Agenda mediática y el proceso de formación de la información
La lucha por el poder entre los medios de comunicación concentrados
y el gobierno nacional, es un hecho y llego para quedarse. Estar de un lado u
otro dentro del conflicto es de difícil justificación, lo mejor es ponerse a un
costado para poder analizar ambas posiciones y poder tomar partida según el
conflicto especifico y no en general, ya que no todos tienen el mismo grado de
importancia o credibilidad en las versiones que publica cada una de las partes.
Lo que sí está claro es que el gobierno no logra poner su agenda con la
profundidad que se espera, debido a que los medios de comunicación invaden los
hogares de los argentinos con diferentes temáticas y con la necesidad de
demonizar un gobierno, que a pesar de cometer errores propone un rumbo
diferente al que se postulo durante los últimos años de democracia. La
constante búsqueda del error en la gestión y el claro interés de modificar la
actual figura gubernamental por parte de los medios concentrados genera un
nivel de conflicto nunca antes vivido en este país, obligando al gobierno a
ponerse en alerta y generar herramientas para combatir los constantes agravios.
También la postura de la gestión kirchnerista de entender a Clarín como el mayor
problema a combatir en el gobierno, es errónea ya que a pesar de que es claro
el poder de convencimiento y el armamento mediático de avanzada que posee para
obtener sus objetivos, el gobierno debe ser medido en el nivel de conflicto que
se puede transmitir en la sociedad ya que es poco beneficioso y provoca un desgaste
en las fuerzas del estado, es una pelea necesaria pero que al menos a corto
plazo poco brinda a la sociedad.
Quiero aclarar que en mi opinión la lucha que se está
generando es correcta desde la postura del gobierno, las justificaciones son
claras y la historia está del lado del gobierno. Creo que el nivel de conflicto
evoluciono a medida que los medios pusieron más empeño en marcar la agenda al
gobierno para remarcar y en ocasiones inventar o provocar errores y problemas
innecesarios, que dejaban al gobierno en una postura incomoda. La historia de
los medios concentrados en este país es tan rica como maliciosa para el normal desarrollo
de la nación. El máximo exponente del frente mediático en contra del gobierno
es Clarín, un monopolio que supo aprovechar las dictaduras y los gobiernos
entrantes para mejorar su posición y lograr cada vez más poder en la participación
ideológica del futuro de la nación.
La ambición desmedida de los responsables de este diario
llevo a accionar de forma antidemocrática y en ocasiones delictiva para lograr
sus objetivos. Los casos más conocidos son el control de Papel Prensa durante
la sangrienta dictadura militar del 76, la fusión encubierta con el diario La Nación
para lograr la mayoría accionaria en la empresa cedida por la dictadura militar
(PapelPrensa), la licencia de radio Mitre, que a la vez lo transformo en
multimedio y fue fuente del conflicto que separo al Gobierno de Alfonsín del
monopolio, recordemos que clarín tuvo un papel importante como impulsor del
golpe de mercado que lo llevo a su renuncia y también en el intento de nuevo
golpe militar conocido como los “Cara Pintada”, que utilizaban este medio para
postular sus ideas golpistas en contra del gobierno democrático radical. El
gobierno de Menem marco un antes y un después en el crecimiento de Clarín hacia
otros rubros de la comunicación, obteniendo las licencias de muchas AM de gran difusión,
canal 13 de administración pública hasta la sesión al grupo clarín, los
negociados con empresas de internet y comunicación fija y por celular, y la más
rentable de todas el negocio la licencia de futbol (esto se logro modificar), y
las prestadoras de video cable, con cablevicion y multicanal entre las más
grandes y con Kirchner en el gobierno aceptando los últimos movimientos del
grupo. Las prestadoras de videocable son el corazón del grupo otorgando más del
97% de los ingresos del grupo. Recordemos que durante el gobierno de Menem y el
ascenso de la globalización extrema en el país, con inversiones extranjeras que en realidad solo se orientaban a la compra o fusión
de las empresas ya radicadas en el país con amplios beneficios y libertades de gestión.
Las inversiones en todo el ámbito de la comunicación fue una de las más
importantes y con origen en EEUU y Francia en mayor medida, las grandes cadenas
mediáticas del mundo protagonizaron la mayor concentración mediática. Esta
amplitud del rubro nunca fue tan grande, ni siquiera en otros países de América
del Sur.
Clarín era el socio nacional de la mayoría de estas compras desde el
exterior, en ocasiones ramificaban de tal forma la asociación entre empresas
que era increíblemente difícil detectar quienes eran los verdaderos dueño
reales de cada empresa mediática, al menos en una forma sencilla. Clarín aprendió
muy bien de los medios mundiales la forma de crecer y ser actor principal
dentro de la vida política y económica de los argentinos. Esto se mantiene en
la actualidad y el monopolio está presente en todos los eslabones mediáticos y en cada rubro que se imagine, compite con
gran captación de mercado por su posición dominante, provocando un desajuste en
la competencia de estos rubros.
