El campo argentino, introducción a un tema central
Introducción y algo de historia
En esta entrada buscare hacer una pequeña reseña histórica
del campo y su rol como actor principal dentro de los cambios del país. Es
clara la orientación agro dependiente de Argentina, ya en sus inicios como país
libre, el ingreso de inversiones siempre estuvo vinculado al sector primario,
donde las grandes potencias, como Gran Bretaña construyeron la infraestructura
necesaria para mejorar el costo de producir, Argentina arraigo su crecimiento a
este país casi sin imponer condiciones. El circuito era Gran Bretaña tenia el
capital y la tecnología, Argentina tenia las tierras pero su capacidad de
desarrollo era muy limitada, entonces el país nórdico realizaba las inversiones
que el país necesitaba para desarrollar de forma rentable la actividad agropecuario,
a cambio el país debía vender sus productos casi exclusivamente a este país,
que industrializaba los productos y luego nos lo volvía a vender como producto
de consumo pero a precio de mercado, de esa forma ambos países saldrían beneficiados;
los resultados finales todos los conocemos, con un mercado británico que
monopolizaba todo el comercio argentino, vendiendo sus productos a un precio
mucho mayor al que lo hacían en otros países y comprando la materia prima que
necesitaban para producir y exportar, a un precio abusivamente conveniente,
llevando al estado a ser casi una dependencia de este país.
El campo fue el gran beneficiado de esta situación, ya que
los grandes terratenientes recibían préstamos y la infraestructura necesaria
para fomentar tanto el crecimiento del área sembrada como de la mejora en
rendimientos. La actividad ganadera era predominante en ese momento, por su
menor dificultad de explotación y buenos precios internacionales. Las ganancias
quedaban en manos de los dueños de los campos, los acopiadores y los grandes
socios de los frigoríficos que Gran Bretaña tenia en el país, es decir que la
mayor parte de la población no veía los beneficios obtenidos por la actividad
agropecuaria, el derrame social era mínimo.
Luego de la primer guerra mundial y el ascenso de EEUU como
potencia internacional, Inglaterra fue perdiendo su influencia a nivel mundial
y Argentina siguió su camino. La década del ´30 marco el principio del modelo
de sustitución de importaciones y con el la búsqueda de financiar otras
actividades en base a los ingresos que producía el campo. Los proyectos para
gravar la actividad agropecuaria de forma más seria fueron más frecuentes para
canalizar esos fondos al desarrollo de otras actividades industriales con
orientación al consumo interno. Fueron
años en que se sucedieron golpes cívico-militares y democracias con poco poder
de decisión. A pesar de esto el modelo industrial avanzaba, se comenzó a abrir
el mercado a EEUU y otros países, ayudando a mejorar los precios obtenidos por
la materia prima exportada. EL gobierno de Peron hizo una profundización del
modelo industrial obteniendo los fondos de un mayor ahogo impositivo al campo,
a mejoras en los procesos recaudatorios para evitar la evacion y a precios de
la carne en constante aumento en el periodo posguerra. Esto fue provocando un
roce entre el gobierno y los grandes terratenientes y sectores minoritarios que
acumulaban las mayores riquezas del país y están en contra del modelo
redistribucionista. Estos problemas internos mas un desenso en los precios
internacionales que tuvieron pico en el año 1952, llevaron al gobierno de Peron
a apoyar la famosa vuelta al campo, ya
que argentina necesitaba que este sector sea exitoso para obtener las divisas
que proporcionaba la actividad. A pesar de este apoyo la situación nunca
mejoraría y el campo apoyo el golpe militar del año ´55 que derroco al gobierno
justicialista. El campo y sus actores retomaron las sendas del poder en el país
teniendo periodos de muy poca presión tributaria, a pesar de esto cuando los
gobiernos tenían problemas de caja aumentaban las retenciones para obtener aire
fresco. Es de gran curiosidad observar como esos momentos en que el campo veía descender
sus ingresos por el aumento de las retenciones, eran como preludios de una
futura crisis o directamente cambio de gobierno, en el tercer gobierno de Peron
cuando se quiso apoyar el crecimiento del país en el campo, llego el golpe de
estado del ´76, donde el campo fue el gran beneficiado.
