viernes, 7 de junio de 2013

El campo argentino, introducción a un tema central

El campo argentino, introducción a un tema central
Introducción y algo de historia
En esta entrada buscare hacer una pequeña reseña histórica del campo y su rol como actor principal dentro de los cambios del país. Es clara la orientación agro dependiente de Argentina, ya en sus inicios como país libre, el ingreso de inversiones siempre estuvo vinculado al sector primario, donde las grandes potencias, como Gran Bretaña construyeron la infraestructura necesaria para mejorar el costo de producir, Argentina arraigo su crecimiento a este país casi sin imponer condiciones. El circuito era Gran Bretaña tenia el capital y la tecnología, Argentina tenia las tierras pero su capacidad de desarrollo era muy limitada, entonces el país nórdico realizaba las inversiones que el país necesitaba para desarrollar de forma rentable la actividad agropecuario, a cambio el país debía vender sus productos casi exclusivamente a este país, que industrializaba los productos y luego nos lo volvía a vender como producto de consumo pero a precio de mercado, de esa forma ambos países saldrían beneficiados; los resultados finales todos los conocemos, con un mercado británico que monopolizaba todo el comercio argentino, vendiendo sus productos a un precio mucho mayor al que lo hacían en otros países y comprando la materia prima que necesitaban para producir y exportar, a un precio abusivamente conveniente, llevando al estado a ser casi una dependencia de este país.

El campo fue el gran beneficiado de esta situación, ya que los grandes terratenientes recibían préstamos y la infraestructura necesaria para fomentar tanto el crecimiento del área sembrada como de la mejora en rendimientos. La actividad ganadera era predominante en ese momento, por su menor dificultad de explotación y buenos precios internacionales. Las ganancias quedaban en manos de los dueños de los campos, los acopiadores y los grandes socios de los frigoríficos que Gran Bretaña tenia en el país, es decir que la mayor parte de la población no veía los beneficios obtenidos por la actividad agropecuaria, el derrame social era mínimo.

Luego de la primer guerra mundial y el ascenso de EEUU como potencia internacional, Inglaterra fue perdiendo su influencia a nivel mundial y Argentina siguió su camino. La década del ´30 marco el principio del modelo de sustitución de importaciones y con el la búsqueda de financiar otras actividades en base a los ingresos que producía el campo. Los proyectos para gravar la actividad agropecuaria de forma más seria fueron más frecuentes para canalizar esos fondos al desarrollo de otras actividades industriales con orientación  al consumo interno. Fueron años en que se sucedieron golpes cívico-militares y democracias con poco poder de decisión. A pesar de esto el modelo industrial avanzaba, se comenzó a abrir el mercado a EEUU y otros países, ayudando a mejorar los precios obtenidos por la materia prima exportada. EL gobierno de Peron hizo una profundización del modelo industrial obteniendo los fondos de un mayor ahogo impositivo al campo, a mejoras en los procesos recaudatorios para evitar la evacion y a precios de la carne en constante aumento en el periodo posguerra. Esto fue provocando un roce entre el gobierno y los grandes terratenientes y sectores minoritarios que acumulaban las mayores riquezas del país y están en contra del modelo redistribucionista. Estos problemas internos mas un desenso en los precios internacionales que tuvieron pico en el año 1952, llevaron al gobierno de Peron a apoyar  la famosa vuelta al campo, ya que argentina necesitaba que este sector sea exitoso para obtener las divisas que proporcionaba la actividad. A pesar de este apoyo la situación nunca mejoraría y el campo apoyo el golpe militar del año ´55 que derroco al gobierno justicialista. El campo y sus actores retomaron las sendas del poder en el país teniendo periodos de muy poca presión tributaria, a pesar de esto cuando los gobiernos tenían problemas de caja aumentaban las retenciones para obtener aire fresco. Es de gran curiosidad observar como esos momentos en que el campo veía descender sus ingresos por el aumento de las retenciones, eran como preludios de una futura crisis o directamente cambio de gobierno, en el tercer gobierno de Peron cuando se quiso apoyar el crecimiento del país en el campo, llego el golpe de estado del ´76, donde el campo fue el gran beneficiado. 

