La fiesta de la oligarquía
Pocos meses transcurrieron del primer gobierno con ideología
liberal votado democráticamente, con un resultado muy estrecho sobre la
continuidad de un modelo popular que cargaba con la pesada mochila de un rodaje de 10 años, lo que habla del fuerte
apoyo que gran parte de la población puso en las urnas. La etapa kirchnerista
puesta en debate al poco tiempo de cerrada al menos a nivel ejecutivo, muestra
una enorme cantidad de medidas positivas y algunos muchos errores que lo
llevaron a perder una elección frente a una familia que fue protagonista
principal de etapas muy oscuras de este país.
Poco tiempo se necesitó para entender que no era un gobierno
con prioridad en mejorar las condiciones de las clases populares de este país,
las medidas tomadas inicialmente mostraron una clara necesidad de devolver
rentabilidad (mucho mayor de la que normalmente se obtienen en otros países por
las mismas actividades) a los sectores que más influyen desde el anonimato
sobre los hilos de la economía en este país, muchos son las denominaciones que
han ido teniendo a lo largo de la historia, poder permanente, capitanes de la
industria, o más actual el famoso círculo rojo, un grupo concentrado de
empresas nacionales y multinacionales, las segundas en un mayor grado de
relevancia, son empresas que como pulpos fueron a través de los años y apoyados
en el avance del neoliberalismo, que en mayor o menor medida está vigente en el
país desde finales de la década del ’70, ocupando espacios en sectores cada vez
más indispensables e importantes en pos de lograr un desarrollo nacional,
muchos espacios ocupados por grandes empresas estatales que fueron pioneras en
latinoamerica y fueron pasando a manos privadas con un claro objetivo de cortar
un imperante desarrollo. Los militares sentaron las bases de un modelo
financista, exportador, primarizado y concentrado inicialmente con grupos
económicos que apoyaron el golpe militar, la famosa patria contratista a trabes
de contratos y concesiones que perseguían el único objetivo de reducir al
estado y enriquecer a estos grupos económicos. El alfonsinismo fue una pausa
necesaria para pacificar un país que no lograba concertar la paz entre las
distintas facciones en pugna, un gran gobierno que no pudo soportar el peso de
una deuda estatizada, la falta de dólares y el asedio constante de los grupos
concentrados que usaron a su favor la falta de dólares, la inflación y el
manejo de los medios para crear un clima de insatisfacción e incomprensión
frente a los problemas que surgían. Fue un paso necesario para lograr un primer
objetivo colocar un gobierno peronista democrático pero altamente vulnerable al
patrocinio del poder permanente que mantenía su incansable crecimiento. La
década del noventa tenía un claro objetivo quitar al estado las empresas núcleo
que debieron haber sido la base de un desarrollo social pero que a través de
malas gestiones y endeudamiento innecesario fueron transformándose en algunos
casos en empresas deficitarias que no podían llevar adelante las inversiones
necesarias para competir a nivel internacional. Los beneficiarios de esta gran
quita fueron los grupos económicos nacionales en un principio y luego por
grupos multinacionales que tuvieron una extraña facilidad para convencer a los
dueños anteriores de que era mejor negocio fugar el dinero a paraísos fiscales
que mantenerlas en funcionamiento asumiendo riesgos. Estos grupos empresarios
pueden haber perdido una parte de las empresas en manos de transnacionales pero
no por eso perdieron la posibilidad de ser los intermediarios en los procesos
económicos.
