jueves, 30 de enero de 2014

El país que aún no nos animamos a tener

El país que aún no nos animamos a tener. 
Muchas preguntas aun sin responder y algunos comentarios para razonar.



Lanzamiento del ARSAT 1 Patas para arriba programa 25
Tecnología Aeroespacial Industria Argentina

Argentina mi país, territorio de esperanza y fortaleza, sobradas pruebas de la grandeza propia nos obligan a estar siempre de pie, las peores crisis y las mejores oportunidades circundan nuestra historia, lugar de grandes creaciones e inspiradores de las más fantásticas historias en todo el mundo, en una cara de la moneda recursos suficientes para alimentar casi 6 poblaciones como la nuestra, en la otra cara épocas en donde el 50% de la población no cubría sus necesidades básicas. Cada provincia con su tonada, sus costumbres, sus comidas e incluso sus paisajes. Centralidad histórica hacia un puerto difícil de romper. Somos parte de un país donde la inclusión es cada vez más compleja, los caminos de la soberanía no siempre son los que sugerimos como habitantes y dueños de nuestro futuro. La diversidad enriquece pero en ocasiones rompe con la centralidad de un modelo de país en común. Las bases de la sociedad que buscamos no son sólidas, las crisis sociales en busca del poder, son moneda común en nuestra rica historia. Sera nuestro origen monárquico  heredado de la madre patria, será la diversidad de nuestras inmigraciones, será la concentración de poder en pocas manos, será nuestra dependencia agraria, será la gran clase media pujante que nos representa o será la dependencia de los recursos públicos de las clases bajas. Cuestiones de fondo como estas suelen ser claves en todos los debates políticos de los males que aquejan a Argentina. Es difícil determinar si alguna de ellas es correcta, o si es una mezcla de varias, pero la realidad es que por alguna razón los argentinos giramos constantemente en los mismos problemas con una falta de memoria sospechosa, que dificulta romper con este círculo perpetuo. Tenemos claro que defendemos?  Hasta donde aceptamos los abusos de un capitalismo? El cual a partir de la última dictadura militar se fue arraigando en el país con  consecuencias culturales que en ocasiones difuminan la realidad y esconde a nuestros verdaderos enemigos,  a los cuales debemos domesticar para aspirar a una sociedad más justa y equilibrada para todos. Comprendemos exactamente cuál es nuestra responsabilidad dentro de la sociedad que vivimos?, comprendemos los hechos ocurridos en momentos oscuros de nuestra historia?, como defender nuestros derechos sin herramientas culturales efectivas?. Cuantas preguntas con alto grado de banalidad que surgen al pensarnos como parte de un todo que interactúa constantemente, cuanto de lo que creemos lo razonamos y parte de una opinión propia? y cuanto es repetido sin un claro sentido? que tan participes somos de los cambios que nos permitan mejorar como sociedad, cuanto de lo que sospechamos se convierte en realidad y cuánto perturba nuestras mentes sin salir de ella.
Hasta cuándo vamos a soportar ser un país emergente, o mejor dicho cuándo vamos a entender cuáles son nuestras fortalezas y las vamos a explotar al máximo, debemos comprender que el crecimiento no puede ser egoísta, el mejoramiento de nuestra calidad de vida no puede dejar vacíos sociales y deben apuntar a una equiparación de oportunidades sin limitar el crecimiento, pero manteniendo una base definida a través de la regulación del estado. Romper este modelo de clases tan marcadas es la base del cambio a largo plazo, ya que hereda las peores características de un modelo discriminatorio que ya dio suficientes señales de fracaso. Somos capaces de aceptar con alegría el crecimiento vecino? O brota esa envidia tan dañina de nuestro interior, tenemos paciencia para entender que hoy le puede tocar a otro, pero seguramente mañana me tocara a mí y el resto de las personas deben alegrarse como yo lo hice por ellos. Parece algo tan simple que suena molesto al oído, pero en realidad la práctica mucho más compleja y hacerla parte de nuestra cultura es algo que quizás nos lleve la vida aprender. Tenemos una sociedad que bajo las peores circunstancias, económicas y sociales, siempre mostro claramente la solidaridad que aflora entre las personas que habitamos este país, muestra de esto es la salida de la dictadura militar luego de la guerra de Malvinas de manera inevitable por reclamo de la sociedad toda, otros países hermanos debieron esperar cerca de 10 años más para aspirar a recuperar la democracia usurpada, otro claro ejemplo es la crisis del 2001, la mayor crisis de toda la historia nacional, superada a través de la solidaridad de un pueblo desbastado, sin discriminar entre clases sociales, es muy difícil borrar esas imágenes de camionetas