraponen y provocan un grado de banalidad importante. Una profundización de
estos temas nos ayudaría a entender como gran parte de la clase media que apoyo
ampliamente al gobierno migro su confianza a nuevas fuerzas políticas nacidas
al calor de la guerra mediática por el poder, ellos prometen cumplir con sus
exigencias al llegar al gobierno, la falta de argumentos y visión de cómo
cumplir estos objetivos es lo que se presta a dudas, en general son alianzas de
corto plazo sin una visión homogénea de las acciones a llevar a cabo y que
tienen gran apoyo de los medios que son auspiciantes explícitos a pesar de su relato
de independencia periodística, algo que no es criticable si sería expuesto
junto con la militancia mediática que acompaña la editorial, para no confundir
al lector. Este tipo de alianzas no son garantía de gobernabilidad, ni son una
solución real a los problemas actuales, ya que sus bases no son sólidas y se
forman al calor de reclamos individualistas con poco fundamento y conciencia
ciudadana, y que se contraponen con la visión de país que la democracia debe
proteger, sus propuestas son confusas porque prometen mejoras en sectores que
se contraponen olvidando que los recursos son limitados al menos en el corto y
mediano plazo, lo que hace imposible mejorar la situación de un sector sin
tomar los fondos de otro más pudiente.
Vamos a resumir un poco la idea hasta el momento, la visión
del llamado modelo de gobierno es algo discutible, lo que no se puede discutir
es la base ideológica que este gobierno comprometió con sus votantes y la
sociedad toda, la posición de la prensa en este desarrollo es básico porque
tiene poder de hacer una clasificación de la realidad que percibe su audiencia,
también decide donde pondrá el foco para profundizar, es decir son formadores
de opinión que además tienen intereses políticos no expuestos formalmente. La
clase media reconstruida, en proceso de ampliar sus derechos, en ocasiones hace
pedidos que salen de las posibilidades del gobierno o involucran desproteger
otros sectores, además los lectores hace consumo de dudosas propuestas de
partidos políticos con base mediática y alianzas cortoplacistas. Estos son los
actores que conforman el marco de la actual columna, vamos a ir incorporando
datos de la realidad al análisis.
Cuando hablamos de los límites del modelo se pueden hacer
muchas interpretaciones, la propia es orientada a entender que un gobierno es
la representación del pueblo por tanto sus límites los define la sociedad, esto
se asocia directamente al apoyo social y la conciencia ciudadana, el
pensamiento racional de los distintos actores en apoyo a los embates del
gobierno contra ciertos grupos económicos que atentan contra la estabilidad
económica. Debemos entender que la democracia y específicamente el gobierno
debe mantener un cierto equilibrio social de los actores en busca de mantener
domesticados aquellos grupos económicos que tienen capacidad de apropiarse de
los excedentes económicos a través del mercado, es decir que el estado busca
dominar los mercados para que éstos no dominen a la sociedad, como aun sucede
pero a menor escala que en épocas nefastas del estado. Este gobierno tiene una
estrategia clara en la forma de atacar estos grupos que concentran poder
excesivo, no atacar muchos flancos a la vez, es decir que va formando focos de
ataque donde se busca solucionar un conflicto a la vez, pero sin desatender el
nivel macro para no perder de vista al resto, este gobierno comprende que estos
grupos generalmente tienen características relacionadas y requieren de un
tratamiento similar. Esta característica puede ser compartida o no, en mi caso
es aceptada ya que a mi entender se debería dar pasos más audaces y acortar los
tiempos de resolución, asumiendo un grado de riesgo superior en cuanto a la
gobernabilidad, la estrategia del estado es un tanto más reservada con la
lógica de no romper el equilibrio democrático, los avances en general son
firmes y se sostienen en el apoyo mayoritario de la sociedad para la toma de decisiones,
en mi opinión este accionar es muy democrático lo cual es muy importante, pero
en ocasiones se deben tomar decisiones con cierta dificultad de comprensión
para el ciudadano poco interesado en temas económicos/políticos, en estos casos
y cuando la situación lo amerite y tenga cierta previsibilidad o urgencia, el
gobierno debería tomar la iniciativa dando señales claras a la sociedad de su
cometido para ir obteniendo su aprobación a medida que se vallan obteniendo
resultados favorables a la mayoría ciudadana, ya que no podemos olvidar que
otra de las obligaciones gubernamentales es la de restar derechos,
principalmente de orientación económica, a aquellos con capacidad de soportarlo
para redistribuirlo entre sectores con mayores urgencias, esto no es una
decisión de este gobierno es la orientación estatal decidida en la constitución
nacional para este país, lo cual muchas veces no se respeta y por eso parece
algo subjetivo. Los recursos de un país son limitados por tanto es muy complejo
redistribuir los mismos sin afectar intereses, esto provoca descontento en