Casi toda la década del ´90 el campo recibió gran apoyo, ya que la idea del neoliberalismo era tener un país agroindustrial, donde la economía girara alrededor de esta actividad, que debería reinvertir sus grandes ingresos. Es claro que esto nunca paso y argentina siguió vendiendo sus productos primarios y no invirtiendo en industrializar lo producido y luego exportarlo, lo único que se logro fue concentrar aun mas la actividad. Todas las tecnologías en semillas y siembra directa, que se ampliaron en esta época, ayudo al crecimiento constante de los cultivos con poca o nula necesidad de mano de obra, con la soja como principal competidor. Dejando los cultivos regionales en clara desventaja por el tipo de cambio poco conveniente, lo que llevo a que los pequeños productores vendan sus tierras a los grandes grupos sojeros.

La soja
La soja es una oleaginosa que esta en el centro de la escena a nivel mundial, Argentina es el tercer productor mundial,  tuvo su explosión en la década del ´80, con la inclusión del doble cultivo y la mejora en tecnología tanto en fertilizantes como en genética de semillas, en los ´90 la masividad de la siembra directa permitió mejorar mucho los costos. En todo este camino se logro mejorar muchísimo los rendimientos y de a poco fue ganándole espacio al maíz, al trigo y al girasol. Tiene una participación en exportaciones en torno al 25%, entre producto primario y procesados como pallet de soja o harina. Los destinos más importantes se ubican en Asia y Europa.  Las manufacturas agropecuarias tienen un nivel de valor agregado bajo pero de los mejores de la región.

En las próximas líneas se realizara un análisis que concentre las creencias que deja el cultivo de la oleaginosa, y en un color diferente una opinión propia.
Es clara la importancia de la soja dentro de la economía Argentina y latinoamericana en general, gran parte la de expansión del cono sur es explicada por los aumentos de precio, rendimiento y superficie sembrada de la soja. También es importante resaltar el gran daño ambiental producido en este proceso de crecimiento donde hectáreas completas de bosque nativo fueron taladas para la cosecha de la soja, las toneladas de fertilizante que se utiliza en el proceso y las modificaciones genéticas que se le realizan a las semillas para darle ventajas, como la resistencia a algunos herbicidas o algunas plagas que la atacaron históricamente.

El daño ambiental del aumento de las hectáreas dedicadas a la agricultura esta a la vista, en cierto sentido es algo que acompaño la evolución de la agricultura, a medida que el mundo fue aumentando la demanda de productos el desmonte fue el primer paso para aumentar la demanda. Desgraciadamente la demanda crece exponencialmente y hoy es mucho mas notorio el efecto que trae el desmonte por el daño hecho en el pasado, los limites de desmonte se excedieron hace tiempo y es momento de poner un freno por parte de los gobiernos. La solución es comenzar a invertir en desarrollos que ayuden a mejorar los rendimientos por hectárea, en especial en zonas que no son muy aptas para este tipo de cultivo pero que se utilizan a un menor rendimiento con buena rentabilidad. Se debe buscar la proyección en el tiempo de estos productos para darle mayor valor agregado a lo producido, sostener esto en el largo plazo es la base para crear una mayor industrialización que reemplace la necesidad de aumentar las hectáreas producidas en busca de mayores rendimientos. De esta forma el país aumentara sus exportaciones fomentando la industria y el derrame social de la actividad. Y los productores aumentar sus ingresos en base a las inversiones con un solido apoyo del gobierno.

Los años 70 y luego en los 90 fueron los años donde la cosecha de este producto se acrecentó exponencialmente, por la mayor demanda y precio mundial, provocando en la actualidad lo que se denomina monocultivo de la soja. El principal uso de este producto es en la cría intensiva de animales para consumo en los demás continentes, también se utiliza para consumo humano directo, con algunos países que tienen gran historia de este producto en sus dietas, no es el caso de Argentina con muy poco consumo interno de soja. En este ultimo tiempo el combustible alternativo llamado biodiesel, fue aumentando la demanda hasta convertirse para muchos en un gran problema a futuro y culpable de los altos precios internacionales.