último modelo estacionadas fuera del club deportivo donde se hacían las reuniones del club del trueque, donde hasta la persona que supo disfrutar de una seguridad de vida envidiable en otros momento, se vio obligado por la pérdida de trabajo a ofrecer sus productos o servicios a personas de clases sociales mucho más bajas para poder cubrir sus necesidades, no había ningún rastro de discriminación cada uno se hacía valer por lo que podía ofrecer porque el estado estaba ausente, se había hipotecado a los grandes grupos económicos que fueron los únicos vencedores de la crisis. Historias simples pero claras como estas rompen con cualquier esquema de desigualdad que se intente conceptualizar. Pareciera ser que los problemas comienzan a surgir con el ascenso desproporcionado de las clases a nuevas oportunidades, digo desproporcionado porque es muy difícil equiparar capacidades y merecimientos en la carrera por el ascenso económico, lo que provoca inevitablemente conflictos en el camino y gente inconforme con su situación. Comienza un proceso inverso al de las crisis donde comienzan a surgir una mezcla de sentimientos egoístas y en algunos casos discriminatorios, a partir de las medidas tomadas por el estado para ir corrigiendo situaciones de desigualdad. Al parecer siempre que se habla de tomar parte de los recursos obtenidos por las clases altas mediante mayores impuestos para redistribuirlas entre las clases bajas necesitadas y con deficiencias históricas que se deben ir corrigiendo, todos estamos de acuerdo, siempre y cuando nuestro bolsillo salga intacto del procedimiento, caso contrario se despierta el monstruo interno capaz de decir las peores palabras y de herir de la peor forma un estado que en cierta forma nos permitió mejorar nuestro pasar económico a través de las medidas tomadas, y además los afectados se van corriendo de bando transformándose en soldados de las clases altas. Parece una historia muy actual, pero en realidad se dio en cada momento de esplendor de este hermoso país. Frases que dilapidan a la persona que las dice son muy comunes, siempre atribuyendo que no se debe ayudar a las clases bajas a tener mejores oportunidades porque son un gasto innecesario ya que no tienen el grado de madures suficiente para hacer un buen uso de esta ayuda, y utilizaran los ingresos para drogas o alcohol, sin cumplir con los objetivos planteados, asumiendo que son un grupo homogéneo que tendrá idénticas reacciones ante una ayuda por parte del estado. Cabe mencionar que Argentina supo ser un país con pleno empleo durante al menos 40 años, a pesar de los conflictos sociales y las democracias suspendidas por goldes militares, el objetivo de industrializar, mantener el empleo y mantener un crecimiento digno y soberano, eran políticas de estado, que ni siquiera los gobiernos defactos transitorios se animaron a romper, cabe aclarar que nunca se podrían defender por sus actos en el campo social con abuso de poder sin ninguna justificación que hicieron tanto daño al país. La Argentina a partir de una sociedad más igualitaria supo ser pionera en muchos avances tecnológicos que muchos habitantes desconocen, la lista es enorme algunos destacados son los vehículos desarrollados y construidos íntegramente en el país por la IAME, o los aviones con tecnología de punta desarrollados por el país, o Clementina la primer computadora de alta capacidad que funciono a partir de 1961 con mantenimiento 100% argentino, somos el cuarto país en mandar y traer de vuelta un ser vivo al espacio, el mono juan fue el tripulante en 1969, o el ambicioso plan de misiles Condor II que tenían alcance de 1000 km, o la construcción de las calculadoras Cifra en la década del 70 que fueron la base de lo que luego fueron las pc de escritorio, y la lista puede continuar por muchas hojas más, pero lo que es importante resaltar es la importancia de poder tener una estabilidad a largo plazo en el país, que permita a un ritmo lento pero seguro lograr inversiones en sectores esenciales para ser un país con investigación y desarrollo que nos permitan tener verdadera soberanía, muchas veces nos hablan de recetas mágicas que en el corto plazo nos acercarían a las potencias mundiales, lo cual es siempre una mentira porque esas recetas no existen o al menos no en un periodo de tiempo reducido, la única realidad es poder cuidar a la sociedad y lograr que las personas tengan un grado de motivación y arraigo que vuelvan a colocar al país entre los de mayor desarrollo, lejos de las cadenas construidas por los países que dirigen el mundo. Como mencionamos antes la última dictadura militar nunca podrían ser comparados con los gobiernos de factos anteriores, por el grado de injusticia y de ultrajamiento de todo lo bueno que tenía el país, realmente tiene que haber sido un odio