Relato opositor
Luego de una década de un gobierno peronista pero con características
propias, que le dieron gran dureza en la lucha democrática de alternancia entre
partidos, se estima que un núcleo duro de alrededor del 30% y un acompañamiento
adicional de alguno sectores de la sociedad que no logran encuadrarse en la
representación momentánea, dan legitimidad a una fuerza política nacida al
calor de la crisis del 2001. Se pueden encontrar incontables nicho de mejora en
las que este gobierno debe profundizar, pero no se pueden negar alguno avances
que hoy se incluyen a nuestra normalidad y que históricamente no fueron tan
claras. Esta normalidad es ampliamente puesta en debate por una oposición muy
activa que parece marcar poco las diferencias propuestas por cada partido o
candidato, el relato suele ser homogéneo rompe cualquier tipo de barreras
políticas, las criticas pueden venir de la derecha nacional, predominante entre
el abanico político, o partidos de izquierda que tienen una curiosa semejanza a
los reclamos del otro bando. El ámbito de discusión se trasladó, poco se
escucha sobre esos debates interminables que se daban en las unidades básicas o
los comités donde se ponían en debate ideas y propuestas a futuro, son pocos
los actores políticos que regularmente se acercan a estos lugares, el hogar ya
no es un ambiente potable para la discusión política. La noticia escrita, a
pesar de seguir marcando agenda, se vuelve volátil ya que obliga a un esfuerzo
sobrehumano para determinar una verdad mínimamente concertada, luego de leer
algunos diarios de distinta línea editorial uno debe zarandear la verdad a
través de un relevo de pruebas, mucha información se presta a duda y solo queda
una opción, razonar una verdad propia en base a nuestras valoraciones y percepciones
intentando permanecer al margen de una lucha entre bandos muy marcada.
La mediatización de la política no es una rareza por estos días, donde ya no solo hacen periodismo de opinión las voces históricas, también podemos encontrarnos con Mariana Fabiani por la tarde charlando con Massa, o al conductor del programa chimentero Infama haciendo preguntas a algunos candidatos del Pro, es al menos curiosa esta situación, no haciendo apología de la falta de intelecto en el debate político por su origen, sino pensando en que ese no es el lugar adecuado o al menos no tiene las características ni la historia que avale este tipo de programación. La llegada al público es máxima, se sabe que estos programas son de buen rating permiten llegar al hogar de muchas personas, comparado con caminar el barrio y golpear cada puerta en busca de adeptos electorales, es mucho más eficiente. La estrategia es si Mahoma no vienen a la montaña (Si los programa de TN tienen baja llegada) la montaña va a Mahoma (traslademos el circo político a los programas de mayor rating), es algo detestable este accionar mediático partidista, digo partidista pero en realidad es candidatista, e incluso tampoco… buen luego del razonamiento trunco volvemos a la mediatización con algunas preguntas que suelo hacerme y no sé si mucha gente se las hace, es justo poner un aparato tan grande como un grupo mediático monopólico e ilegal al servicio de imponer un candidato? Dos claros ejemplos son Massa o un poco para atrás De Narvaez, que de hecho ya hace algunos años salió del rubro o al menos a nivel mediático (O lo habran sacado porque ya no vende como hace un tiempo?). Otra pregunta es, estos candidatos cuentas con los fondos monetarios suficientes para pagar todo el aparato publicitario puesto a su disposición? Al menos mi respuesta es que no, es difícil no sentirse al menos estúpido cuando se escucha hablar de medios independientes, cuando en realidad incluso podrían catalogarse como el partido político concentrador de la oposición al actual gobierno, con políticos de primera, segunda e incluso tercera línea de importancia, lo que se puede traducir a un ordenamiento clásico de una boleta electoral, con una diferencia este orden no se elige bajo preceptos democráticos sino a dedo por los que manejan los hilos del monopolio mediático. Este tema es para debatir largamente pero no es el tema central de esta columna, creo que con esta introducción es suficiente para ubicarnos en el espacio-tiempo donde se dan a conocer las propuestas de la oposición.