aquellos afectados, el acceso de estos grupos concentrados a los medios y
partidos políticos que defienden sus intereses les permiten generar estrategias
para lograr sospechosos apoyos de la sociedad, que en general forman sus ideas
políticas a través de los medios. Un claro ejemplo de esta situación es la
actual lucha por frenar el aumento de los precios, donde algunos programas que se
pueden contar con los dedos de una mano muestran los abusos de estas cadenas
internacionales a la hora de obtener sus ganancias, con datos precisos que
incluyen valores agregados en cada etapa de la cadena productiva, comparaciones
entre diferentes puntos de venta y entre
diferentes países, lo que daría cierta legitimidad a la mirada del gobierno y
de gran parte de la sociedad en esta lucha por mantener los precios en valores
aceptables, lo que no esculpa al gobierno en la responsabilidad de la situación,
pero en cierta forma muestra como el 99% de los programas políticos están
atados a nivel publicitario con estas cadenas que esponsorean los programas,
con una clara vocación de callar las voces por la posibilidad de perder estos
fondos si se habla en contra. Estudios recientes muestran que los supermercados
y las cadenas que concentran la producción de alimentos y bebidas gastan
alrededor del 15% del costo en publicidad, lo que es muy excesivo si se piensa
que en general son grupos conocidos con poca competencia en el mercado lo que
no llevaría a una baja importante en las ventas en caso de no existir este
gasto o al menos minimizarlo, el gasto es claramente orientado a ocultar las
estrategias antimercado que permiten aspirar el ingreso del trabajados que
pierde poder de compra y no puede redefinir la variable sueldo como lo hacen
con los precios. Esto compra un silencio mediático que terminan conformando una
protección de estos grupos y una excesiva responsabilidad al gobierno.
La última etapa de este análisis se orienta a los “excluidos
del modelo”, las comillas hacen referencia a que no son excluidos directamente
por el gobierno, a pesar de tener siente responsabilidad, sino que tienen una
característica estructural dada por la organización capitalista con fuerte
concentración que posee el país dificultando que las medidas lleguen en la
forma planificada a la sociedad. La inflación es la puja de intereses entre los
grupos que pueden dar la pelea por obtener un mayor excedente. Existen grupos
que no poseen las herramientas necesarias y son afectados sin capacidad de
descargo por esta batalla de precios y salarios. En general son grupos de bajos
recursos, como ser los desocupados y subocupados, los trabajadores en negro,
comerciantes que tienen un negocio familiar chico, jóvenes en edad de obtener
su primer trabajo, jóvenes en proceso de estudios. Todos estos grupos poseen
algunas características compartidas, la principal es que no tienen capacidad de
ahorro por lo cual cualquier aumento de precio afecta directamente el consumo
diario, es decir que no tienen la posibilidad de acceder a algún ahorro para
mantener su consumo hasta la llegada de un ajuste salarial. Esto quiere decir
que deben redireccionar sus ingresos hacia los recursos necesarios para
supervivencia, por ejemplo deben abandonar la universidad porque no pueden
decidir entre gastar en libros y comer, es decir que en cierta forma pierden
derechos y caen en la supervivencia. Ahora tenemos que analizar cuáles son las
variables que provocan esta situación, históricamente son grupos olvidados
incluso hasta hace no mucho tiempo incluían a más de un 50% de la población,
los gobiernos generalmente tomaban medidas laxas orientadas a estos grupos
porque se creía en la teoría del derrame la cual postula que a medida que los
ricos son más ricos se derramaran sus ganancias en la sociedad y de a poco ira
bajando hacia las clases menos pudientes, es decir que las clases bajas
deberían tener paciencia hasta que la situación permita que ellos mejoren su
nivel de vida, claramente el derramen nunca sucedió y los pobres fueron cada vez
más pobres y los ricos cada vez más ricos, terminando en la peor crisis de la
historia en el año 2001, la cual no fue como muchos piensan crisis para todos,
hubo una pequeña parte de la sociedad que salió muy beneficiada de la crisis y
logro amarrocar riquezas y poder político, que hoy ponen de manifiesto en su
amplia oposición a las medidas del estado. Este gobierno rompió con este molde
neoliberal y comprendiendo la responsabilidad histórica del estado, comenzó a
lanzar planes que dieron protección a estos grupo, ya fue explicada en entradas
anteriores como la ayuda estatal permite a la clase baja equiparar derechos y tener una base firme de igualdad desde donde
comenzar a trabajar, planes como la Asignación Universal por Hijo, PROCREAR,
PROGRESAR, que en combinación llegan a más de 5 millones de personas, manejados
de una forma moderna sin intermediación política y sin exigencias posteriores,
cada uno de estos planes busca nivelar derechos otorgando sumas que a la
mayoría le pueden parecer mínimas pero para los beneficiarios son de gran
importancia y desconocidas históricamente, también el cobro genera obligaciones