El biodiesel es una realidad y en cierta medida un competidor importante del petróleo como fuente de energía, con menos contaminación y mayor sostenibilidad en el tiempo. Las leyes en los países desarrollados obligan al cambio gradual hacia este tipo de combustible. Esto es claramente positivo si uno observa los problemas actuales del petróleo, pero no tanto si uno piensa en que es un competidor directo con la causa alimentaria, lo que provoca variaciones en el precio que muchos países no están en condiciones de solventarlo, en el otro extremo los países desarrollados con gran consumo de combustible si pueden y llevan los precios a la suba. Se debería separar cada cuestión para que los resultados no sean desventajosos para los países que dependen de este producto para alimentarse.

Otra critica al monocultivo de la soja es que tiene un cultivo poco intensivo en mano de obra, en comparación al trigo u otros productos agrícolas que requieren mayor mano de obra. Esto se da por la gran tecnología que se aplica a este cultivo, como la siembra directa y maquinas agrícolas que requieren poco personal para su cultivo, la aplicación de fertilizantes y herbicidas se suele realizar desde avionetas. Todos estos cambios tecnológicos lograron reducir al máximo la estructura de costo del producto haciéndola muy competitiva frente a otros productos, pero poco importante a nivel generación de puestos laborales. EL aumento de los emprendimientos sojeros financieros, o los llamados Pool de siembra, también son presentados como negativos a futuro, la creencia es de que producen todo lo que pueden al menor costo posible y aprovechar el auge de los precios internacionales, sin pensar en daños ambientales de la tierra por la falta de alternancia entre cultivos. Esto se debe a la falta de vocación largoplacista que otorga el arrendamiento por temporada de campos.

Ya se comento en líneas anteriores que el mercado interno de la soja es muy limitado menos del 5%, aunque se encuentra desarrollándose a buen ritmo aun es un mercado marginal, la mayor parte de la cosecha se exporta. Se estima que el aumento de las hectáreas sembradas produce una menor producción de otros productos agrícolas que son parte principal en la dieta de los argentinos, entre ellos el trigo, girasol, productos tamberos y ganadería en general. Aduciendo al viraje de la producción de estos productos hacia la soja por sus mayores rentabilidades, ya que la evolución de los precios de los demás productos no fueron tan ventajosos. Esto es terriblemente desfavorable para el país y su población que deberá pagar precios mayores por productos que se van transformando en escasos por que unos pocos ocupan las tierras antes sembradas para obtener rentabilidades altas en la exportación de productos no necesarios para el país. Este es el efecto de la codicia del neoliberalismo, donde se deja en segundo plano a las necesidades de la sociedad, para realizar negocios que a pesar de ayudar en cierto sentido al gobierno para hacer frente a sus costos por la tributación del producto, a largo plazo es negativo para la economía y muy dependiente de que la situación internacional se mantenga con buenos precios, una verdadera utopía, ya que se sabe que los comoditis son los de mayor variabilidad en el precio. Primero se deben cumplir con las necesidades del pueblo y exportar el sobrante, es decir a la inversa de los postulados neoliberalistas plasmados en los últimos 30 años, que hoy se intentan al menos frenar.
 
La 125
Esta ley que no fue, pero a la vez logra una trascendencia increíble durante 2008 y el paro de campo, era un intento poco organizado pero que al menos daba una mejor protección a ciertos cultivos, fue rechazada por una sociedad terriblemente mediatizada, donde pocos conocían el trasfondo de la letra y los efectos que buscaba la ley, pero por alguna razón ya estaban en contra sin entender la realidad. Fue en mi opinión el primer gran golpe que recibió el gobierno a manos de los medios concentrados y la clara demostración del poder de convencimiento que pueden tener en la sociedad. Pero eso es otro tema, voy a intentar dar algunas pautas de lo que proponía la letra de la ley para mejorar la situación, que hoy padecemos en un mayor grado.