La etapa del kirchnerismo no será analizada en esta
editorial en profundidad, por no ser el tema principal pero es necesario hacer
un recorrido sobre estos grupos concentrados que en su mayoría son empresas de
balanza comercial positiva y a su vez son los que pueden especular con los
dólares que necesita el estado para mantener otras ramas deficitarias pero
necesarias para una estrategia de desarrollo industrial basado en manufacturas
de alto valor agregado, al principio con la protección necesaria para mantener
un mercado interno con gran poder adquisitivo, para luego poder competir en
mercados internacionales, una receta que por más que suene lógica el
neoliberalismo no lo predica incluso son tan hipócritas que ni siquiera mencionan
que fue la estrategia seguida por todos los ejemplos de país desarrollado que
encontramos en el mundo. Protección y planificación estatal siempre fue la
columna vertebral de los procesos industriales. El kirchnerismo no fue un
ejemplo de economía planificada, ya que las prioridades luego de la crisis del
2001 era que la gente pueda tener un plato de comida y un empleo que comenzara
a devolverle la dignidad pérdida. Tuvo una primer etapa de crecimiento a tasas
chinas donde el poder económico, el poder político, y el poder financiero, los
sectores obreros, e incluso los sectores exportadores, a pesar de sus
divergentes objetivos unieron fuerzas para recuperar una economía deprimida,
esta etapa se cerró a mediados del 2007, situación que coincidió con la primer
presidencia de Cristina Fernandez, a partir de ese momento se hacen visibles y
explicitas las lógicas diferencias inherentes a la necesidad de modificar el
estatus quo en pos de su sector, lo que en criollo se traduciría buscaban
llevar el agua a su molino. La primera gran lucha se dio en 2008 entre el poder
político y el poder agroexportador, con la famosa crisis del campo. Frente a
este conflicto y el gran excedente por los altos precios internacionales que
había en juego, los demás poderes fueron alineándose detrás de sus favoritos,
los grandes ganadores fueron los sectores que decidieron apoyar al campo, la principal
herramienta de ataque los medios de comunicación (una vez más en la larga
historia argentina), el nivel de agresión y desconfianza entre los diferentes
poderes llevaron al país a una mala preparación frente a la mayor crisis del
mundo desde la famosa crisis del ’29. Desde ese momento todo fue cuesta arriba
y claramente se noto en los valores de crecimiento a partir del año 2011, último
año de abultado crecimiento, pero con una incesante fuga de divisas desde los
poderes permanentes, lo que obligo al gobierno a cerrar ese camino, con el
disgusto que eso generaría en los poderes concentrados. El gobierno claramente
había perdido la capacidad de mediar entre los diferentes poderes, incluso
surgieron fracturas internas dentro de los poderes como ocurrió en el sindical,
que había logrado grandes mejoras en las condiciones y capacidad de consumo de
los trabajadores, sin romper definitivamente con el estructural trabajo
informal que nunca logro romper la barrera del 30%. La inflación fue otro de
los grandes inconvenientes que sin espiralizarse nunca pudo llevarse nuevamente
a tasas de un digito. Desde este momento y hasta las próximas elecciones,
basados en la corrupción, y con bastión en los medios de comunicación, con
muchos errores no forzados del propio gobierno y un gran apoyo internacional
comprometido con una nueva ola de gobiernos neoliberales en lo que ellos llaman
su patio trasero, en un documento filtrado de “la embajada” titulado guía para
un golpe blando, habla de algunas cuestiones que demostrarían que es necesario
un golpe de este estilo actual sin el uso de uniformes como lo fue el plan
condor, las estrechas relaciones con china y con Rusia son una gran preocupación
del país del norte, la independencia tecnológica en ramas estratégicas también es
otra gran preocupación, ejemplos de ello son los satélites producidos en
argentina mas la tecnología de lanzaderas espaciales, los notables avances en tecnología
nuclear, entre otros muchos avances que tuvo el país destacando medicina y nanotecnología.
La última gran preocupación de EEUU es el nivel de endeudamiento del país que
como en gobiernos anteriores fue la mayor herramienta de dominación, Argentina
entrego un país con un endeudamiento cercano al 40% del PBI, uno de los países menos
endeudados del mundo y además con una tasa de moneda extranjera menor al 10%, el
centro de esta estrategia fueron los Fondos Buitre. Este resumido análisis internacional
no está dentro del tema principal pero es importante conocer los pormenores ya
que son otro centro de poder importante (quizás el más importante por las
influencias y la debilidad que tienen los operadores internos por ser
informantes de la gran potencia, muchas veces sin obtener nada a cambio, los
famosos vende patria que Jaureche ya nos advertía eran la peor plaga nacional).