que se deben cumplir para percibir la ayuda, también las Pensiones no contributivas
y el mayor acceso a jubilación que permiten tener una cobertura previsional
superior al 95%, con dos aumentos anuales, que pueden ser muy bajos al ideario
nacional pero buscan cubrir las demandas básicas de un sector de la población
que siempre fue perjudicado y aislado. Las deficiencias aún son amplias y
tienden a aumentarse por algunas malas medidas que se están llevando a cabo y
por la falta de acompañamiento de algunos sectores de la sociedad, no debemos
cometer el error de volver a tiempos nefastos por algunos pedidos que se tornan
difícil de cumplir en los tiempo difíciles que corren, se requieren de una
mayor participación popular en el enfrentamiento con algunos poderes que buscan
desestabilizar y además defender los derechos ganados en estos años. Es natural
que las clases que van mejorando su ingreso y nivel de vida comience a tener
algunas exigencias a las cuales bajo otras necesidades no eran prioritarias, y
en la actualidad afloran, el desafío del gobierno se desprende en dos
objetivos, el primero y más importante, es definir precisamente cual es el
objetivo distributivo nacional, como vamos a ir nivelando el crecimiento, ya
que no se puede crecer al mismo ritmo eternamente por una cuestión lógica de
limites propios, y es necesario que los ciudadanos de clase media que mejoraron
su pasar económico comprendan la urgencia de mantener su situación pero
priorizar el crecimiento de la clases bajas que aún tienen urgencias
importantes, ese es el segundo objetivo del estado, a través de la gestión ir
achatando la diferencia de ingresos entre las capas sociales, es injusta tanta
diferencia de ingresos, en argentina el 10% de la población con mayores
recursos concentra más de un 32% de los recursos, mientras que el 10% más pobre
solo abarca el 1,3% de los ingresos generados, creo que nadie puede estar de
acuerdo con esta enorme diferencia, y si es así, habla mal de esa persona ya que como ciudadano
tenemos que buscar una sociedad más justa. Los números son claros los que más
ganan obtienen más de 25 veces los ingresos de los más pobres, es una
diferencia tremenda, pero si analizamos los datos del año 1998 la diferencia
era de 35 veces y si no paramos en el 2002 la diferencia era de 54 veces. Para
dar un ejemplo si el salario promedio de una persona de clase baja es de
$3.000, hoy el estrato que más gana obtienen $75.000, y en algún momento la
brecha llego hasta los $162.000, la diferencia se acentúa si se piensa que el
10% de la población son más de 4 millones de personas, piensen como que Cordoba
completa representa a la población que más gana y Santa Fe en su totalidad como
una población que vive en condiciones marginales. Creer que esto es normal es
una muestra de injusticia social bajo protección civil, si trasladamos estos
datos a nivel mundial podemos ver que la situación en el país debe mejorar pero
puede ser peor si no defendemos los avances sociales, según un informe del
banco mundial si cobramos más de u$s153 mensuales ya somos parte del 20% de la
población mundial más rica, esto es tremendo si lo pensamos es decir que si
ganamos $1200 ya podemos considerarnos dentro de las personas más ricas del
mundo, pensemos en que situación se encuentra el sector más pobre del mundo. La
verdad que luego de presentar estos datos es difícil seguir escribiendo después
de tener un parámetro de cuan alta es la injusticia en el mundo y como los que
manejan el mundo hacen oídos sordos y no procuran mejorar estos números que año
a año aumentan para la tranquilidad de los más ricos del mundo.
Con esta líneas finales se busca hacer una reflexión
profunda, ya que cada país tiene una realidad diferente y de sus ciudadanos
depende proteger estos logros, sin olvidar que hay un mundo injusto que
necesita de la ayuda humanitaria, pero acercándonos más a la actualidad debemos
ponernos un freno mirar para atrás y entender que nuestro crecimiento en gran
medida se produjo por las posibilidades
que este gobierno puso a nuestro favor mejorando las oportunidades, pero no
podemos ser egoístas y pretender que el estado siempre favorezca a las mismas
personas, en algún momento nos va a tocar hacer un esfuerzo económico, que a
nivel personal es mínimo pero como grupo es de gran importancia, a favor del
crecimiento de las clases bajas que necesitan mejorar sus oportunidades de
acceso a la educación y a un trabajo digno para poder acoplarse a una realidad
que hoy los mantiene afuera. Si no crecemos de forma ordenada la crisis es la
única salida ya sabemos quienes ganan en época de crisis, y depende del
gobierno mostrar el camino hacia una sociedad más justa pero también depende
del pueblo caminar por ese sendero y no buscar caminos alternativos que
terminen desfavoreciendo a otros sectores mas indefensos.
Quiero como final dar muestra de mi gran felicidad por el
acuerdo cerrado por YPF, por fin podemos festejar como Argentino que
recuperamos parte de nuestra soberanía que gobiernos para unos pocos entrego
por monedas.
Saludos hasta la próxima…

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