La ley que se mando al las cámaras legislativas, comenzó como un decreto que tenía como primera medida regular las retenciones al campo, las cuales eran y son del 35%, para todos los casos y dar mayor flexibilidad según el precio internacional, a grandes rasgos seria que en caso de aumentar el precio internacional la retención subiría con topes cercanos al 45%, pero si el precio descendiera también lo harían éstas, con un mínimo cercano al 25%. Se aclara que no todos los productos se incluyeron solo los que estaban más expuestos a los precios internacionales, el primer efecto de esta medida es el de estabilizar el precio obtenido por los productores para que estén más protegidos a los vaivenes de los precios internacionales que podrían provocar efectos negativos en la planificación. A la vez transferir parte de los beneficios/perdidas al estado, es decir cuando el precio beneficie al productor también lo hará al país y lo mismo en el otro caso. Claro que la tendencia era a la suba de los precios y esto se verifico en estos años, con aumentos no tan abruptos pero reales, es decir que el estado hubiera surgido como beneficiario. Esta fue la postura que llevo al paro por varios meses del campo con la idea fija de que el estado se quería adueñar de sus ganancias, esta visión sesgada de la sociedad se llevo a los medios y la gente se quedo con esta idea. Pero la realidad es otra, es cierto que el estado hubiera obtenido mayores ingresos en base a este método, que creo que no es algo desconsiderado en un estado redistribucionista, donde los mayores beneficios otorgados por los precios internacionales deberían derramarse en todos los argentinos no solo en los grandes productores, que poseen la mayor concentración histórica en el país. Entonces por más que este sea el principal fundamento, lo entiendo como suficiente, pero además de esto existe otro fundamento superador del mencionado, el efecto es el que provoca en este caso la soja frente a otros cultivos que son consumidos en el país, con exportación de excedentes. Los aumentos en los precios de la soja son por esta época mucho mayores que los de otros productos, lo que provoca que a corto plazo el productor modifique sus cultivos por los de mayor rendimiento, es decir soja, lo que agravaría aun más el problema de la sojizacion en el país y dejaría mas al descubierto otros cultivos como el trigo o maíz, provocando aumento en los precios inconcebibles en un país de cultura agrónoma. Con un aumento de las retenciones alineada al precio internacional esta rentabilidad se suavizaría y la ventaja económica tendería a desaparecer. Este es el espíritu de la norma, pero los medios no lo presentaron así y se aprovecharon de una sociedad con poco interés en la actividad y por lo tanto poco conocimiento para generar una idea propia del tema, a esto se le agrega que el aparato mediático del gobierno no estaba tan aceitado para explicar la medida y competir con el discurso en contra, esta suma de conflictos de poder que poco aportan a la sociedad llevaron a mostrar una medida que podría haber traído ventajas como país, a seguir fomentando la concentración de la actividad y la extensión de la soja. Esta medida recordemos no solo quedo como un decreto se envió como proyecto de ley para tratamiento y votación, que además incorporo modificaciones que beneficiaban al pequeño productor que saldría desfavorecido de la medida, y ni aun así se pudo aprobar, por el voto no positivo del ex vicepresidente Cobos. Asombra ver el sesgo en su mayor expresión puesto desde los medios a favor de unos pocos grandes beneficiarios y dejando en clara situación desventajosa al gobierno.

También es bueno recordar los efectos secundarios a partir de la negativa a la ley, el desabastecimiento sufrido por el paro de rutas nacionales por parte de los productores, la mayoría engañados con la historia del avance del gobierno en la actividad que se profundizaría cada vez mas y los terminaría desfavoreciendo, llevo a un brote inflacionario no conocido durante los años de gobierno Kirchnerista, que tendrá efectos hasta el día de hoy, dejando una huella imborrable de separación discursiva, los medios lograron como no lo habían podido hacer hasta el momento recuperar la credibilidad que habían perdido, aprovechándose de la situación y logrando recuperar el poder para desequilibrar las futuras acciones del gobierno y avanzar en un conflicto publico que hasta el día de hoy no parece solucionarse.         


El temario es apasionante y recién comienza tengo mucho que escribir para poner de manifiesto cual seria a mi entender la situación ideal del campo para este país. Hasta la próxima.

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