Sigamos hablando de la devaluada oposición que como mencionamos recién capitaliza muy bien, o quizás trabaja en conjunto con el armado mediático de los medios hegemónicos, me permito dudar. Responsables de hablar de lo que la gente quiere escuchar, o de una agenda impuesta por los medios, que son cosas diferentes pero que se entremezclan hasta confluir. Críticos incansables de todo avance oficial, sin escrúpulos para romper con una costumbre que daña la legitimidad y credibilidad política y es histórica, la falta de consenso es el resultado de la falta e integración entre los partidos y de verdaderas políticas de estado. Podemos hablar de algunos ejemplos de actualidad que nos ayudan a comprender esta situación, el caso más demagógico que roza la criminalidad lingüística es el caso de YPF, que afortunadamente ya volvió al estado, siempre bajo los preceptos de este capitalismo en el que vivimos, donde es posible que los recursos naturales del país los maneje una empresa extranjera. La historia contara esta recuperación como una de las hazañas más importantes del gobierno y mostrara la peor cara de una oposición que defendió desde el inicio hasta el final los capitales extranjeros de Repsol. En la historia del petróleo que ya cumplió más de 100 años, solo en el periodo Menemista y kirchnerista hasta el punto de recuperación YPF estuvo en manos extranjeras, esta es prueba suficiente de lo importante que es manejo de estos recursos soberanos. No es mi intención reproducir las estupideces que dijeron muchos opositores que no son capaces de ver los resultados casi increíbles que muestran la recuperación y crecimiento de la empresa en menos de dos años de recuperación, la única critica que se podría llegar a debatir porque guarda cierta lógica es la de los tiempos y en las condiciones en que se llevó a cabo la expropiación pero sin dejar de analizar el poder enorme que tienen estos grupos económicos y el abanico mediático del que son anunciantes y en ocasiones accionistas. Otro tema de actualidad del que estaremos hablando próximamente es sobre el borrador del nuevo código penal, Massa logro ponerle cara al reclamo opositor del tema haciendo un uso mediático del tema que el concentrado hegemónicos supieron amplificar, las inconsistencias en las críticas son innumerables y juegan con la falta de educación de la sociedad sobre este tipo de temas, me incluyo en ese grupo. Pero por otra parte capitaliza la experiencia con la inseguridad del que gran parte de Argentina conoce, haciendo una falsa relación entre el código penal y la inseguridad, un engaño que se desvanece incluso antes de terminar la frase. Massa antes oficialista ahora opositor después de una elección ganada por el partido clarinista que lo eligió como la cara del cambio político, se encamino a la carrera presidencial pero con un notorio apuro y falta de consistencia para llegar al poder, vendiendo un personaje muy bien preparado cada vez más crítico de un modo de gobierno que lo incluyo.
La lista de críticas es interminable y de difícil digestión para una persona que busca permanecer informado, que da seguimiento a estos datos pero no cae en la falsa mentira de pensar que una noticia es la realidad y no duda en acudir a otras fuentes para contrastar la información. Es un buen ejercicio para el lector este tipo de prácticas, el gran problema es el aumento exponencial de la cantidad de denuncias opositoras, algunas muy interesantes con datos precisos, lo que debería ser normal para el periodismo, que obliga a seleccionar algunos temas para reciclar y desestimar muchos otros. En la actualidad la técnica política predominante es aprovecharse de temas de enorme relevancia para el normal desarrollo social para obtener apoyo electoral, la falta de conciliación entre el gobierno y los gremios de la educación es un caso paradigmático que además de ser de difícil solución, incluso me permito dudar que muchas veces e estiran más de lo normal por el apoyo mediático que se esconde en el reclamo.
La homogenización de la crítica opositora es algo que me
resulta muy peculiar, tenemos muchos partidos en el país pero esencialmente el
partido radical, el peronismo, algún partido de izquierda y algunos partidos provinciales
son los que representan el total de la representación actual, lo llamativo es
que las criticas están íntimamente relacionadas, casi sin posibilidad de
distinguir desde que corriente política proviene la crítica conociendo mínimamente
sus bases. Las alianzas temporales con objetivos electorales de gran
volatilidad, juntando ideologías separadas con propósitos de juntar votos, es sinónimo
de desesperación por quitar fuerza a un proyecto nacional sin demasiado
esfuerzo y acudiendo al apoyo de fuerzas económicas que dañaron mucho a este
país y lo siguen haciendo, cayendo en una prostitución de la política en pos de
despegarse entre la masa política. Esto no es bueno sabemos dónde terminan las
alianzas partidistas temporales con chacho Alvarez renunciando a los pocos
meses de la obtención del puesto de vice y con De La Rua huyendo en helicóptero
luego de una mala gestión que poco hizo por cambiar los problemas sociales
incluso los agrando.
Concluyendo este razonamiento voy a descontracturar un poco, diciendo que a pesar del clima tenso que siempre se relaciona a cualquier debate político por la gran pasión que conlleva, esto siempre debe ubicarse en el ámbito político donde se debe aprender de las discusiones no buscar vencedores ni vencidos, quiero decir que veo muy positivo que desde el lado de la oposición se logre llevar a la sociedad este tipo de debates que permiten adentrarse en la introducción de cambios que van a marcar su futuro, lo que no me alegra tanto es la postura y las formas mediáticas o en busca de títulos para los diarios que se utiliza para socializar la información, la falta de debate público puede destrozar una excelente idea.
Termino esta columna repitiendo algo que nunca me cansare de decir, la responsabilidad cívica de vivir en una sociedad democrática nos obliga a conocer el producto que votamos, es casi como una compra de supermercado donde como consumidor debemos poder separar al producto de su marketing, conocer sus orígenes e historia, conocer mínimamente la empresa que lo produjo y también mirar a los costados para ver que ofrecen los demás productos, ya que podemos llevarnos una gran sorpresa, seamos racionales y entendamos que la democracia se la defiende entre todos y separar la realidad de los discursos políticos debería poder ser una cualidad de toda persona que vive en democracia.

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