Luego del recorrido podemos pararnos nuevamente en la
actualidad y entender algunas cosas, estos grupos de poder fueron los grandes
operadores para que un gobierno que no beneficiara al pueblo en general logre
la victoria, hubo muchas fuerzas políticas en pugna por la presidencia y la que
más votos obtuvo fue la opción de derecha, claramente con una campaña mediática
muy bien planeada, para humanizarla, con promesas de pobreza cero o respeto a
los poderes del estado y tantas otras cosas que se sabían llegaban hasta la
puerta de la casa rosada. Las primeras medidas fueron claras subir el tipo de
cambio y sacar las retenciones, un 100% de rentabilidad para la mayoría de los
productores agropecuarios, con el efecto que esto produce en los precios domésticos
que ahora compiten directamente frente a la exportación. Sacar las retenciones
a las mineras, que ya eran criticadas al gobierno anterior por ser ínfimas
frente a una actividad tan discutida medioambientalmente. La inflación previa
al balotaje y posterior a los resultados, fue para esos meses de al menos el
doble de los datos registrados durante 2015, mejorando ampliamente la
rentabilidad de de todos los productos y los costos de producción ya que el
costo de mano de obra a la fecha no recibió grandes aumentos. La devaluación del
40% del tipo de cambio nos llevo a otro tipo de inflación en este periodo
sufrido por el traslado de precios en muchas empresas que utilizan insumos
importados, claramente los beneficiarios en este caso son los importadores, a
los que además se le flexibilizaron los trámites para ingresar una ola de
productos importados de un mundo en crisis y con sobre stock. Otra de las
grandes medidas tomadas para este grupo selecto es el aumento de la oferta
diaria de dólares, hoy las empresas y particulares tienen la posibilidad de
fugar 5 millones por mes. El sinceramiento vino a continuación con los
servicios, transporte y nafta, con aumentos superiores a cualquier previsión de
aumento, especialmente en servicios con aumentos de hasta el 2000 por ciento,
la inflación acumulada desde 2003 medida por fuentes independientes nos habla de
cómo máximo 800% de inflación (IPC-Cuatro provincias). Esto trajo la segunda
oleada de aumentos de precios, la inflación a diferencia de lo prometido se
mantiene en valores mayores al 3,5% mensual con picos en casi 6 puntos. Los
aumentos de salario a gran escala aun no se dieron, lo que generara una tercer
ola de aumento de precios, en este caso al menos se deberá a una recomposición parcial
del salario de los trabajadores y no a medidas económicas irresponsables. Las previsiones
más optimistas hablan de un 30% promedio de aumento en al menos dos o tres
cuotas, claramente el poder adquisitivo se reduce en al menos un 20% si se
logra controlar la devaluación en segundo semestre como son las promesas,
promesas que una vez más serán cumplidas con el sufrimiento del pueblo ya que
la idea no es bajar la inflación manteniendo la demanda sino que es achicar
todo lo posible el consumo interno, aumentar las tasas de LEBAC a niveles
imposibles de soportar por cualquier pyme (cercanas al 40%) y que además se
presta al juego financiero y la vuelta a la bicicleta financiera de capitales
golondrina atraídos por la tasa en dólares más alta del mundo, esto último benefició
junto con la devaluación a otro de los poderes permanentes y de tinte multinacional
el poder financiero. Claramente el descenso de la inflación a través de
despidos a gran escala, aumento de la tasa de desocupación, reducción del poder
adquisitivo, flexibilización de las importaciones, reducción del consumo, es
cierto bajara la inflación pero atada a un enorme costo para los sectores
obreros y pymes, con grandes beneficios para los poderes concentrados que
fueron grandes favorecidos durante el kirchnerismo, que no supo o no pudo
combatir la enorme monopolización que existe en rubros esenciales, esta
ganancia esta dentro del país por la imposibilidad de fugarla hasta el 10 de
diciembre, hoy claramente flexibilizada con el gobierno de Mauricio Macri.
Todos estos fondos esperan salir del país y lo están haciendo ya que la cifra
de compra de dólares para atesoramiento se multiplico por 2,5 frente a los
valores más altos alcanzados por el kirchnerismo, algo que raramente no fue
centro de atención de los medios antes muy preocupados en estos datos, quizás sea
porque los que compraron dólares fueron sus amigos o quizás jefes? Valla uno a
saber pero claramente muchos temas que antes eran foco hoy perdieron vigencia,
los tiempos cambian y con ellos la forma de informar. Pero algunos libros de historia
cuentan historias muy similares con finales desastrosos para el país, solo
debemos apagar un poco la tele y leer más.
Bienvenidos a la fiesta de la oligarquía.

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