Casi toda la década del
´90 el campo recibió gran apoyo, ya que la idea del neoliberalismo era tener un
país agroindustrial, donde la economía girara alrededor de esta actividad, que
debería reinvertir sus grandes ingresos. Es claro que esto nunca paso y
argentina siguió vendiendo sus productos primarios y no invirtiendo en
industrializar lo producido y luego exportarlo, lo único que se logro fue
concentrar aun mas la actividad. Todas las tecnologías en semillas y siembra
directa, que se ampliaron en esta época, ayudo al crecimiento constante de los
cultivos con poca o nula necesidad de mano de obra, con la soja como principal
competidor. Dejando los cultivos regionales en clara desventaja por el tipo de
cambio poco conveniente, lo que llevo a que los pequeños productores vendan sus
tierras a los grandes grupos sojeros.
La soja
La soja es una oleaginosa que esta en el centro de la escena
a nivel mundial, Argentina es el tercer productor mundial, tuvo su explosión en la década del ´80, con la
inclusión del doble cultivo y la mejora en tecnología tanto en fertilizantes
como en genética de semillas, en los ´90 la masividad de la siembra directa
permitió mejorar mucho los costos. En todo este camino se logro mejorar
muchísimo los rendimientos y de a poco fue ganándole espacio al maíz, al trigo
y al girasol. Tiene una participación en exportaciones en torno al 25%, entre
producto primario y procesados como pallet de soja o harina. Los destinos más
importantes se ubican en Asia y Europa. Las
manufacturas agropecuarias tienen un nivel de valor agregado bajo pero de los
mejores de la región.
En las próximas líneas se realizara un análisis que
concentre las creencias que deja el cultivo de la oleaginosa, y en un color
diferente una opinión propia.
Es clara la importancia de la soja dentro de la economía
Argentina y latinoamericana en general, gran parte la de expansión del cono sur
es explicada por los aumentos de precio, rendimiento y superficie sembrada de la
soja. También es importante resaltar el gran daño ambiental producido en este
proceso de crecimiento donde hectáreas completas de bosque nativo fueron
taladas para la cosecha de la soja, las toneladas de fertilizante que se
utiliza en el proceso y las modificaciones genéticas que se le realizan a las
semillas para darle ventajas, como la resistencia a algunos herbicidas o
algunas plagas que la atacaron históricamente.
El daño ambiental del
aumento de las hectáreas dedicadas a la agricultura esta a la vista, en cierto
sentido es algo que acompaño la evolución de la agricultura, a medida que el
mundo fue aumentando la demanda de productos el desmonte fue el primer paso
para aumentar la demanda. Desgraciadamente la demanda crece exponencialmente y
hoy es mucho mas notorio el efecto que trae el desmonte por el daño hecho en el
pasado, los limites de desmonte se excedieron hace tiempo y es momento de poner
un freno por parte de los gobiernos. La solución es comenzar a invertir en
desarrollos que ayuden a mejorar los rendimientos por hectárea, en especial en
zonas que no son muy aptas para este tipo de cultivo pero que se utilizan a un
menor rendimiento con buena rentabilidad. Se debe buscar la proyección en el
tiempo de estos productos para darle mayor valor agregado a lo producido,
sostener esto en el largo plazo es la base para crear una mayor
industrialización que reemplace la necesidad de aumentar las hectáreas
producidas en busca de mayores rendimientos. De esta forma el país aumentara
sus exportaciones fomentando la industria y el derrame social de la actividad.
Y los productores aumentar sus ingresos en base a las inversiones con un solido
apoyo del gobierno.
Los años 70 y luego en los 90 fueron los años donde la
cosecha de este producto se acrecentó exponencialmente, por la mayor demanda y
precio mundial, provocando en la actualidad lo que se denomina monocultivo de
la soja. El principal uso de este producto es en la cría intensiva de animales
para consumo en los demás continentes, también se utiliza para consumo humano
directo, con algunos países que tienen gran historia de este producto en sus
dietas, no es el caso de Argentina con muy poco consumo interno de soja. En
este ultimo tiempo el combustible alternativo llamado biodiesel, fue aumentando
la demanda hasta convertirse para muchos en un gran problema a futuro y
culpable de los altos precios internacionales.
El biodiesel es una
realidad y en cierta medida un competidor importante del petróleo como fuente
de energía, con menos contaminación y mayor sostenibilidad en el tiempo. Las
leyes en los países desarrollados obligan al cambio gradual hacia este tipo de
combustible. Esto es claramente positivo si uno observa los problemas actuales
del petróleo, pero no tanto si uno piensa en que es un competidor directo con
la causa alimentaria, lo que provoca variaciones en el precio que muchos países
no están en condiciones de solventarlo, en el otro extremo los países
desarrollados con gran consumo de combustible si pueden y llevan los precios a
la suba. Se debería separar cada cuestión para que los resultados no sean
desventajosos para los países que dependen de este producto para alimentarse.
Otra critica al monocultivo de la soja es que tiene un
cultivo poco intensivo en mano de obra, en comparación al trigo u otros
productos agrícolas que requieren mayor mano de obra. Esto se da por la gran
tecnología que se aplica a este cultivo, como la siembra directa y maquinas
agrícolas que requieren poco personal para su cultivo, la aplicación de
fertilizantes y herbicidas se suele realizar desde avionetas. Todos estos
cambios tecnológicos lograron reducir al máximo la estructura de costo del
producto haciéndola muy competitiva frente a otros productos, pero poco
importante a nivel generación de puestos laborales. EL aumento de los
emprendimientos sojeros financieros, o los llamados Pool de siembra, también
son presentados como negativos a futuro, la creencia es de que producen todo lo
que pueden al menor costo posible y aprovechar el auge de los precios
internacionales, sin pensar en daños ambientales de la tierra por la falta de
alternancia entre cultivos. Esto se debe a la falta de vocación largoplacista
que otorga el arrendamiento por temporada de campos.
Ya se comento en
líneas anteriores que el mercado interno de la soja es muy limitado menos del
5%, aunque se encuentra desarrollándose a buen ritmo aun es un mercado
marginal, la mayor parte de la cosecha se exporta. Se estima que el aumento de
las hectáreas sembradas produce una menor producción de otros productos
agrícolas que son parte principal en la dieta de los argentinos, entre ellos el
trigo, girasol, productos tamberos y ganadería en general. Aduciendo al viraje
de la producción de estos productos hacia la soja por sus mayores rentabilidades,
ya que la evolución de los precios de los demás productos no fueron tan
ventajosos. Esto es terriblemente desfavorable para el país y su población que
deberá pagar precios mayores por productos que se van transformando en escasos
por que unos pocos ocupan las tierras antes sembradas para obtener
rentabilidades altas en la exportación de productos no necesarios para el país.
Este es el efecto de la codicia del neoliberalismo, donde se deja en segundo
plano a las necesidades de la sociedad, para realizar negocios que a pesar de
ayudar en cierto sentido al gobierno para hacer frente a sus costos por la
tributación del producto, a largo plazo es negativo para la economía y muy
dependiente de que la situación internacional se mantenga con buenos precios,
una verdadera utopía, ya que se sabe que los comoditis son los de mayor
variabilidad en el precio. Primero se deben cumplir con las necesidades del
pueblo y exportar el sobrante, es decir a la inversa de los postulados
neoliberalistas plasmados en los últimos 30 años, que hoy se intentan al menos
frenar.
La 125
Esta ley que no fue, pero a la vez logra una trascendencia
increíble durante 2008 y el paro de campo, era un intento poco organizado pero
que al menos daba una mejor protección a ciertos cultivos, fue rechazada por
una sociedad terriblemente mediatizada, donde pocos conocían el trasfondo de la
letra y los efectos que buscaba la ley, pero por alguna razón ya estaban en contra
sin entender la realidad. Fue en mi opinión el primer gran golpe que recibió el
gobierno a manos de los medios concentrados y la clara demostración del poder
de convencimiento que pueden tener en la sociedad. Pero eso es otro tema, voy a
intentar dar algunas pautas de lo que proponía la letra de la ley para mejorar
la situación, que hoy padecemos en un mayor grado.