El poder de este monopolio es de difícil entendimiento a
simple vista, se debe involucrar tanto en la historia latinoamericana, y en la
medula de la forma de hacer información de este país desde hace años, para
entender los grandes inconvenientes que produce que allá un agente con tanto
poder periodístico. La bajada de línea desde las máximas figuras del monopolio
son claras e imposibles de evitar por los comunicadores finales del grupo, que
pierden su capacidad personal de hacer periodismo. Clarín como ya adelantamos
supo aprovechar la inexperiencia de los gobiernos ingresantes e hizo valer su
poder en los finales de cada gobierno para marcar el camino al próximo en la
lista de los presidentes y repetir el circulo, siempre con beneficios
exponenciales y ocultando socialmente su poder, escondiéndose en los problemas
que finalmente logran cambiar la imagen de un gobierno e incluso a una situación
de irremediable cambio de presidente, y que ellos fogonean hasta el cansancio
para obtener sus objetivos. Esta parte del relato es la que provoca confusión en
la sociedad y muestra a los gobernantes como unos locos que buscan justificar
los malos resultados de sus políticas en las fuerzas del poder mediático y
capacidad de convencimiento hacia la sociedad. Para una persona poco informada
del accionar de estos monopolios que no son patrimonio argentino sino que todos
los países de América del Sur padecen y están en constantes conflicto. Lo
importante es que ya no parecen tan inofensivos antes los ojos de la sociedad,
con la nueva ola de presidentes con tendencia a la izquierda y a defender más
activamente la parte de la sociedad de bajos recursos y entender a la integración
social como fuente de crecimiento, se logro desenmascarar muchas practicas
llevadas a cabo durante años para resultar favorecidos y favorecer ciertos
grupos económicos relacionados a ellos.
La ley de medios sancionada en el país y que aun no posee
plena vigencia es de gran importancia para reorganizar la red mediática y poder
avanzar hacia una cultura más diversa y amplia en la forma de movilizar la información,
los medios deben ser responsables de las informaciones que anuncian y entender
que tienen responsabilidad social por el espacio que ocupan y las dificultades
que pueden generar, creo que en este conflicto nadie ni el gobierno pide que no
se informe o que se cambien las caras que vemos día a día, sino que la información
tenga un mayor grado de confiabilidad y que cuando se cometan errores, se
remedien de la misma forma en que se comunicaron para darle mayor credibilidad
y responsabilidad a los hechos informados. Muchas noticias que provocaron
revuelo en la sociedad fueron investigadas, desmentidas, o que como mínimo se demostró
que la información se deformo o parcializo, en beneficio de alguien o algo,
porque de otra forma no se explica que sea necesario cometer estas injusticias
en contra de un gobierno democrático, nunca se replantearon las noticias para
mostrar cual era la verdad definitiva, esto es lo que molesta a la sociedad, que
el énfasis para producir un daño es mil veces mayor al que requiere su remiendo
si se requiere, y esta es una técnica que se utiliza muchísimo y obliga al
gobierno a defenderse de alguna forma, por eso se entiende en cierta forma que
el gobierno fomente que sus allegados vallan teniendo más protagonismo en el
panorama comunicativo, ya que de otra forma es imposible defenderse y todo se
ajusta a la agenda de Clarín. En mi opinión ambos casos son malos porque debería
existir suficiente diversidad para que todos los temas sean tratados con
libertad, pero sí muchos medios dependen de una gran empresa es imposible esta
diversidad informativa, tanto por el lado de clarín como por el del gobierno.
Creo que es necesario que ambos sedan el espacio necesario para que la sociedad
lo ocupe y dejen de existir estas grandes diferencias de tamaño y de posición dominante,
también se debe fomentar estas acciones sin darle un color político o económico.