extremo al lugar que habitaban de otra forma no se puede explicar cómo con apoyo civil este grupo de delincuentes llevo a cabo las peores prácticas para proteger el capital de unos pocos, desarmando años de desarrollo, nuevamente me pregunto como la sociedad permitió este abuso tan grande?, fue el grado de violencia ejercido por estos grupos económicos con las fuerzas militares como garantes?, fue el vacío que provoco la muerte del general en una parte importante de la sociedad que se identificaba con su liderazgo?, o fue solo una mentira muy bien armada?, tan complicada era la situación social del momento? porque este sector tan minoritario tenia las herramientas para cometer los peores delitos y un cambio cultural que aun hoy está latente en esta sociedad en democracia? La justicia nacional no podía intervenir para evitar tanta injusticia?. Más preguntas que una persona de corta edad como yo se sigue haciendo y aun hoy no puede contestar.                
Somos capaces de entender que las medidas efectivas que cambiaran radicalmente nuestra forma de vida son medidas de largo plazo que incluso quizás no logremos ni siquiera ser parte muchos de nosotros, pero que se deben llevar a cabo para dejar de ser ciervos de un mundo globalizado que no da señales de ser una salida posible a los problemas que hoy tenemos. Debemos comprender que el país, sus recursos, nuestra educación y trabajo duro son las únicas soluciones a este problema, los objetivos no pueden orientarse solo a mantener la inflación en los objetivos propuestos a cualquier precio, debemos atacar los problemas de raíz, la concentración de capital que comenzó en la década del 70’ debe ser atacada con el fomento de mayor competencia y medidas contra el abuso de posición dominante, que sean claras y tengan efectos reales en los delincuentes sin escrúpulos que atentan contra la estabilidad del país, en pos de un mayor ingreso propio, los gremios deben comprender que son parte importante en este juego y deben dedicarse a cumplir su rol social, que obliga a que sean militantes activos en la lucha por el abuso del trabajador por parte de los empleadores y por parte de los comerciantes también, porque es imposible correr siempre detrás de los aumentos de precios de un grupo oligopólico de empresas que siempre salen beneficiados. Somos los verdaderos protectores de nuestros derechos y esa es una responsabilidad que no podemos delegar en nuestros gobernantes, debemos recordar que el poder de un presidente radica en el acompañamiento de la sociedad que debe comprender y en ocasiones manifestarse ante las medidas que se vallan tomando, pero siempre con responsabilidad porque sin este apoyo básico en la lucha por la ampliación de derechos, los únicos vencedores son los que poseen la billetera más grande que le permitan aguantar los embates en el tiempo, el trabajados de a pie no puede vivir años sin trabajar, el empresario si. Debemos comprender que la mala costumbre de criticar personas y no ideas, provoca que viejos males  de la sociedad revivan de la mano de un elenco diferente pero con los mismos efectos siempre, nuestras ideas de un país justo no deben ser inducidas por los medios de prensa, que casi en todas las ocasiones protegen intereses económicos superiores.
 Voy a ir cerrando ya con este ensayo que no tiene una línea de tema establecido, sino que lo entiendo como un pequeño razonamiento a través de preguntas que como persona de corta edad que debe obligatoriamente entender la historia a través de libros y no por vivencias concretas, decididamente soy un convencido de que todo tiene que ver con todo y que estas preguntas son una mínima expresión de los problemas que aun enfrentamos, también podríamos hablar del rol de los medios de prensa en la sociedad, o las grandes deficiencias de la justicia por su gran hermeticidad, o las deficiencias impositivas de un régimen tremendamente regresivo que debe ser repensado, o también de la educación o los problemas de un federalismo a medias perfectamente titulado por Halperin Donghi como “país mal unido”. La idea de este texto es motivar humildemente el pensamiento y la curiosidad de los lectores para descubrirse como parte de una sociedad que a pesar de su indiferencia los afecta en cada paso de la vida. Seamos responsables y animémonos a un renacer del pensamiento, el país lo necesita.
La actualidad nos pone nuevamente ante la encrucijada por la puja de poderes que ya nos afecta a todos, de nosotros depende defender la democracia o permitir nuevamente que el país sea saqueado, un pacto nacional es urgente para dar claridad al futuro, y evitar que esta situación compleja a nivel económico se convierta en una crisis que afecte la fuente de trabajo de la gente.      
Hasta la próxima…


No hay comentarios:

Publicar un comentario