La ley que se mando al las cámaras legislativas, comenzó
como un decreto que tenía como primera medida regular las retenciones al campo,
las cuales eran y son del 35%, para todos los casos y dar mayor flexibilidad
según el precio internacional, a grandes rasgos seria que en caso de aumentar
el precio internacional la retención subiría con topes cercanos al 45%, pero si
el precio descendiera también lo harían éstas, con un mínimo cercano al 25%. Se
aclara que no todos los productos se incluyeron solo los que estaban más
expuestos a los precios internacionales, el primer efecto de esta medida es el
de estabilizar el precio obtenido por los productores para que estén más
protegidos a los vaivenes de los precios internacionales que podrían provocar
efectos negativos en la planificación. A la vez transferir parte de los
beneficios/perdidas al estado, es decir cuando el precio beneficie al productor
también lo hará al país y lo mismo en el otro caso. Claro que la tendencia era
a la suba de los precios y esto se verifico en estos años, con aumentos no tan
abruptos pero reales, es decir que el estado hubiera surgido como beneficiario.
Esta fue la postura que llevo al paro por varios meses del campo con la idea
fija de que el estado se quería adueñar de sus ganancias, esta visión sesgada
de la sociedad se llevo a los medios y la gente se quedo con esta idea. Pero la
realidad es otra, es cierto que el estado hubiera obtenido mayores ingresos en
base a este método, que creo que no es algo desconsiderado en un estado
redistribucionista, donde los mayores beneficios otorgados por los precios
internacionales deberían derramarse en todos los argentinos no solo en los
grandes productores, que poseen la mayor concentración histórica en el país.
Entonces por más que este sea el principal fundamento, lo entiendo como
suficiente, pero además de esto existe otro fundamento superador del
mencionado, el efecto es el que provoca en este caso la soja frente a otros
cultivos que son consumidos en el país, con exportación de excedentes. Los
aumentos en los precios de la soja son por esta época mucho mayores que los de
otros productos, lo que provoca que a corto plazo el productor modifique sus
cultivos por los de mayor rendimiento, es decir soja, lo que agravaría aun más
el problema de la sojizacion en el país y dejaría mas al descubierto otros
cultivos como el trigo o maíz, provocando aumento en los precios inconcebibles
en un país de cultura agrónoma. Con un aumento de las retenciones alineada al
precio internacional esta rentabilidad se suavizaría y la ventaja económica
tendería a desaparecer. Este es el espíritu de la norma, pero los medios no lo
presentaron así y se aprovecharon de una sociedad con poco interés en la
actividad y por lo tanto poco conocimiento para generar una idea propia del
tema, a esto se le agrega que el aparato mediático del gobierno no estaba tan
aceitado para explicar la medida y competir con el discurso en contra, esta
suma de conflictos de poder que poco aportan a la sociedad llevaron a mostrar
una medida que podría haber traído ventajas como país, a seguir fomentando la
concentración de la actividad y la extensión de la soja. Esta medida recordemos
no solo quedo como un decreto se envió como proyecto de ley para tratamiento y
votación, que además incorporo modificaciones que beneficiaban al pequeño
productor que saldría desfavorecido de la medida, y ni aun así se pudo aprobar,
por el voto no positivo del ex vicepresidente Cobos. Asombra ver el sesgo en su
mayor expresión puesto desde los medios a favor de unos pocos grandes
beneficiarios y dejando en clara situación desventajosa al gobierno.
También es bueno recordar los efectos secundarios a partir
de la negativa a la ley, el desabastecimiento sufrido por el paro de rutas
nacionales por parte de los productores, la mayoría engañados con la historia
del avance del gobierno en la actividad que se profundizaría cada vez mas y los
terminaría desfavoreciendo, llevo a un brote inflacionario no conocido durante
los años de gobierno Kirchnerista, que tendrá efectos hasta el día de hoy,
dejando una huella imborrable de separación discursiva, los medios lograron
como no lo habían podido hacer hasta el momento recuperar la credibilidad que
habían perdido, aprovechándose de la situación y logrando recuperar el poder
para desequilibrar las futuras acciones del gobierno y avanzar en un conflicto
publico que hasta el día de hoy no parece solucionarse.
El temario es apasionante y recién comienza tengo mucho que
escribir para poner de manifiesto cual seria a mi entender la situación ideal
del campo para este país. Hasta la próxima.

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