Ahora dedicare algunas líneas a hablar de la agenda mediática
y la agenda de gobierno que muchas veces se deben entrecruzar y provocan poca
profundidad en temas importantes. Es imposible asistir a una entrevista en un
canal o radio del monopolio y poder hablar de un tema propio, comienzan las
preguntas, los abusos, y las formidables técnicas de los periodistas para
obligar a las personas a opinar sobre temas que quizás no son de su total
entendimiento, y dejan poco espacio a la profundización del tema que el
invitado esperaba presentar. La estrategia del monopolio se repite una y otra
vez. El problema esencial de Clarín y los demás medios dominantes es que no
tienen una perfecta coordinación entre los diferentes rubros, en general el diario
es el primer informante de la “Noticia” en estado puro, siempre colocando un
titulo que cause un golpe de atención del lector, invocando al odio o demonización
del tema, luego la edición, siempre de un tiente mucho menos agresiva que el
titulo, desarrolla la noticia, muchos son los casos donde la información es
sesgada hacia la disconformidad, y la parte positiva es resumida o poco
marcada. Luego los primeros lectores y propagandistas de esta noticia son el ejército
de FM y AM distribuidas por todo el país, sin olvidar ninguna provincia en la
lista. No todos profundizan la noticia, ya que cada programa tiene un aspecto
diferenciador, pero se busca que todos al menos comenten de alguna forma lo
ocurrido siguiendo la línea del programa. Con esto ya se logra tentar a los oyentes,
que en cantidad son muchísimos por la dimensión del monopolio, para que en
cierta forma vayan formando su opinión de la noticia y si la comentan mucho
mejor.
Luego comienza la etapa televisiva, donde todo es noticia, todo programa
no importa el género involucra noticias, el programa del cocinero tiene un
flash de noticias, el programa de la mañana, muy de moda en esta época,
constantemente informa. Que se entienda a esta altura que no está mal informar
u opinar, es la esencia de todo medio de comunicación, sería una contradicción
de base pedir que esto no se respete, pero existe un detalle en todo esto que
provoca alguna distorsión, en general se transmite el titulo como lo mas resonante
de un hecho periodístico, y recordemos que algunas línea atrás se comento el
carisma errático y sesgado de la realidad que ofrece la titulación, mas si se
encuentra en la portada. La esencia no es lo transmitido sino una formación parcial
del hecho de poca profundización, el gran problema es que antes de profundizar
la noticia por personas capacitadas para hacerlo, no importa el color político importa
la conjunción de opiniones para entender el potencial positivo o negativo de la
noticia, ya esta opinando la modelo o la actriz o la persona que va al trabajo
y es consultada por un notero, nuevamente aclaro, ya que este es un punto de
conflicto muy remarcado, no está mal que la gente opine lo que es errado es que
se busque en primera medida gente poco capacitada en el tema, y por tanto con
poca calidad de fundamento para dar una respuesta, esto es beneficioso para los
principales clientes de que la noticia se propague ya que una persona cuando no
puede comprender del todo el hecho toma el titulo o la pregunta como realidad
completa, esto se amplifica cada vez mas. El día continua con esta situación,
que a su vez por la gran difusión que tiene el grupo se traslada a otros
canales y medios que no tienen ni la capacidad, ni los recursos para mostrar la
cantidad de información para quebrar la tendencia y colocar otros temas en la
agenda del día, surgen otros temas pero la difusión en muy diferente. Esto
demuestra que en cierta forma los pequeños medios son esclavos de las noticias
con más rating para poder competir y ser viables económicamente. Al caer la
noche comienzan los programas donde la profundización de los temas es mucho
mayor, programas donde se invitan a especialistas oficialistas y no tanto para
contrastar opiniones, esto enriquece la noticia y ayuda a desarrollar mucho más
el panorama periodístico inicial. La contracara de esto es que el común de la
gente en ese momento del día no dedica su tiempo en ver estos programas, que en
general requieren de una capacidad intelectual mayor para seguir las charlas,
esto tiende a que estos programas tengan menos difusión que un noticiero o un
programa de la tarde, la gente prefiere compartir esas horas con su familia, o
en caso de ver televisión la estadística muestra siempre un mayor rating en
programas del rubro novelas, humorísticos, o de concursos de baile, pero no a
los programas de discusión política-económica de noticias. Es claro que gracias a esto en el común de la
gente queda plasmado el panorama formado en el momento que la gente esta más
predispuesta a recibir noticias, es decir mientras trabaja y escucha la radio,
o mientras los niños están en la escuela y se ve la tele mientras limpia, o los
informativos mientras almuerzan.
A pesar de ser una explicación muy poco técnica, el objetivo
no es profundizar en la ética o los métodos usados, sino aclarar en forma coloquial
un efecto que muy poca gente es capaz de observar dentro de la vorágine del día
a día y principalmente dirigir la atención a la presión que ejerce un monopolio
tan grande en los medio de comunicación pequeños y medianos, marcándole una
agenda que quizás no es la que los periodistas les gustaría mostrar. También el
efecto que produce en el gobierno quien debe salir a de una agenda propia para
contestar y contrarrestar los efectos negativos de estas noticias o al menos de
la forma en que se la muestra, explicando el real sentido de la medida tomada y
los beneficios que traerá.
Saludos y hasta la próxima entrega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario